ANÁLISIS

La reforma jubilatoria que se viene: ¿qué dijo uno de los principales actores del sistema?

El gerente general de AFAP SURA y presidente de Anafap, Sebastián Peaguda, analizó los cambios que debería abordar la reforma previsional.

Fachada del Banco de Previsión Social. Foto: Estefanía Leal
Fachada del Banco de Previsión Social. Foto: Estefanía Leal

Sebastián Peaguda, gerente general de AFAP SURA y presidente de la Asociación Nacional de AFAP (Anafap), manifestó que al hablar de la reforma del sistema de seguridad social “uno percibe cierto dolor” y cuando eso pasa “es porque hay algo bueno que está cambiando”, porque de lo contrario, “si el sistema no tuviera nada bueno el cambio no sería traumático”.

Peaguda habló en nombre de SURA en un evento virtual organizado por SURA Inversiones y señaló que Uruguay “ha brindado un sistema de seguridad social con medianamente buenas respuestas” y que en comparación con el resto de los países de América del Sur, es uno de los mejores.

A su entender, “podemos sentirnos orgullosos de lo que hemos hecho en el pasado”, aunque advirtió que “tenemos que prepararnos para el futuro, que viene definido por los cambios demográficos”.

Más allá de la reforma del sistema jubilatorio que se está discutiendo actualmente en el marco de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS), Peaguda explicó que un aspecto fundamental es la participación individual en la construcción del futuro. “Muchas veces uno dice ‘me preocupa mi jubilación‘ pero no hace nada al respecto, la preocupación no es nada, es un estado mental pero no me estoy ocupando”, indicó.

Por lo tanto, el hecho de que las personas no se ocupen de esa preocupación genera -según Peaguda- una expectativa y desde ahí se abre una brecha “porque espero que sucedan un montón de cosas pero no tengo claro por qué no se van a dar o por qué sí, entonces evidentemente la jubilación que voy a tener no va a satisfacer esa expectativa”, explicó.

Sin embargo, según el gerente de AFAP SURA, “no hay culpables” en esta realidad porque el tema de fondo radica en que el sistema jubilatorio actual fue diseñado en el siglo XIX, por lo tanto “empieza a mostrar sus falencias” y es por eso que aparece “la necesidad de cambio”.

Cómo abordar esos cambios es la discusión actual y más allá de los aspectos puntuales que hacen al sistema, para Peaguda es fundamental “ver al adulto mayor como una oportunidad enorme” y dejar de verlo como “un peso para la sociedad” dado que es la franja etárea que más va a crecer en los próximos años en Uruguay.

Hay tres grandes factores que van a determinar las pensiones, según el especialista. Por un lado, entender que la edad de retiro en Uruguay “hoy no es distinta que la que era en 1950”, mientras que la expectativa de vida ha aumentado. Según Peaguda, el hecho de que los trabajadores se retiren tempranamente hace que el sistema jubilatorio del país entre en déficit “más temprano que tarde”.

Jubilados sentados en la plaza de los Treinta y Tres Orientales. Foto: Darwin Borrelli
Jubilados sentados en la plaza de los Treinta y Tres Orientales. Foto: Darwin Borrelli (Archivo)

El segundo factor se refiere a los cambios en el mercado laboral y el problema que significan las personas que están en la informalidad. De acuerdo con el gerente de AFAP SURA, “tiene que haber un beneficio en la seguridad social para que las personas lo perciban y entren al sistema”.

Por último, la responsabilidad individual y el hecho de que las personas “no perciben que su pensión depende de su actividad y no identifican que ellos mismos tienen un rol protagónico en la construcción de su prestación jubilatoria”, dijo Peaguda.

Cambios en el sistema.

Peaguda explicó algunos de los aspectos principales para encarar la reforma, entre los que destacó el hecho de promover la inclusión del adulto mayor en el mercado laboral e ir hacia una jubilación flexible. “Estamos perdiendo potencial que podríamos aprovechar”, sentenció.

Para poder transformar la vejez en una virtud para el sistema, Peaguda sugirió no forzar el retiro de los mayores ni estimularlo indirectamente, sino pensar en implementar un trabajo flexible de cuatro horas para quienes lo deseen, que permita “que haya algo más líquido entre el pasaje de la actividad absoluta y la inactividad laboral total”, explicó.

No obstante, eso no implica excluir las responsabilidades que tiene cada pilar del sistema actual, sino que se deben atacar los desafíos en forma particular. Según Peaguda, en los sistemas de reparto (organizado a partir de los aportes de las personas) va a haber que adecuar la edad de retiro y compatibilizar la percepción de una jubilación con la continuidad del trabajo en la formalidad, además debería desarrollarse un gobierno corporativo eficaz que logre segregar las actividades de diseño porque la acumulación de roles que tiene el Banco de Previsión Social (BPS) “es inadecuada” según el especialista.

Asimismo, sugirió dar una estructura de control entre la fuente de ingresos de fondos al BPS y el uso de estos. “Que sea estricta y que genere un costeo efectivo de cada tipo de cobertura y que sea pública, tiene que ser entendible para qué se usan los recursos”, señaló el gerente general de AFAP SURA.

Por otra parte, manifestó que debería hacerse un análisis sistemático de cómo va el sistema de seguridad social y sugirió que en ese estudio constante debe estar incluida la academia.

En relación a los sistemas de capitalización individual (AFAP y aseguradoras), Peaguda señaló que “hay que hacer cambios porque hay un mercado súper concentrado”. Por otro lado, enfatizó en la responsabilidad individual de las personas y dijo que debería haber más instrumentos de inversión. “Debemos entender que tenemos como sociedad una deuda con los futuros jubilados. Si hacemos esa deuda inviable de pagar, vamos a fallar”, concluyó.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados