Dr. Jorge Cassinelli | Montevideo
@|El debate sobre un eventual ajuste del IASS mediante cambios en su diseño enfrenta tres objeciones críticas:
1- Inconstitucionalidad: alterar los elementos estructurales del impuesto por la vía del decreto vulneraría el principio de reserva legal. Los tributos y sus modificaciones sustanciales deben ser aprobados por ley, respetando el debido proceso legislativo.
2- Injusticia tributaria: gravar jubilaciones que ya fueron objeto de aportes durante la etapa activa implica una suerte de doble imposición. Es un castigo injusto sobre ingresos que, por su naturaleza, no generan nueva riqueza, sino que representan ahorros diferidos.
3- Impacto recesivo: en términos económicos, reducir la renta disponible de los pasivos enfriaría directamente el consumo interno. Dado que los jubilados tienen una alta propensión al gasto, retirar recursos de este sector contraería la demanda agregada en un momento de necesidad de dinamismo.
Por consiguiente, en lugar de recurrir a nuevos ajustes sobre los pasivos, el Estado debería priorizar una gestión más eficiente del gasto público. La sostenibilidad fiscal debe buscarse mediante la optimización de los recursos existentes antes que a través de la presión impositiva sobre quienes ya han cumplido su ciclo laboral.