El ministro de Turismo, Pablo Menoni, realizó un balance preliminar de la temporada de verano y delineó los principales desafíos que enfrenta el sector, en un escenario atravesado por el valor del dólar, la reconfiguración del negocio de cruceros, la incertidumbre internacional y la necesidad de fortalecer la conectividad aérea. “En términos generales, la temporada fue muy buena”, afirmó el jerarca, al tiempo que aclaró que aún resta procesar los datos definitivos, que estarán disponibles después de Semana de Turismo. Según adelantó, tanto en cantidad de visitantes extranjeros como en ingreso de divisas, los indicadores preliminares muestran un desempeño positivo.
“Cuando decimos buena, estamos comparando con temporadas que han sido muy buenas, como por ejemplo la del año pasado”, subrayó Menoni.
Dólar en el radar
El ministro reconoció que el tipo de cambio sigue siendo una variable sensible para el sector, aunque evitó reducir la competitividad turística únicamente a ese factor.
“El atraso cambiario es un tema coyuntural, por supuesto que nos preocupa, sin duda, pero no es lo único”, señaló. Y agregó: “Cuando hablamos de competitividad no estamos hablando en forma separada de precios o tipo de cambio, sino también de una percepción subjetiva: el valor, la calidad, la experiencia que queremos que el turista perciba”.
En ese sentido, destacó que la evolución reciente del dólar responde en gran medida a factores externos. “Hay una coyuntura internacional que nosotros no manejamos, que es la que explica la apreciación del dólar frente al peso”, indicó, en referencia a los movimientos registrados desde fines de febrero.
Cruceros
Uno de los puntos más sensibles de la temporada fue el desempeño del crucerismo y, particularmente, la decisión de la naviera MSC Cruceros de modificar su operativa en Uruguay.
Menoni precisó que, a nivel general, la temporada presenta una leve caída en la cantidad de arribos, aunque con un balance casi neutro en términos agregados. “Tenemos nueve cruceros menos en Punta del Este y seis menos en Montevideo, por lo tanto la suma es casi igual a la temporada pasada”, explicó.
Sin embargo, el cambio más relevante se dará en la operativa de MSC para la próxima temporada: “Va a pasar de 16 escalas en Montevideo a 9, pero de 10 escalas en Punta del Este a 25”.
El ministro reconoció que esta decisión genera impactos diferenciados. “Hay un perjuicio para Montevideo en los servicios en general, particularmente en el aprovisionamiento, porque en Punta del Este no se aprovisiona”, sostuvo. Pero, al mismo tiempo, destacó que “hay un beneficio sustancial para todo el ecosistema local de Punta del Este”.
Respecto a las razones detrás del ajuste, dijo que la empresa “argumenta motivos puramente comerciales”, ya que “no logran contemplar la venta de pasajes para que los pasajeros suban en Montevideo”.
También descartó que la decisión esté vinculada a costos portuarios. “No me consta que MSC tome esa decisión por costos. Lo hemos preguntado específicamente”, afirmó, y agregó que Uruguay se mantiene competitivo en la región: “Si no somos el más barato, estamos ahí”.
Guerra, petróleo y competencia global por cruceros
El contexto internacional aparece como otro factor clave para entender el presente y futuro del sector, especialmente en el negocio de cruceros.
Menoni advirtió que el conflicto en Medio Oriente está alterando los flujos globales. “Estamos hablando de un lamentable conflicto en el Golfo que ha puesto ociosos a un montón de cruceros que antes operaban allí”, explicó.
Ese escenario abre oportunidades, pero también intensifica la competencia. “Tenemos que mejorar la conectividad y la competitividad porque estamos compitiendo con destinos como el Caribe”, señaló.
En ese marco, el gobierno trabaja en una batería de medidas junto a otros organismos. “Vamos a ultimar acciones con el Ministerio de Economía (MEF), con el Ministerio de Defensa y con la Administración Nacional de Puertos (ANP) para ser más atractivos”, adelantó.
A su vez, remarcó la volatilidad del contexto global: “El precio del petróleo cambia como un electrocardiograma y lo mismo pasa con el tipo de cambio. Proyectar a futuro es muy difícil”.
El ministro también adelantó que Uruguay busca ampliar la presencia de compañías de cruceros.
“Hoy estamos trabajando esencialmente con dos compañías, queremos sumar una tercera”, dijo, aunque evitó dar detalles. “Prefiero guardarlo en reserva para avanzar en las conversaciones”, agregó.
Semana de Turismo y conectividad aérea
De cara a Semana de Turismo, el ministerio prevé un desempeño similar al del año pasado, con un fuerte protagonismo del turismo interno.
“Los niveles de reserva y la llegada de pasajeros nos muestran que la semana viene bien, en niveles similares a los de 2025”, indicó.
Otro de los ejes estratégicos es la conectividad aérea, donde el gobierno apunta a fortalecer la llegada de turistas extranjeros mediante incentivos.
Menoni confirmó que el Poder Ejecutivo reglamentará en las próximas semanas el artículo 308 de la ley de Presupuesto, que prevé beneficios para aerolíneas que incrementen el flujo de visitantes hacia Uruguay.
“Esperamos anunciarlo hacia finales de abril. Va a implicar un refuerzo presupuestal compartido entre el Estado y el concesionario aeroportuario”, explicó.
La medida toma como referencia experiencias internacionales. “Hicimos benchmarking con la industria audiovisual y con aeropuertos como el de Bruselas”, señaló.
En paralelo, destacó la importancia del mercado brasileño, tanto en vuelos internacionales como en conectividad regional. “La ruta Montevideo-Rivera viene consolidándose muy bien y tiene un potencial enorme: en el entorno de ese aeropuerto hay cerca de cinco millones de brasileños”, afirmó.
-
Las "obsesiones" del ministro de Turismo para desarrollar al sector y los recursos que tienen para hacerlo
El sector en Uruguay que emplea a más de 100.000 personas y paga más de US$ 100 millones en salarios
Vacaciones improvisadas, más cortas y variedad de destinos: ¿cuál es la estrategia para captar más turistas?