Se trató del último paso para culminar una obra de gran porte que supuso una inversión nacional de 300 millones de dólares y que permitirá robustecer el servicio del norte y este del país con doble alimentación.
El suministro de la demanda de la zona pasará a contar con respaldo por 500 kV (antes 150 kV) aumentando la confiabilidad, seguridad y permanencia del servicio eléctrico. Asimismo, aumenta la posibilidad de intercambios internacionales y brinda la posibilidad de instalación de generación.
Desde la elaboración de su Plan Director, UTE está trabajando activamente en el fortalecimiento y la expansión de su red de transmisión, que conforma la columna vertebral del sistema eléctrico nacional. En este marco, el Anillo del Norte es el gran proyecto integral de transmisión para robustecer el sistema eléctrico del norte y este del país. Una parte fundamental de dicho proyecto es el circuito Chamberlain-Melo, que une Salto Grande con Melo, para lo cual ya se ampliaron las respectivas estaciones y este domingo quedó energizada la conexión de la línea Tacuarembó-Melo para terminar de cerrarlo.
A fines de ejecutar la conexión con seguridad, se debió desenergizar la línea de 150 kV que cruza perpendicularmente la obra, por lo que durante la mañana de este domingo se vio momentáneamente interrumpido el servicio de la ciudad de Melo y alrededores.
Durante la maniobra se garantizó mediante generadores la continuidad de los servicios esenciales en hospitales, cárceles y estaciones de policía. Además, se aprovechó la desenergización de la línea para otros trabajos de mantenimiento en la zona a modo de evitar futuras incomodidades.