Pablo Kalbermann | Montevideo
@|El gobierno nuevamente decretó “Emergencia agropecuaria”, lo que habilita fondos de ayuda; sumado a otras medidas previas como ser: descuentos en la factura de UTE, extensión del plazo para el pago del BPS (supondría que lo mismo sucederá con el vencimiento del BSE), entrega de fardos a precios menores y préstamos a tasa 0.
Todas estas medidas suenan “bellas”, pero realmente No ayudan, tampoco son para todos los productores.
Lo de UTE es un descuentito. El BPS (y luego el BSE) se va a tener que pagar en algún momento y es lo correcto. Los préstamos en algún momento (espero) se deberán pagar y (quizás) de no hacerlo, el productor lamentablemente perderá su tierra.
La medida que realmente ayudaría y sería de ayuda a todos los productores, sería un cambio en la tributación del ejercicio que cierra 30/06/2023. ¿Cuál?
El aumento de las franjas de tributación agropecuaria de 2 y de 4 millones de UI pasando a valores mayores.
Hoy los productores se ven obligados a mal vender (animales sin terminar, a precios en caída, con un dólar bajo); y el aumento obligado de estas ventas hace que el productor a futuro se pueda pasar de franjas, creándose un cambio de tributación para el ejercicio 2023/2024, que le repercutirá en forma negativa y no podrá cumplir.
Otra opción sería en forma momentánea y solo por el ejercicio terminado el 30/06/2023, que quienes sobrepasen las franjas no se vean obligados al ejercicio siguiente al cambio de tributación.
Hoy el productor debe poder vender sin estar pensando en el aspecto tributario de fin de ejercicio y el gobierno debe ayudar en este aspecto.