Juan Martín Posadas
Parece una pregunta tonta o redundante. No es ni lo uno ni lo otro. ¿Quién gobierna, Mujica o el Frente Amplio? En el período anterior las elecciones también las había ganado el Frente Amplio pero gobernó Vázquez. Se dijo que provenía de afuera de la política. No es cierto. Lo que sí es verdad es que Vázquez nunca había sido un dirigente partidario. Tampoco lo es ahora. Él personalmente ha estado por fuera de la vida partidaria y de la lógica que allí impera. Cuando accedió a la Presidencia nombró Ministros a los principales dirigentes del Frente: sacó a todos los cabeza de lista del Parlamento y los metió en el gabinete, es decir, los sacó de la política partidaria y los metió en el gobierno, su gobierno.
El gobierno del Dr. Vázquez era el primer gobierno de la izquierda en la historia del Uruguay: por lo tanto tenía que salir bien y para que ello fuera así todo sacrificio era poco. Ergo, los partidos que forman el Frente Amplio aceptaron deponer, en una medida que no se va a repetir, sus aspiraciones partidarias, sus diferencias y su competencia interna, en aras del éxito del primer gobierno de izquierda. En el ámbito de las dirigencias sindicales -que operan tan abierta como lamentablemente a modo de sucursales de algunos partidos- operó la misma lógica y se aceptó similar estrategia. Tampoco se va a repetir.
En virtud de todo eso en el período pasado no había lugar a dudas: gobernaba Vázquez. Es cierto que él no pudo imponer algunas cosas. No pudo con la legalización del aborto. No pudo imponer el sucesor: como se recordará prefería a Astori y consideraba que Mujica decía estupideces (exabrupto que puede haber olvidado Mujica pero Lucía ciertamente no). Para concluir recojo y hago mío el juicio que le oí al politólogo A. Garcé: Vázquez mandaba en el Frente Amplio, Mujica no manda ni en el MPP.
No quiero aburrir al lector enumerando las iniciativas o propuestas de Mujica que el Frente Amplio rechaza explícitamente o ha dejado morir en la tiniebla de un cajón. Me parece más significativo subrayar la distancia que separa el discurso de Mujica con el consuetudinario discurso del Frente. Todo el Uruguay quedó impresionado con las palabras de Mujica ante la Asamblea General. Es notorio -y es parte del desconcierto y desencanto de cada día- que nadie en el Frente habla así, o piensa así, o hace algún esfuerzo por coincidir con el discurso de quien llevaron a la Presidencia.
Gobierna el Frente Amplio. A la vista está la lógica partidista que es apetito por posiciones de poder, dinámica de ocupación de lugares políticos, exigencias por colocar gente de su partido (de cada partido). Así se integraron las autoridades de la enseñanza, no por su capacidad técnica para poner por obra lo que Mujica expresó en la Asamblea General sino por la militancia partidaria. Así funcionan hoy los gremios, así va a terminar siendo el tratamiento del presupuesto y ese es el aspecto que va a tomar el debate parlamentario una vez que se apruebe aquel. Una cosa se puede esperar de un gobierno de Mujica (aunque siempre con sorpresas). De un gobierno del Frente Amplio lo esperable es otra cosa (y sin sorpresas).