El Partido Colorado es el decano de los partidos políticos del Uruguay.
A los miembros de nuestra colectividad nos gusta decir que nació en 1820 alrededor de los fogones artiguistas cuando la debacle de la invasión portuguesa se hace presente. Artigas perseguido por los caudillos entrerrianos hasta el Paraguay. Otorgués, Lavalleja y Bernabé presos en Das Cobras. Oribe exiliado. Solo quedaba don Frutos que seguía guerreando con menos de cuatrocientos hombres contra los más de dieciséis mil del ejército imperial invasor.
En ese momento el fundador del Partido Colorado toma una decisión vital para el futuro de nosotros los orientales. Acuerda con el enemigo y le pone exigencias que luego serían fundamentales para recuperar la libertad. Logra que siga existiendo el ejército oriental y que quede a su mando. Impone que se respeten los títulos del reparto de tierras hecho por Artigas. Al poco tiempo logra que se libere a Lavalleja que queda bajo su mando.
No debe haber sido fácil de tomar pero esa decisión es la que después del desembarco de la Agraciada y el Abrazo del Monzón permitió liberar la banda Oriental, declararnos independientes en Florida y correr a los Bentos hasta Brasil en Sarandí.
A los colorados nos gusta decir que fue en ese momento y con esa decisión basada en la ética de la responsabilidad y no en el interés propio, que se fundó nuestro partido. Si no fue entonces lo fue unos años después. Hay muchos documentos que prueban que el mismo existía antes incluso de 1830. Ya en 1828 publicaciones hablan “del Partido del General Rivera”.
Erróneamente se dice que el Partido Colorado nació en la previa de la batalla de Carpintería junto con el Nacional. No fue así. Lo que sucedió en Carpintería fue que el partido de Rivera, ya existente, obtuvo su nombre y el color de su divisa de los forros punzó de los ponchos patrios de los paisanos orientales. Ese fue el bautismo pero ya existía mucho antes.
Esa ética de la responsabilidad fundacional es una de las características y procederes más identificatorios del partido.
Hoy cuando llegan las elecciones departamentales vuelve a estar presente creando incertidumbre entre los que abrazamos la divisa punzó de Rivera, Flores, Batlle y tantos más.
El tema es claro.
Hace un tiempo el partido Colorado propuso al Nacional llevar adelante la Coalición Republicana en los diecinueve departamentos en la elección departamental. El partido blanco no lo aceptó. Quedó así conformada la Coalición solo en Montevideo, Canelones y Salto.
Hoy muchos dirigentes nacionalistas en todo el país solicitan a los colorados que los acompañen y voten dentro del partido Nacional para evitar el triunfo del Frente Amplio. Algunos colorados, basados en la ética de la responsabilidad que nos viene desde el fondo de la historia, dudan si hacerlo. Otros se niegan y otros lo aceptan.
La negativa nacionalista a tener coalición republicana en los diecinueve departamentos deja fuera de la posibilidad de ser candidatos a muchos colorados que quieren trabajar los cinco años para sus vecinos, lo que lo torna especialmente injusto.
Legítimamente algunos sostienen que no es responsabilidad de los colorados que el Frente Amplio triunfe sino de quienes no aceptaron la Coalición. Además que votar dentro del otro partido significa un renunciamiento no tolerado por las normas partidarias para quienes se presentaron a la elección interna.
Incluso hay quienes exigen disciplina y disciplinamientos. El Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado no se ha pronunciado.
Debe hacerlo.
A nuestro juicio llegó el momento de la Ética de la Responsabilidad pero también de la exigencia y el compromiso.
Si el Partido Nacional, en los departamentos donde hoy no hay Coalición Republicana, requiere el apoyo de ciudadanos colorados debe previamente comprometerse a que en el año 2030 habrá coalición en todos.
El Comité Ejecutivo Nacional del Partido debe pararse firme y exigir a los socios de la Coalición ese compromiso. Debe exigirlo ahora y no después de las elecciones. De no aceptarse eso no puede ser que colorado alguno apoye a candidatos de otro partido.
El momento es ahora cuando arrecian los temores de perder varios gobiernos departamentales si no votamos juntos.
Como colorado y legislador le pido al Comité Ejecutivo Nacional que actúe con esa Ética de la Responsabilidad que ha sido desde siempre la nota distintiva de nuestro Partido. Pero también solicito que defienda el interés del mismo y a los colorados de a pie que dan todo por el mismo.
Si el Partido Nacional valora nuestro apoyo con seguridad estará de acuerdo con este planteo y se comprometerá, hoy y ahora, a comparecer en el 2030 en todos los departamentos como Coalición.
El tema debe ser claro.
Es aquí y ahora.
No se debe aceptar que es un tema para después de mayo porque eso equivale a rechazarlo.
Se pide el apoyo a los colorados hoy, se deben comprometer hoy.
Como en el Monzón nos abrazaremos pero para ello se necesitan dos.