Análisis imparciales de organizaciones indiscutidas internacionalmente son señales al navegante y orientan respecto de la realidad en que vivimos. El gobierno que preside Luis Lacalle Pou sigue pacientemente con la mira puesta en soluciones útiles al bien común. Lo que empezó con la LUC -ley largamente estudiada y negociada sobre puntos sensibles a la vida nacional- y se ha continuado con una reforma legal seria de la educación y otra del sistema de seguridad social. Con soluciones estudiadas por expertos e impostergables para un mañana mejor. La oposición cerril al mismo tiempo se estremece y queda inerme ante el talante de las autoridades nacionales empezando por el Presidente, que nunca se han rebajado al terreno de la confrontación radical ¿Alguna vez el Dr. Vázquez o el señor Mujica se dignaron explicar espontáneamente algo de lo que estaba haciendo o deshaciendo desde la presidencia ante un pelotón incisivo de periodistas? ¿Mezclados entre la población, sin “capangas” y sin “calentarse” acosados por grupúsculos de desborde organizado como ocurre permanentemente desde marzo de 2020 hasta el día de hoy?
The Economist en reciente edición ha reiterado que Uruguay es la primera democracia plena del continente americano, ocupando el lugar 11º en el mundo, en una superación constante, atendiendo al proceso electoral y el pluralismo, al funcionamiento del gobierno, institucionalidad, participación y cultura política, y vigencia de las libertades públicas. Para la organización de las Naciones Unidas y su informe de Desarrollo Humano (IDH) 2023, que considera la salud, la educación y la renta per cápita de las naciones, Uruguay ocupa el lugar 55º, con bienestar alto, entre 191 países, siendo el tercero en América del Sur en cercanía con Chile y Argentina. De acuerdo, recientemente, con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, actualmente la renta per cápita de Uruguay ubicada es en USD 17.313, es la más alta de Sudamérica.
Si se mira el informe sobre el Índice de Percepción de la Corrupción del año 2022, Uruguay lidera en la región habiendo mejorado su puntuación anterior, considerando entre otras cosas el derecho pleno de la ciudadanía a informarse de la conducta de quienes ocupan puestos de mando en los organismos públicos.
En relación con el salario mínimo considerado a enero del 2022, era de 18.364 pesos o sea 435 dólares, siendo el mayor de América Latina, seguido por Ecuador con 425 dólares (El Observador, 25 de enero, 2022). Sobre este aspecto debe recordarse que ha ido mejorando desde entonces hasta el momento actual, siendo de 21.107 pesos desde enero del presente año (equivalentes a 543 dólares). Y que, en los demás países latinoamericanos los trabajadores no tienen la cobertura social que hay en nuestro país. Respecto de la jubilación mínima a enero de 2023, Uruguay con una equivalente a 450 dólares tiene junto con Ecuador las más altas de Latinoamérica.
Este país así alabado por centros de investigación insospechados, que viene superando a la pandemia, a la guerra de Ucrania, a la demolición del peso argentino y ahora a los coletazos de una sequía sin precedentes. ¿Merece el castigo impiadoso de las barricadas opositoras y la trascendencia de lo intrascendente que mueve a una nutrida secta de periodistas?