O Globo (GDA)
Policía Civil de Río de Janeiro encontró los cadáveres de cuatro sospechosos de participar en el triple asesinato de los médicos en Barra da Tijuca en la madrugada del jueves, y logró recuperar un fragmento de huella dactilar del automóvil en el que estaban los cadáveres.
El material estaba en el interior de la puerta del conductor y podría ayudar a la investigación a identificar quién conducía u otras personas involucradas en las muertes. El vehículo fue abandonado en la Rua Abraão Jabor, en el barrio Camorim, y hay indicios de que el conductor abandonó el lugar en la parte trasera de una motocicleta aún no identificada.
Los médicos estaban sentados la madrugada del jueves a la mesa en un bar del paseo marítimo de Barra da Tijuca, zona acomodada de Río donde asistirían a un congreso de ortopedia, cuando fueron baleados por varios hombres vestidos de negro que bajaron de un vehículo y huyeron pocos segundos después, según imágenes de las cámaras de seguridad. Los criminales efectuaron 33 disparos, según los medios.
Los cuatro sospechosos del triple homicidio de los médicos pudieron haber sido asesinados entre 10 y 12 horas después del crimen.
La hipótesis surge de un informe elaborado por peritos de la Comisaría de Homicidios capitalino (DHC) a partir de un análisis del estado de los cuatro cadáveres, que arroja que dos de ellos presentaban rigidez muscular generalizada.
Según los expertos, un cambio bioquímico hace que el cuerpo se endurezca después de este período de tiempo.
Según el documento, al que tuvo acceso O Globo, los cadáveres de dos de los delincuentes encontrados en la Rua Abraão Jabor presentaban el estado de rigidez muscular generalizada a las 22:40 del jueves. En estos cadáveres también había orificios típicos de acción perforante-contundente, provocados por armas de fuego y puñaladas, en las regiones dorsal, lumbar, torácica, epigástrica y flanco derecho.
El profesor de la Universidad Federal de Alagoas y médico forense George Samuel Sanguinetti, explica que el tiempo para que se produzca esta rigidez generalizada varía debido a varios factores.
Asimismo, afirma que sólo el examen cadavérico, realizado por peritos del Instituto Médico Legal (IML), podrá dar fe de esta información con mayor precisión. “Cuando hay muerte, uno de los primeros fenómenos de transformación que aparece en el cadáver es la rigidez, que comienza en el mentón y se extiende a los músculos de todo el cuerpo. Este cambio bioquímico depende de varios factores, como la edad de la persona y lo que ingirió antes de morir, así como de variaciones en el ambiente, como la temperatura del lugar. Es posible estimar que este endurecimiento generalizado se produce entre ocho y diez horas después de la muerte.
El análisis realizado por el Grupo Especial Criminal del DHC (GELC) constata que los cadáveres encontrados en el interior de una Honda HRV, en Camorim, eran de dos hombres blancos y uno mestizo, que parecían tener 25 años.
Un celular encontrado en el bolsillo de un abrigo junto a uno de los cadáveres fue enviado a la Policía Civil para examen forense.
En la Avenida Tenente-Coronel Muniz de Aragão, en Gardênia Azul, también en la región de Jacarepaguá, en la zona oeste, los agentes encontraron un cuarto cadáver, alrededor de las 01:03 horas, en el interior del baúl de un Toyota Yaris.
El hombre, que sería Philip Motta Pereira, conocido como Lesk, también presentaba “múltiples heridas provocadas por un proyectil de arma de fuego”. Para el experto Nelson Massini, profesor de Medicina Legal de la Universidad Estadual de Río de Janeiro, las heridas que aparecen en los sospechosos, incluidos hematomas en la cabeza, demuestran que fueron torturados y sus cuerpos arrastrados.
Los médicos asesinados eran Marcos de Andrade Corsato, de 62 años, y Perseu Ribeiro Almeida, de 33 años. Diego Ralf de Souza Bomfim, de 35 años, fue rescatado, pero no sobrevivió a sus heridas. Es hermano de la diputada federal Sâmia Bomfim (Psol-SP).
Los investigadores sospechan que los asesinos fueron ejecutados por sus propios pares, a modo de “castigo” tras confundir al blanco del ataque.
Sobreviviente
El médico que sobrevivió al ataque, Daniel Sonnewend Proença, de 32 años, envió un mensaje desde el Hospital Municipal Lourenço Jorge, donde está internado, según reveló la periodista Lu Lacerda.
El ortopedista, que fue operado durante unas 10 horas y se recupera bien, grabó un video en el que dice: “Chicos, estoy bien, ¿ven? Todo está bien, gracias a Dios. Sólo tengo algunas fracturas, pero va a estar todo bien. Vamos a salir de esto juntos. Gracias por su preocupación. ¡Gracias!”.
Sonnewend sufrió heridas en el pecho, intestino, pelvis, manos, piernas y pies. Dos proyectiles quedaron alojados en su cuerpo y uno fue retirado por los médicos, que trasladarán el material a la Policía Civil, que realizará un análisis. Todavía tiene una bala alojada en la escápula, cerca del hombro.
A su operación asistieron 18 profesionales: cuatro ortopedistas, cuatro anestesistas, cuatro cirujanos generales, un cirujano vascular, dos enfermeros y tres técnicos de enfermería.
Los criminales efectuaron 33 disparos, según los medios. Después del triple homicidio, las autoridades hallaron cuatro cuerpos, uno de los cuales pertenece a un sospechoso de haber participado del crimen, según Torres. La policía cree que quienes mataron a los médicos por supuesto error fueron ejecutados luego, por orden de un "tribunal del tráfico".
"Nos parece que hasta ellos mismos se indignaron con la acción de sus miembros y realizaron ese castigo interno", afirmó el gobernador de Río de Janeiro, Claudio Castro.
"Estamos lidiando con una mafia, una organización criminal peligrosísima", dijo Castro, quien repudió la "ausencia mínima de pudor de estas organizaciones que cometen un ataque cruel por error".
El jefe de la policía afirmó, sin embargo, que no descartan "ninguna" otra hipótesis.
Otro de los médicos ejecutados, identificado como Diego Ralf Bomfim, de 35 años, era hermano de la diputada federal por Sao Paulo Samia Bomfim, del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), y cuñado del diputado Glauber Braga, representante de la misma agrupación política por Río de Janeiro.
El PSOL es el mismo partido al que pertenecía Marielle Franco, una concejal negra asesinada en 2018 supuestamente por sus acciones contra milicias paramilitares.
Estos grupos, que surgieron hace unas dos décadas en la zona oeste de Río, dominan actualmente numerosos territorios de la ciudad, donde extorsionan a la población mediante violencia armada y el control de servicios como seguridad, gas, transporte o internet.