El conflicto en el sector cervecero continúa. Este viernes se realizó una reunión tripartita en el Ministerio de Trabajo de la que participó Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) y el sindicato.
Según dio a conocer FNC, a raíz de la crisis que atraviesa -y mientras espera respuestas del gobierno para la próxima semana- en la reunión se informó al sindicato que la empresa evalúa "realizar una reestructuración que incluya reducción de personal y eliminación de algunos beneficios otorgados de forma bipartita por encima de los laudos establecidos".
Según indicó en otro comunicado el sindicato de Pilsen, las dos alternativas de la empresa son o importar el producto en su totalidad o reestructurar el negocio con "reducción de 80 puestos de trabajo".
Durante el encuentro tripartito se firmó un documento en el que el sindicato se comprometió a no realizar medidas durante los próximos 45 días. Se volverán a encontrar el 18 de agosto para avanzar con las negociaciones.
De esta manera, el sindicato levantó las medidas y retoma la operativa total de la planta de Montevideo el próximo lunes 10. "Las medias se levantan, pero la lucha por nuestros derechos continúa", expresó el sindicato.
FNC indicó además que elaborar una cerveza en Uruguay "cuesta el doble que elaborarla en Argentina o Brasil" y que esta diferencia "se explica principalmente por los altos costos logísticos, laborales, de mano de obra e impositivos".