Conejo Justiniano | Montevideo
@|Ya en las postrimerías de este gobierno corresponde que las delegaciones a las comisiones binacionales tanto con Argentina, como con el Brasil, publiquen lo que podríamos calificar de “rendiciones de cuentas”, informando no sólo de sus logros, sino también del costo que implica su funcionamiento.
Los casos de la delegación uruguaya ante la Comisión Administradora del Río Uruguay y de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, son particularmente importantes porque sus respectivas delegaciones son las que reciben las remuneraciones más generosas.
Comenzando por la CARU, cada delegado percibe anualmente más de cien mil dólares, libres de aportes al B.P.S. y del I.R.P.F, además de los viáticos cuando se traslada, es decir, bastante más que el Señor Presidente de la República que no está exento del pago de esos tributos.
Por ende, si al término de este período de gobierno esa delegación habrá irrogado cerca de tres millones de dólares, es razonable que exponga cuáles son los logros que la gestión realizada ha generado en beneficio de nuestro país.
Sería del caso que se informara cuántos días por mes los delegados uruguayos han permanecido en la sede de la CARU en Paysandú; qué hicieron para promover la hidrovía del Río Uruguay de la cual el Señor Presidente Lacalle Pou ha estado particularmente interesado; cuáles han sido los esfuerzos para incrementar la operativa de los puertos de Fray Bentos y Paysandú e incluso Salto; qué desarrollos ha tenido el tema riego; cuáles son los logros alcanzados en la profundización de los canales de nuestro río epónimo; qué participación tuvieron en facilitar la instalación de dos terminales portuarias en las costas del departamento de Soriano y el puente Bella Unión- Monte Caseros; si ha habido un incremento en la nómina de funcionarios de la CARU y cómo fueron designados, etc.
En cuanto a la delegación uruguaya ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, la actual administración uruguaya pasó de 230 funcionarios a 260 y el monto de los salarios que se abonan a los mismos supera los 20 millones de dólares anuales. Sus delegados perciben entre US$ 120 mil a US$ 80 mil dólares anuales, también libres de aportes y de I.R.P.F. Es razonable, entonces que se informe, por parte de la delegación uruguaya ante la CTM de Salto Grande, a la ciudadanía, sobre los logros alcanzados durante la gestión que se les ha encomendado hasta la fecha.
En ambas delegaciones se han formulado denuncias por clientelismo político, lo que sería importante aventar demostrando que las designaciones se realizan en base a la idoneidad técnica de los seleccionados por la vía de concursos.