Vayamos a lo básico

El llamado Diálogo Social ha culminado sus trabajos: ahora empieza la discusión. Va a dar mucho que hablar. Ya ha comenzado un nutrido tiroteo entre gobierno y oposición, entre Frente Amplio y Coalición Republicana. No quiero entrar en esa discusión: prefiero dirigirme al millón no sé cuántos mil uruguayos que se han retirado por una AFAP o tienen su platita en alguna de ellas esperando el momento.

Este”diálogo social toquetea el régimen de las AFAP. No hay que ser ingenuos: fue promovido por sectores y dirigentes frentistas que han combatido desde siempre las AFAP. Es cierto que los cambios que ahora se proponen no expropian ni afectan los haberes de retiro. Ud. se preguntará: si no mejoran nada, ¿para qué tocar lo que funciona bien? Lo que pasa es que este toqueteo no es para mejorarle los haberes a los jubilados: es para joder a las AFAP.

Lo que se quiere modificar -lo dijo en la tele el Secretario de Presidencia mostrando cifras y ejemplos- es que cada AFAP, operando en este régimen de competencia, pueda excederse en su campaña para conseguir afiliados y le proponga a Ud. un régimen que pueda no ser el más conveniente. Como Ud. es medio bobito y se puede equivocar, el estado, que no se equivoca nunca, va a emparejar todo en un nuevo entre estatal. No se estatizan las AFAP, dice y repite el Pacha Sánchez. Tiene razón. Lo que se estatiza es la facultad discrecional y la libertad del ciudadano de elegir. No quieren que haya diferencias: todos iguales bajo la tutela del estado.

No hay que sorprenderse ni escandalizarse por esta propuesta: corresponde a la línea básica del pensamiento izquierdista. Para ellos el valor esencial de una sociedad es la igualdad. La principal preocupación del estado y de los gobiernos es que nadie quede atrás. Por lo tanto: subsidios, socorros, asistencia a los rezagados que perdieron contacto con el pelotón. Y, complementariamente, que nadie se despegue ni se adelante: (por ej. impuesto al 1% de los más ricos). El fin es construir una sociedad regulada, igualitaria, dirigida desde el estado y por el estado. Al final de este camino queda Cuba.

En la otra punta están las sociedades de orientación liberal, que valoran por encima de todo la libertad; por eso abren camino a los que se animan, aplauden a los que se destacan, favorecen las iniciativas personales y a los que hacen punta, porque ellos son los que mueven el expediente, los que hacen progresar la sociedad. Y los gobiernos, además, están atentos para neutralizar a los avivados que confunden libertad propia con atropello. En una palabra: libertad responsable. (¿le suena?). Al final de este camino no queda el paraíso: queda una sociedad más dinámica, más suelta, más creativa y, por qué no, más entretenida.

Ubiquémonos: con mayor o menor nivel ésta es la discusión que bulle en el mundo occidental desde hace 200 años. Y es la discusión de fondo del Uruguay. El dilema uruguayo histórico es si Ud. prefiere seguir al Pacha Sánchez quien, para que Ud. no se equivoque, le saca la facultad de elegir y que todo lo defina el estado (sobretodo cuando él está en el gobierno) o prefiere ser protagonista, poder elegir libremente, y que sean tomadas en cuenta las diferencias que señala la Constitución, es decir, las de los talentos y las virtudes. Creo que en el fondo eso es lo que terminamos votando cada cinco años (así que, váyase preparando).

¿Encontraste un error?

Reportar

Temas relacionados

premium

Te puede interesar