Janio Paiva Delgado | Montevideo
@|Señores gobernantes, el punto álgido de la discusión en estos momentos es qué hacemos con las personas en situación de calle; lo transformamos en una política de Estado o dejamos pasar el tiempo sin atender el problema en toda su dimensión.
Ante la falta de toma de acciones contundentes para revertir el problema que aqueja a todos los vecinos de los distintos barrios de la ciudad de Montevideo en particular, sin desconocer lo que pueda estar sucediendo en otros departamentos, es hora de tomar decisiones que den una solución definitiva.
Los ciudadanos no soportamos más esta situación de molestias permanentes en la circulación, desplazamientos, apertura de comercios, peleas callejeras, vandalización de vehículos y edificios, personas durmiendo en la puerta de casas y comercios, y un sin número de situaciones más que nos afectan a diario. Queremos vivir en paz y que respeten nuestros derechos, tal como lo establece la Constitución de la República.
Sabemos que este proceso de llegar a la situación de calle es multicausal; desde personas adictas a las drogas, personas liberadas de los centros de reclusión, hasta personas que perdieron su empleo y tocaron fondo.
Sería interesante instrumentar un centro alejado de la ciudad y con su propia seguridad, para evitar los inconvenientes que sufrimos a diario. El mismo estaría dirigido por un grupo de asesoramiento GACHC para cada área, integrado por profesionales, gente con conocimiento y jóvenes avanzados de cada facultad.
El centro debería contar con un área para tratamiento de personas con adicciones, un área de tratamiento psicológico, un área educativa y un área de trabajo. Allí las personas una vez de recibido su tratamiento y capacitación correspondiente, se dedicarían al trabajo productivo del cual percibirían una renta. Una sugerencia que se podría plantear a modo de ejemplo es la de trabajar en huertas, cuyos productos podrían ser destinados a las escuelas de enseñanza Primaria, y de esa manera contribuirían con la sociedad.
Siempre debemos pensar en la ciudadanía como un todo, mirar el bosque y no el árbol; ver más allá de nosotros mismos.
Señores gobernantes, ustedes tienen las herramientas y personal a disposición de los distintos Ministerios. La eficiencia del Estado optimiza los procesos. Disminuyendo la burocracia y agilizando los trámites, saldremos adelante.