BUENOS AIRES

Vacunas VIP contra el COVID-19: gobierno argentino busca superar el escándalo

Carla Vizzotti, que obtuvo los envíos de las dosis de Sputnik V, es la nueva ministra de salud de Argentina; compromiso de asegurar equidad en acceso a dosis.

El presidente Fernández tomó juramento a Vizzotti en la residencia presidencial de Olivos. Foto: AFP
El presidente Fernández tomó juramento a Vizzotti en la residencia presidencial de Olivos. Foto: AFP

El escándalo de las vacunas contra el COVID-19 crece y estremece a Argentina, después de que el presidente Alberto Fernández destituyó al ministro de Salud, Ginés González García al conocerse que varias personas recibieron las dosis contra esa enfermedad de manera privilegiada. A las 18:00 horas de ayer sábado, Carla Vizzotti, quien viajó hace algunas semanas a Moscú a concretar los envíos hacia Argentina de la vacuna Sputnik V, asumió el cargo de ministra de Salud.

En breve acto, el presidente Fernández tomó juramento a Vizzotti en la residencia presidencial de Olivos. Estuvieron presentes, además del mandatario, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y la primera dama, Fabiola Yáñez.

Poco después del acto, Vizzotti posteó en twitter el compromiso del gobierno: “Es decisión del Presidente que llevemos adelante el plan de vacunación más grande de nuestra historia con la mayor celeridad y ofreciendo a cada argentino y argentina la tranquilidad de que todas las vacunas se administren de acuerdo a precisos criterios sanitarios”.

“Por eso fortaleceremos los dispositivos y acciones que garanticen la equidad en el acceso a las vacunas, monitoreando el cumplimiento de la planificación prevista”, aseguró. Asimismo, indicó que espera retribuir a la confianza del presidente con su mayor esfuerzo y dedicación.

Vizzotti tenía previsto viajar ayer a Rusia por nuevos envíos de la vacuna, pero solo lo hará una asesora.

Vizzotti es una médica de 47 años egresada de la Universidad del Salvador, especialista en medicina interna, enfermedades infecciosas, y en sistemas y seguridad social, además de fundadora y presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE). Comenzó a trabajar en la dirección de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud en 2007, durante la anterior gestión de González García.

Apoyada en un perfil técnico, se quedó en el área de Salud. Fue durante su gestión que el calendario de vacunación alcanzó las 19 vacunas gratuitas y obligatorias.

Vizzotti estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud de la Nación en Argentina de 2007 hasta 2016. Con Mauricio Macri en la Casa Rosada, fue apartada de su función por el ministro de salud Jorge Lemus. Tiempo después aseguró que fue despedida de la gestión de Macri “por motivos políticos”.

La gestión de González García de 75 años, quien ya había estado al frente de esa cartera durante el gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007), quedó empañada por las vacunaciones “de privilegio” en la sede del Ministerio de Salud, que se conocieron el mismo día en que la ciudad de Buenos Aires habilitó la solicitud de turnos online para vacunar a mayores de 80 años a partir del próximo lunes, un mecanismo que colapsó casi de inmediato ante la demanda.

El escándalo estalló a raíz de que el periodista y titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, de 79 años, relató en el programa de radio El Destape que se había vacunado dentro de las instalaciones del Ministerio de Salud. “Llamé a mi viejo amigo Ginés González García, a quien conozco desde mucho antes de que fuera ministro, y me dijo que tenía que ir al Hospital Posadas. Cuando estaba por ir, recibí un mensaje de su secretario, que me dijo que iba a venir un equipo de vacunaciones del Posadas al ministerio y que fuera allí a darme la vacuna”, reveló. Fue incluido dentro del “personal estratégico”.

Ginés González García y la vacunación de privilegio. Foto: AFP
Ginés González García y la vacunación de privilegio. Foto: AFP

Después de esas declaraciones en las que relató que fue vacunado sin seguir los canales oficiales para ello, comenzó una polémica en las redes sociales, donde numerosas personas repudiaron las palabras de Verbitsky y la llamada vacunación VIP a la que recurrió.

Pero, no fue el único que accedió a ese privilegio. También lo hicieron Jorge Taiana (senador), Eduardo Valdés (diputado) -el presidente Fernández bajó a los dos de la comitiva que lo acompañará a México-, Florencio Aldrey Iglesias (empresario, dueño del diario La Capital de Mar del Plata y de varios hoteles), Dolores y Lourdes Noya Aldrey (familiares de Aldrey), Salomón Schachter (empresario), Seza Manukian (empresario) y Félix Guille.

Al margen del ministerio, el sindicalista Hugo Moyano, de 77 años, su señora Liliana Zulet y su hijo Jerónimo, de 20 años, también recibieron las dosis. Moyano lo justificó al señalar que preside una obra social.

Benefician a militantes K y varios intendentes por la vía indebida

A casi dos meses del inicio de la campaña de vacunación contra el COVID-19, sobran casos testigos que expusieron arbitrariedad en la asignación de las dosis, que, de por sí, son escasas. En paralelo, desaparecieron vacunas, se descartaron lotes por perder su cadena de frío, se acusó al oficialismo de politizar la vacunación, y la oposición presentó un proyecto para modificar el Código Penal, con el fin de penalizar la violación del orden de beneficiarios.

En el Ministerio de Salud, además de Horacio Verbitsky, también se estaba vacunando a funcionarios y empleados públicos que trabajan allí y que no forman parte de la lista de prioridad.

En el transcurso de la semana, también fueron focos de crítica los gobiernos municipales de al menos cuatro localidades de la provincia de Buenos Aires y dos de la provincia de Santa Cruz, en las que se vacunaron intendentes y sus familias; empleados públicos, y militantes oficialistas. En la mayoría de los casos, se desplegaron acusaciones cruzadas entre las autoridades de los hospitales y los referentes de las carteras de Salud provinciales, quienes buscaron desligarse de la supervisión del plan de vacunación. (La Nación GDA)

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