Ucrania ataca tres buques militares y una refinería rusa, al tiempo que acusó a Rusia de “terrorismo nuclear”

A pesar de los avances en el terreno, el presidente Volodimir Zelenski ha manifestado que las fuerzas rusas también aumentaron su ofensiva y que, por ende, necesita más ayuda de sus aliados europeos.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, habla con los medios de comunicación a su llegada a Ayia Napa, el 23 de abril de 2026, para asistir a una reunión informal del Consejo Europeo.
Ofensiva. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, da cuenta de los avances contra la invasión rusa.
Foto: AFP fotos

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) afirmó ayer domingo haber atacado tres buques militares rusos y otros objetivos importantes en la base naval rusa y el aeródromo militar en la ciudad de Sebastopol, en la península ocupada de Crimea.

Los ataques con drones, llevados a cabo por la unidad Alpha del SBU, alcanzaron a los grandes buques de desembarco de la Armada rusa Yamal y Filchenkov, así como al buque de reconocimiento Ivan Jurs, informó el SBU en un comunicado. Un radar de defensa aérea y varios edificios de la base también fueron alcanzados por los drones, de acuerdo al texto.

El ataque con drones contra el aeropuerto militar de Belbek, en la Crimea ocupada, dañó un caza Mig-31 y la infraestructura de la base, afirmó el SBU. “Cada una de estas operaciones tiene una lógica clara; destruimos metódicamente elementos clave de la infraestructura militar del enemigo: la flota, la aviación, la inteligencia y la defensa aérea”, declaró el jefe interino del SBU, Yevgueni Jmara.

Tres buques militares rusos ya resultaron dañados el 18 de abril en Sebastopol por el SBU en el marco de ataques ucranianos destinados a debilitar el control de Rusia sobre la Crimea ocupada y la zona adyacente del mar Negro, así como su capacidad para apoyar las operaciones en el frente en el sur de Ucrania.

En un mensaje publicado ayer, el Estado Mayor del Ejército ucraniano informó de un ataque contra una refinería de petróleo en la ciudad de Yaroslavl, en Rusia, donde se procesan unos 15 millones de toneladas de petróleo al año. “Los productos de la planta incluyen gasolina, diésel y combustible para aviones, y son de vital importancia para la logística del ejército enemigo”, dice el comunicado. Dos trenes rusos con equipo militar también fueron atacados en la parte ocupada de la región ucraniana de Donetsk, así como un radar de defensa aérea ruso y un sistema de defensa aérea Pantsir-1 fueron alcanzados en Melitopol y Mariupol, en el sureste de Ucrania, dice el mensaje.

40 años de Chernóbil

Zelenski acusó ayer a Moscú de “terrorismo nuclear”, en el 40º aniversario de la explosión en la planta de Chernóbil, que se cumple en plena invasión rusa.

En un mensaje en redes sociales con motivo del aniversario de la catástrofe de Chernóbil, ocurrida en la era soviética, el presidente Zelenski dijo que, con su invasión lanzada en 2022, Rusia está “una vez más llevando al mundo al filo de un desastre provocado por el hombre”.

“El mundo no puede permitir que continúe este terrorismo nuclear, y la mejor manera es obligar a Rusia a que detenga sus temerarios ataques”, añadió.

Zelenski hizo hincapié en que los drones rusos sobrevuelan regularmente Chernóbil.

Uno de ellos incluso impactó contra su cubierta protectora el año pasado.

La explosión de 1986 en la central de Chernóbil fue el peor desastre nuclear civil de la historia, y cambió la percepción global sobre la energía nuclear.

Se estima que miles de personas murieron como resultado de la exposición a la radiación.

Un informe de la ONU de 2005 situó el número de víctimas mortales confirmadas en 4.000 en los tres países más afectados. Los números son muy diversos. Greenpeace, por su parte, estimó en 2006 que el desastre había causado cerca de 100.000 muertes.

40 años después

“El Régimen comunista minimizó los riesgos”

Cuarenta años después del accidente nuclear de Chernóbil, los búlgaros recordaron la negligencia y el prolongado silencio de las autoridades del régimen comunista que los expuso a elevados niveles de radiactividad sin adoptar medidas para proteger a la ciudadanía. “El Chernóbil búlgaro. Arqueología de la escasez moral” es el título del libro de Dimitar Vatsov que, publicado recientemente, resume los resultados de un nuevo estudio basado en documentos que durante años estuvieron guardados con un gran secretismo. Los científicos concluyen que las autoridades del régimen comunista de Tódor Zhívkov (1911-1998) estaban bien informadas de la gravedad de la situación y denuncian el papel de la policía secreta (Darzhavna sigurnost) en la minimización sistemática de la crisis. EFE

Con información de EFE y AFP

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