La emisión de cheques sin fondos moderó su baja en el semestre diciembre-mayo, cuando comenzaron a apreciarse dificultades en algunos cobros, según datos de la Liga de Defensa Comercial (Lideco) a los que accedió El País.
En los seis meses cerrados a mayo fueron 449 las cuentas bancarias suspendidas por falta de fondos para el pago de cheques emitidos. Estos niveles son similares a los de un año atrás, cuando se habían suspendido 450. Por tanto, se cortó la tendencia a la baja interanual que se observaba desde septiembre en los registros semestrales. Pero si además se consideran las cuentas clausuradas, el total a mayo de este año fue de 578, lo que supone una baja de 5% frente a las 610 de diciembre-mayo anterior.
"Hasta abril el total venía bajando bastante, en el entorno del 20% respecto del año anterior, pero en mayo hubo un incremento mensual" lo que hizo acotar el descenso, indicó el gerente general de Lideco, Bernardo Quesada.
El jerarca indicó que si bien en los números no se advierten cantidades importantes, "se está notando alguna dificultad en los cobros y algunos cheques que rebotan; no es generalizado, pero está habiendo casos puntuales", agregó.
Dijo que los problemas de pago se advierten tanto en empresas como en particulares y que "seguramente sean por problemas de endeudamiento".
La suspensión de una cuenta bancaria es por seis meses y ocurre cuando se libra un cheque que no puede ser cubierto por ausencia de fondos. Si el titular de la cuenta no cumple con los pagos, el Banco Central (BCU) procede a la suspensión. Ésta refiere a una sola cuenta bancaria, lo que permite a la empresa o persona mantener otras dentro del sistema financiero.
También se puede determinar la clausura cuando la emisión de cheques sin fondos es repetida. En ese caso, el BCU elimina por uno o dos años la posibilidad de tener cuenta bancaria a nivel local.
CONCURSOS. En el primer semestre del año hubo 18 presentaciones concursales, de las que 13 fueron voluntarias y cinco necesarias (por solicitud del acreedor). Esto representa un incremento con respecto a igual lapso de 2010, cuando se habían presentado 15 (12 voluntarios y tres necesarios).
Entre las 18 de este año se presentaron seis farmacias, cuatro empresas de la construcción, dos restaurantes, una fábrica de plástico, una agencia de viajes, un agencia de transporte, un hotel, una inmobiliaria y una industria textil (Paylana). Sin embargo, del total sólo seis fueron admitidas y las restantes 12 fueron rechazadas por aspectos formales, como falta de documentación requerida.