Dr. Julio Cardozo Conde | Canelones
@|La alocución del Sr. Presidente de la República en Las Piedras, se pareció más a un discurso de inicio de gestión que al de un gobernante que lleva más de un año en el ejercicio del poder.
De acuerdo a lo que trascendió, el mandatario hizo referencia a “tres premisas” las que serían los andariveles por donde pasa la misión que tiene que cumplir.
La primera de las mismas, tiene que ver con la “defensa de nuestra soberanía”, lo que implica reconocer nuestro lugar en el mundo: “Todo nos pone en alerta en un mundo que evoluciona”. La expresión, en tanto tal, es válida, aunque para que la misma esté dotada de la fuerza necesaria para ser plasmada en la realidad, Uruguay debe trazar su propio camino y no ser furgón de cola del actual Brasil ya que desde Itamaraty se ha pretendido que obedezcamos sin cuestionar las directrices que allí se dictan.
En segundo lugar, habló de “la vocación republicana, de la igualdad de oportunidades y ante la Ley”, “lo que se transforma en una lucha cotidiana”. Está muy bien recordar esos postulados siempre pero, si tenemos esa vocación, como evidentemente la tenemos, no podemos cantarle loas a dictaduras como la de Cuba y la de Venezuela. Demócrata se es sin ambages o no se es nunca; no es cuestión de votar cada cinco años aquí para luego ir y palmear la espalda de Díaz Canel y defender a Maduro.
En la última de las premisas, de claro corte artiguista, el profesor Orsi proclamó “el desarrollo con inclusión” apuntando a donde se encuentran “los más rezagados”. Indiscutible esta última, por cierto. E ineludible para cualquier gobierno. Teniendo en cuenta cuánto el Sr. Presidente ha dicho y sin dejar de ver el panorama tal cual es, qué bueno sería comenzar ya mismo a tomar acción y hacer tangible esos ideales, cimentando nuestra identidad.