Dr. Isidoro Luis Felcman | Maldonado
@|Siga el baile en el Far East Uruguayo (y ahora, un aeropuerto).
“Siga el baile... siga el baile”, dice la conocida canción rioplatense en ritmo de candombe (letra del poeta uruguayo Carlos Warren inmortalizada en la voz de Alberto Castillo). Más desarrollos inmobiliarios, infraestructura, empleo y movimiento. Todo parece indicar que estamos creciendo. Pero hagamos una pausa: ¿hacia dónde? Responderé como vecino de José Ignacio.
José Ignacio, como parte de una región geográfica y ecosistémica que incluye a la Laguna Garzón y más allá (bañados del Este; Sistema de Lagunas Costeras), tiene algo que no se construye con hormigón. No es un hotel, un puente o una ruta. Es la combinación excepcional de mar, lagunas, campo, bosques, paisaje, silencio, baja densidad y naturaleza. Esa es su identidad y distingo competitivo.
Por eso José Ignacio y más allá (“Far East” como la licencia metafórica), no es solo un lugar al que se llega. Es una experiencia que se siente. Eso convirtió a esta región en “la perla negra” del Este uruguayo.
El proyecto aeropuerto en Rocha, enclavado dentro del corredor biológico que vincula las áreas protegidas de las lagunas Garzón y Rocha, requiere una discusión profunda. Preguntas: ¿es el lugar adecuado para construirlo? y ¿hacerlo allí, contribuye a fortalecer un modelo de desarrollo sostenible?
La naturaleza no reconoce fronteras político-administrativas. El aeropuerto en Rocha tendrá impactos fuera de Rocha, porque estamos frente a un ecosistema de corredores biológicos, que no distinguen dónde termina un departamento y empieza otro. Informes de organizaciones técnicas y académicas ya aseguran que construir allí un aeropuerto destruirá esos corredores. Construir para destruir, ¿qué contradictorio verdad?
¿Nos oponemos a un aeropuerto quizá importante para la región? No. Pero defendemos un modelo de desarrollo sostenible. Ello aconseja estudiar y decidir emplazarlo en otro lugar.
En oposición a la práctica de “gobernar es edificar”, el desarrollo sostenible es un modelo de progreso que satisface las necesidades del presente, sin comprometer a las generaciones futuras para satisfacer las suyas. Busca equilibrar tres pilares fundamentales para lograr un crecimiento integral:
- Sociedad: mejorar la calidad de vida, reducir la pobreza asegurando la igualdad y el bienestar.
- Economía: fomentar un crecimiento próspero, justo y eficiente con uso responsable de los recursos disponibles.
- Ambiente: proteger los ecosistemas, cuidar el agua, reducir la contaminación y conservar la naturaleza.
No se trata de estar a favor o en contra del aeropuerto “porque sí”, sino de preguntarnos primero qué modelo de desarrollo queremos. ¿El del “hormigón armado” que propone cemento, infraestructura y construcción, pero destruye lo distintivo del lugar? o ¿el desarrollo sostenible, que asegura beneficios económicos, sociales y ambientales con visión de largo plazo? Como puede verse, obtener buenas respuestas requiere hacer bien las preguntas.
Los que estamos a favor de esto último (muchos), pedimos a las autoridades identificar estratégicamente un mejor lugar. Si tuviera que recomendar algo a las autoridades les diría: a) formulen bien las preguntas; b) dejen que la comunidad los ayude a formularlas.
A la gallina de los huevos de oro, a veces se la mata porque nadie se detuvo a pensar que los huevos dependen de la gallina.
Siga el baile, entonces. Pero sepamos qué estamos bailando y, sobre todo, cómo quedará la pista cuando la música termine.