José Antonio Álvarez | Montevideo
@|El cuestionamiento que hoy planteo no es la primera vez, ni será la última.
Ya lo han hecho muchos desde varios sectores, como también han salido otros a explicar los beneficios que genera para un área importante de la economía nacional.
Esto de casi paralizar el país por las famosas fiestas tradicionales de Navidad y Fin de Año, con un clima más que agradable para tomarse vacaciones, y disfrutar de las hermosas playas del sur de nuestro país, ya es historia más que vieja.
Pero habría que hacer números...
En la zona donde vivo no circulan vehículos y en las paradas de ómnibus rara vez hay alguien.
Es cierto que los escolares y los liceales, como los universitarios están de vacaciones, y eso explica la disminución notoria de movimiento.
Pero que de noche levantes la vista y que en cada edificio de la zona de la calle 21 de Setiembre, de las 30 o 40 ventanas que tiene dicha construcción, veas solo las luces de 5 o 6 ventanas, el resultado matemático te dice que en Montevideo no hay nadie.
Cero movimiento comercial en bares y pizzerías y tiendas, peluquerías, bazares con licencia del personal.
Señores economistas por favor hagan cálculos, ¿queremos varios sectores paralizados o a media máquina, a cambio de otro algo mejorado?