El pasado lunes en la inauguración de un Think Tank regional, que dirige la Dra Esc Rosario Cervini y con el apuntalamiento del senador Pedro Bordaberry, se abordó el tema sobre Canelones, intitulado concretamente “Conversatorio sobre el Desarrollo Inmobiliario de la Costa Canaria”.
Versados testimonios de eruditos exponentes: allí estuvieron los arquitectos Martín Gómez Platero, Sebastián Sanchez, Ernesto Kimelman, conjuntamente con los Sres. Leandro Añón y Juan Antonio Damiani, a la postre, todos desarrolladores.
Algunos datos que resume el intercambio coloquial que se produjo.
Hicieron hincapié en un dato muy constatable: el crecimiento demográfico de Canelones.
Ya lo exhibió el censo del año 2023.
Estiman que, en los últimos doce años, el citado departamento incrementó su población en más de 70 mil personas. Ese dato concluyente va de la mano de una búsqueda de mejorar la calidad de vida. Ocioso a esta altura es describirlo.
Y se definen una serie de balnearios/ciudades que han aumentado su caudal poblacional: Salinas, La Floresta, Atlántida, Ciudad de la Costa.
De la mano de lo expuesto, viene lo referido a infraestructura. Y allí surgen algunos déficits: saneamiento, desagüe pluvial, provisión de agua potable, espacios públicos y transporte.
Appcu se hace eco de estos aspectos y hemos conversado al respecto con el Presidente de Ose y el Intendente canario, sustancialmente por lo relativo al saneamiento.
La inversión en lo enunciado es prioritaria en los tiempos por venir. Es determinante seguir estimulando todo el contexto de próximas viviendas, que generan además demanda en mano de obra (allí están los números de cotizantes del BPS...en el entorno de los 55 mil obreros directos).
Hubo consenso de los exponentes, en que hay que acordar y preservar la identidad del departamento con el desarrollo, que supone inversión.
Implica entre otros aspectos, proteger lo verde, la cercanía del mar y los lagos, la tranquilidad que se exhibe, que no colide con este empuje inversor que es consecuencia de la demanda de la población. La densificación debe ser equilibrada.
Un dato explícito: el acceso público a las playas y los espacios comunes, no son aspectos en los cuales se debe transar. No es dogmático el debate sobre edificios con salida directa al mar, pero sí hay condiciones urbanísticas estrictas, que se deben respetar.
Para concluir que el espacio público, léanse calles, plazas, ramblas y bordes verdes, son el principal generador de valor inmobiliario con la imprescindible cohesión social.
Los barrios privados, fueron motivo de pronunciamiento. Nacen como respuesta a una inseguridad ostensible y a un entorno mucho más apacible que la ciudad.
Coincidieron que hacia adelante es pertinente integrar aquellos a la trama urbana, ejemplificando en, no interrumpir las calles preexistentes, que haya aportes al espacio público circundante y crear fachadas activas y bien diseñadas, en lugar de muros ciegos.
Apuntan a frentes comerciales, plazas de variado uso y una mayor conectividad entre los barrios.
Tema manido: “las ciudades dormitorio” (la finalidad excluyente en esa denominación, es el descanso al finalizar la jornada). Es buena cosa que las distintas centralidades canarias, por ejemplo, Pando, Las Piedras, Ciudad de la Costa, Atlántida, entre otras, se proyecten y consoliden con actividades de usos múltiples como residencia, comercio, trabajo, gastronomía, distensión. Se hizo alusión a la ciudad de diez minutos, apuntando a que el derrotero vaya por ese camino. Todo lo necesario para una vida decorosa, se encuentre próximo.
Como colofón a este interesante evento, se resaltó en la necesidad que los promotores-desarrolladores, tengan un espíritu de mutua colaboración. Se distinguió el buen vínculo que existe con las autoridades (desde APPCU tenemos estrecho contacto en ese sentido, sin perjuicio de otros tantos departamentos), siendo menester articular los contactos entre el sector público y el privado y subrayando algo medular: que la planificación preceda al crecimiento, medida de sentido común.
4 de los 5 participantes son asociados a esta gremial; nos distinguen con su membresía y no cejan en invertir, coadyuvando a apuntalar el tan necesario crecimiento.
Sin ninguna connotación de afinidades políticas, el evento resultó plausible y constituyó una bocanada de aire para un país (y departamento) que necesita del sector privado y su aporte.