La Nación/GDA
Por la falta de dólares, el gobierno argentino está obligado a administrar los permisos de importación. En la práctica, eso significa que cada vez más sectores de la economía del país vecino encuentran dificultades para acceder a los dólares oficiales.
Hasta el año pasado, las mayores restricciones se centraban en la importación de productos finales e insumos físicos, pero en las últimas semanas se empezó a complicar también el acceso al pago de servicios contratados en el exterior, que es transversal a cualquier actividad económica.
En abril último, el Banco Central argentino (BCRA) publicó una comunicación en la que informó que algunos servicios recién podían acceder al mercado de cambios a partir de los 60 días posteriores a que tuvieran aprobado su permiso de importación -llamado Sistema de Importaciones de la República Argentina y Pagos de Servicios al Exterior (Sirase)-. Hasta antes de esa comunicación, esos servicios podían acceder directamente a los dólares oficiales apenas conseguían la aprobación.
Esa era una diferencia a favor que tenían los servicios. En cambio, las empresas que necesitan los permisos de importación de productos físicos -llamado Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA)-, no solo deben conseguir la aprobación por parte del fisco del país vecino, y de la Secretaría de Comercio, sino que el plazo de acceso al mercado de cambios difiere (desde los 30 días hasta los 360 inclusive, según el caso).
Los servicios alcanzados por el nuevo plazo adicional de 60 días son los de investigación y desarrollo; los servicios jurídicos, contables y gerenciales; los de publicidad, investigación de mercado y encuestas de opinión pública; los arquitectónicos, de ingeniería y otros servicios técnicos, y otros servicios empresariales.
Según pudo saber La Nación, hay un detalle que demora la entrega de los dólares. En el sector privado todavía se debate si es una falla del proceso o si el gobierno lo hace para cuidar las divisas.
Las empresas no están pudiendo pagar los servicios de importación porque las Sirase salen aprobadas sin un campo que diga “fecha de aprobación” y, en su lugar, en el documento se lee “fecha de emisión”.