Ambientalistas se oponen a planta nuclear en Uruguay

Técnicos. Advierten sobre los riesgos de levantar una

 20081125 600x399

Andrés Oyhenard

Un ambientalista argentino y un brasileño advirtieron sobre los peligros de una planta nuclear en Uruguay. Expusieron como ejemplo el funcionamiento de otras plantas en sus respectivos países.

"Nunca hay que abrir una puerta que no se puede cerrar", dijo a El País el biólogo y presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente en Argentina, Raúl Montenegro.

El ambientalista participó ayer del V Foro Regional de Energías Renovables que se desarrolla en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

"Uruguay no debe embarcarse en un proyecto nuclear sin contar con el aval de la sociedad. Por eso hoy (por ayer) invitamos al gobierno uruguayo a que visite nuestra experiencia en Argentina y pueda comprobar el caos y el desorden que tiene la producción de energía nuclear", dijo.

Montenegro agregó que Uruguay daría una "respuesta muy inteligente si desechara la posibilidad de utilizar la energía nuclear para satisfacer su demanda energética".

En este sentido, dijo que el país tiene un enorme potencial para invertir en energía renovable sin tener que acudir a la producción en base nuclear.

"En Argentina se tiene un sistema nuclear que solamente aporta el 7% de la energía eléctrica y, además, se paga carísimo. Uruguay debería ver las aberraciones que se ven en nuestro país antes de tomar una definición", aconsejó.

Según Montenegro, Uruguay aumentaría los riesgos a los que ya está sometido con los reactores nucleares argentinos Atucha I y II. "Un accidente grado siete en Uruguay haría colapsar toda la economía uruguaya; desde la agricultura, ganadería, la celulosa y el turismo", advirtió.

El científico argentino dijo que Uruguay "no tiene un plan de contingencia para la población en caso que el reactor de Atucha I en Argentina sufra un accidente".

En tanto, en la mesa de discusión del foro, el ingeniero agrónomo de Brasil, José Rafael Ribeiro, cuestionó la política nuclear que impulsó el presidente Lula y dijo que "Uruguay debería recordar que aún no existe ningún mecanismo que permita eliminar los desechos nucleares".

Ribeiro pidió al gobierno de Uruguay que "integre a los sectores sociales a la discusión y que además, ofrezca una información transparente".

Por su parte, el director nacional de Energía, Ramón Méndez, dijo que "el país debe estudiar todas la alternativas energéticas, y por eso este gobierno está acelerando la discusión sobre la energía nuclear".

"El debate puede llevar de dos a cuatro años y se debe incluir a todos los actores sociales y políticos porque una planta nuclear dura 60 años", añadió.

Méndez señaló que uno de los principales problemas es el tamaño de la planta porque hoy no hay ninguna en el mundo que produzca menos 700 megavatios. El otro tema es el tratamiento de los desechos. "Hay que analizar si al Uruguay le sirve económicamente", dijo.

Privados apoyan que se haga

La consultora uruguaya en energía atómica, Diva Puig, dijo a El País que "la industria nuclear es la que más invierte en temas relacionados con la seguridad". Agregó que si las centrales no fueran seguras no existirán los seguros que hoy se tienen. Según Puig la única alternativa para que el Uruguay pueda solucionar su demanda energética en el futuro es la construcción de una planta nuclear. "El país no puede quedar relegado. China tiene 63 plantas nucleares", dijo.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar