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La brecha de género en las jubilaciones: ¿cómo está Uruguay en la región y qué propuestas hay?

Según el estudio “Brechas de género en pensiones y propuestas para mejorar las pensiones de las mujeres en los países”, de la Federación de Administradoras de Fondos de Pensión.

Pareja de jubilados
Pareja de jubilados.
Foto: Darwin Borrelli

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El monto promedio de las jubilaciones de las mujeres “es significativamente inferior al de los hombres en casi todo el mundo”, según afirmó la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP).

Esa diferencia, denominada brecha de género en las pensiones, se explica principalmente porque en la mayoría de los países, las mujeres ganan menos salarios que los hombres, cotizan menos años (en relación con el total de años de vida laboral) en el sistema formal, tienen una menor edad legal de jubilación y viven más años que los hombres.

En el informe “Brechas de género en pensiones y propuestas para mejorar las pensiones de las mujeres en los países”, elaborado por Karol Fernández de la FIAP -al que accedió El País-, se constata que la brecha salarial entre mujeres y hombres en América Latina oscila entre un mínimo de 6% y un máximo de 24%.

Los siete países latinoamericanos relevados fueron: Uruguay, Chile, Bolivia, Colombia, México, Perú y República Dominicana.

“El efecto combinado de menores salarios, menor densidad de cotizaciones, menor edad legal de retiro y mayor expectativa de vida de las mujeres respecto a la de los hombres, es la causa principal de la menor pensión relativa de las mujeres”, señaló el informe.

Al analizar la brecha de pensión autofinanciada de mujeres y hombres en la región (referidas exclusivamente a las pensiones contributivas y sin considerar las no contributivas o el pilar solidario, lo cual reduce la brecha como en el caso de Chile), Uruguay fue el que obtuvo la menor brecha (13,9%), seguido de Perú (16,4%), Bolivia (17%), Colombia (33%), México (43%) y Chile (50,2%). En tanto, República Dominicana fue el único país de la región -del total de relevados- en el que se constató que no hay brecha de género en las pensiones.

En lo que refiere a la brecha en los salarios. El país en el que se constató mejor desempeño, según la FIAP, fue Uruguay con una brecha estimada en 6%. La cara opuesta fue México, con una brecha salarial estimada del 24%. En tanto, República Dominicana fue el único país en el que se constató que los salarios promedios de las mujeres superan al de los hombres.

La densidad de cotizaciones (es decir, el porcentaje de años cotizados en relación con el total de años de vida laboral), en el caso de los hombres es mayoritariamente más elevada que en las mujeres.

En este caso, el país que presentó menor diferencia entre los porcentajes de cotización en hombres y mujeres fue Colombia (37,3% y 37,8%, respectivamente). De hecho, junto con Perú fueron los únicos dos países de los relevados, en los que el porcentaje de cotización fue mayor en las mujeres. Uruguay fue el tercer mejor país con una densidad de cotización promedio de 47,2% en mujeres y de 52,8% en hombres. El país con peor desempeño en densidad de cotización fue Chile (60% en hombres y 50% en mujeres).

“Una importante causa de que las mujeres ganen menos y tengan una menor densidad de cotización que los hombres”, tiene que ver con que siguen siendo las que más actividades no remuneradas realizan, señaló la FIAP.

Sobre esto, el informe puntualizó que las mujeres “en promedio, trabajan 2,6 horas más por semana que los hombres (53,8 versus 51,2 horas), pero en términos de horas remuneradas trabajan 25 horas menos por semana”.

Otra de las variables que influye en esa brecha de género en las pensiones es la menor edad legal de jubilación en las mujeres, en comparación con los hombres. De acuerdo con la FIAP, “si bien algunos países latinoamericanos han seguido el camino recorrido por los países desarrollados, de igualar la edad legal de jubilación entre hombres y mujeres, aún existen en la región países donde esta difiere”.

Del total de países relevados por el informe, solo en Uruguay, República Dominicana, Perú y México, la edad de retiro es la misma para hombres y mujeres. Mientras que en Bolivia, Chile y Colombia hay edades de jubilación diferentes, en función de si se es hombre o mujer.

Por otra parte, también influye en la brecha de género en las pensiones, el hecho de que la expectativa de vida de las mujeres sea superior a la de los hombres. Si bien es un fenómeno que ocurre a nivel global, el informe de la FIAP destacó que en América Latina, las mujeres viven “casi tres años más que los hombres”.

Esto implica que para una misma cantidad de dinero ahorrado durante la vida laboral, este “debe distribuirse en un período mayor” de tiempo, lo que “automáticamente reduce el monto de la pensión de la mujer en relación con la de un hombre”, aseguró el informe.

Las cifras

13,9%

Fue la brecha de género en las pensiones registrada en Uruguay, según la FIAP. Esa cifra puso al país en el mejor segundo lugar, después de República Dominicana.

6%

Fue la brecha salarial entre hombres y mujeres en Uruguay, según la FIAP. Fue el mejor desempeño de la región, también después de República Dominicana.

Las siete propuestas para reducir la brecha

El estudio realizado por la FIAP brindó siete propuestas para reducir la brecha de género en las pensiones. La investigación concluyó que entre las cuatro variables que explican principalmente la brecha de pensiones, la menor edad legal de retiro de la mujer en comparación con los hombres, es el factor que “tiene mayor impacto”. Eso quedó reflejado al observar que tres de los cuatro países con mayor brecha de pensión, son países en los que las mujeres se jubilan legalmente antes que los hombres.

Por lo tanto, esa fue la primera propuesta planteada: igualar la edad de jubilación legal entre hombres y mujeres en los países donde aún existe diferencia.

En segundo y tercer lugar, la FIAP recomendó la promoción de redes de cuidados infantiles; así como el perfeccionamiento de la legislación laboral para reducir los sesgos de género.

Sobre esto último, planteó la promoción de la jornada parcial y el teletrabajo, permisos de paternidad igualitarios, flexibilidad en los permisos laborales, así como también compensaciones para amortizar el impacto de la maternidad sobre la pensión de la mujer, entre otros. La cuarta sugerencia planteada por la FIAP fue la de “incentivar las pensiones no contributivas o solidarias”, con “impuestos generales del Estado”.

Por otra parte, la Federación planteó la entrega de pensiones para mujeres en caso de separación o divorcio; así como la creación de subsidios para personas que se dediquen al cuidado de los adultos mayores y de las personas con discapacidad (solo Argentina y Brasil tienen esos beneficios); y la creación de planes de ahorro previsionales voluntarios con incentivos fiscales.

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Diferencias entre brecha salarial y de pensión

El informe de la FIAP puso también el foco en la “fuerte diferencia” entre la brecha de pensiones y la brecha salarial, causado por el efecto combinado de las variables ya mencionadas. “Llama la atención la fuerte diferencia”, indicó el informe y aseguró que no solo ocurre en América Latina sino también en los países europeos más desarrollados. Sobre este punto, indicó que los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), “la brecha de género en pensiones es también sustancialmente más alta que la brecha salarial (25% y 13%, respectivamente)”. Por eso, el informe manifestó que esa diferencia en las pensiones “es significativa incluso en países desarrollados (más del 40% en Países Bajos, Luxemburgo y Alemania)”. Según la FIAP, si bien América Latina “está avanzando en un reparto más equitativo en el trabajo doméstico y en los cuidados infantiles” , todavía “hay un camino importante que recorrer para alcanzar a los países desarrollados”.

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