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8 de Marzo

Esteban Vicente | Colonia
@|Es una fecha en que supuestamente se celebra el Día de la Mujer. Digo supuestamente, porque a través de los años y de la educación recibida, la inmensa mayoría de nosotros, los hombres, hemos respetado y celebrado a la “mujer” a través del amor a nuestras madres, luego a nuestras novias, a nuestras compañeras de la vida, llámense esposas, parejas, madres de nuestros hijos, todos los días de nuestras vidas, como así a nuestras hijas o nietas.

La cultura de género es algo respetable, pero no exclusivo o determinante. Antaño, el género era una especie de tela, ahora se usa para determinar una diferencia natural.

Existen culturas en las que una mujer es un ente biológico subordinado al hombre, que le impone, desde tiempos remotos, ciertas condicionantes de subordinación. Éste no es un caso que predomine en nuestro país. No es, salvo por imperativos político partidarios, es de recibo pretender que en nuestro país exista una cultura de avasallamiento de los derechos de la mujer.

En los últimos años, se han producido diversas formas de avasallamiento que deberían ser combatidas por igual, aunque así no ocurra:

1- Femicidios por violencia machista.

2- Agresiones sexuales, en muchos casos con incidencia de consumo de alcohol y drogas.

3- Grupos de “feministas” que desatan violencia injustificada sobre quienes profesan opiniones diferentes.

4- Pretender generar en la sociedad que a través de la “lucha sindical” se obtengan mayores “beneficios” para el género.

5- Callar y no hacer ninguna defensa de los derechos femeninos cuando los ataques provienen de algún integrante del sexo masculino confeso “izquierdista”, dirigido a una mujer calificada de “derechista”.

Nuestra sociedad tiene una cultura democrática de raíces bien profundas, en las que este tipo de conductas no deberían prosperar.

De todos modos, la pasividad absoluta no sería la forma más adecuada de combatirla. Debemos resaltar nuestra formación mayoritaria en la que la familia es su núcleo principal e inculcar, a través de la educación, que la igualdad entre hombre y mujer son su base constitutiva.

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