El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, pidió una vez más a sus aliados occidentales “acelerar” el apoyo a Ucrania, que en menos de una semana cumplirá un año bajo la invasión rusa. El mandatario se dirigió a los líderes europeos en un discurso por video ante la Conferencia de Seguridad de Múnich.
“Necesitamos velocidad para concluir nuestros acuerdos, velocidad de entregas para reforzar nuestra lucha, velocidad de decisiones para limitar el potencial ruso. No hay alternativa a la velocidad, porque de ella depende la vida”, afirmó.
No hay señales de que los combates vayan a terminar pronto y las posibilidades de una resolución diplomática del conflicto parecen nulas. La prensa local e internacional ha anunciado un aumento de tropas rusas y la OTAN teme una nueva ofensiva.
Desde el comienzo de la guerra, el número de muertos se ha elevado a decenas de miles. En este contexto, Zelenski estimó además que “no hay alternativa a la victoria ucraniana” y denunció que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, “intenta ganar tiempo para su agresión”. “Está claro que Ucrania no será su última etapa. Va a continuar [su ofensiva] hacia otros Estados del antiguo bloque soviético”, afirmó.
El jefe del gobierno alemán, Olaf Scholz, presente en esta conferencia anual de tres días sobre cuestiones de seguridad internacional, aseguró a Ucrania del apoyo de Alemania, tanto financiero como humanitario y militar, y dijo que Berlín y sus aliados apoyarán a los ucranianos “todo el tiempo que sea necesario”.
También aseguró que “no son los envíos de armas a Ucrania los que prolongan la guerra en ese país”, sino que, al contrario, “pueden llevar a que el presidente ruso, Vladimir Putin, entienda que no alcanzará su meta imperialista”.
El canciller pidió a los países occidentales que puedan enviar tanques a Kiev “que lo hagan ahora”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, urgió a los aliados occidentales a aumentar su apoyo. “Tenemos que intensificar nuestros esfuerzos para ayudar (a Ucrania) y permitir una contraofensiva”, dijo en la conferencia. El mandatario francés también pronosticó que el conflicto iba a ser largo. “Estamos preparados para un conflicto prolongado”, declaró.
En ese sentido, la prensa ha venido informando de un incremento de equipos militares y aviones rusos en la frontera con Ucrania. El diario The Times, que cita fuentes militares ucranianas, habla de 10.000 soldados rusos concentrados al norte de la región de Sumy.
En cuanto a los aviones, la prensa independiente rusa apunta que el Ministerio de Defensa ha decidido incrementar la participación de la aviación en los combates a lo largo de todo el frente.
La OTAN considera que Rusia aún cuenta con el 80% de sus aviones, aunque el problema radicaría en la escasez de pilotos con experiencia en combate.
Todo esto sucede en el marco del avance de Rusia en Bajmut y el pedido de evacuación de Ucrania sus habitantes ayer.
La ciudad es un objetivo prioritario de las tropas rusas y donde desde hace semanas se libran los combates más cruentos de toda la campaña militar.
“Si usted es un buen ciudadano, que respeta las leyes y es patriota debe ser evacuado de inmediato”, dijo Iryna Vereschuk, vice primera ministra de Ucrania, en su canal de Telegram. Vereschuk admitió que “cruentos combates tienen lugar en la ciudad” y que “la artillería enemiga golpea los barrios residenciales”.
El jefe de grupo de mercenarios Wagner, Yevgueni Prigozhin, admitió que los combates en la ciudad, situada en la región de Donetsk, son encarnizados.
Sanciones
Más de 150 representantes gubernamentales se darán cita en la Conferencia de Seguridad de Múnich.
También asistirán el jefe de la diplomacia china, Wang Yi; la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris; el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken; y el jefe de la OTAN, Jens Stoltenberg, que dejará el cargo a fines de 2023.
“Necesitamos estar preparados para un largo camino. Esto puede durar muchos, muchos años”, advirtió Jens Stoltenberg en una entrevista con AFP el jueves en referencia a la guerra en Ucrania.
Estados Unidos y sus aliados están preparando “un nuevo gran paquete de sanciones” a Rusia en torno al 24 de febrero, declaró el jueves Victoria Nuland, secretaria de Estado adjunta. Las drásticas sanciones ya en vigor afectan a los más altos niveles del Estado ruso, así como a su industria, a sus bancos y a su sector petrolero.
Aliado de Rusia
El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, afirmó ayer que su país esta dispuesto a fabricar aviones de asalto rusos en una reunión con Putin en las afueras de Moscú.
“Como me han dicho en el Gobierno estamos preparados para producir, entiendo, el avión Mig-25. El que tiene un buen desempeño en Ucrania”, dijo al jefe del Kremlin el mandatario bielorruso, según las imágenes difundidas de televisión estatal.
“Con una pequeña ayuda de la Federación Rusa estamos dispuestos a producirlo”, señaló Lukashenko, que añadió que la industria bielorrusa produce ya hasta 1.000 componentes para los aviones de pasajeros rusos MC-21 y Superjet 100.
A su vez, Putin destacó el incremento de los intercambios comerciales ruso-bielorrusos, que el año pasado alcanzaron una cifra récord, el equivalente de 43.000 millones dólares, y la ampliación de la cooperación industrial entre los dos países.
La toma de Bajmut: un “regalo” de aniversario
El objetivo ruso es pisar el baluarte ucraniano de cara al 21 de febrero, cuando tendrá lugar el discurso sobre el estado de la nación de Vladímir Putin. “Bajmut lo necesitamos para paralizar completamente al Ejército ucraniano”, apuntó el jefe del grupo Wagner. La toma de Baj-mut permitiría a los rusos controlar las carreteras que conducen a las principales plazas fuertes de Ucrania en Donetsk: Kramatorsk y Sloviansk.