Soldados israelíes admiten desmanes

Cuentan que en Gaza atacaron a civiles desarmados | Críticas a políticos ávidos de poder e intereses externos

 20090320 600x453

Jerusalén | Un objetivo declarado de la guerra que Israel lanzó contra Gaza en diciembre de 2008 era disuadir a las milicias palestinas. Es muy improbable que suceda. Pero sí destrozó su Ejército, la infraestructura económica de la franja y mató a un millar de civiles. Soldados israelíes han admitido en charlas en una academia militar las atrocidades perpetradas contra hombres, mujeres y niños indefensos, al amparo de unas normas de combate extremadamente laxas.

Las víctimas indefensas han relatado los horrores que padecieron, pero ahora son uniformados que participaron en la campaña quienes reconocen los desmanes. Alumnos de la Academia Militar Isaac Rabin debatieron semanas atrás, según publica el diario Haaretz, sobre sus experiencias en una guerra que el Ejército y el gobierno preferían llamar "operación", y que abogados y jueces que planean presentar cargos en el Tribunal Intencional de Justicia califican de crímenes de guerra.

"Cuando entrábamos en una casa, se derribaba la puerta y disparábamos. Yo a eso lo llamo asesinato", explicó un militar. Danny Zamir, director de la academia, aseguraba ayer que los alumnos hablan de "fuego injustificado contra civiles palestinos". De las 1.400 víctimas mortales, casi un millar fueron inocentes desarmados y sólo 235 milicianos fallecieron.

Otro militar aseguró que un comandante ordenó disparar contra una anciana que caminaba por una carretera y un jefe de pelotón relató lo sucedido después de asaltar una vivienda: "El jefe del pelotón dejó marchar a la familia y les dijo que se fueran hacia la derecha. Una madre y sus dos hijos no entendieron y marcharon hacia la izquierda. El francotirador los vio aproximarse en una zona en la que tenía orden de que nadie se acercara. Les disparó".

"No tolerancia, venimos a aniquilar", "Muerte a los árabes". Son sólo dos de las pintadas que los militares dejaron en las paredes de los edificios que tomaban como base. Proliferan los testigos que afirman cómo destruían ordenadores, muebles, televisores y electrodomésticos.

Las reglas impartidas a los soldados israelíes para el combate fueron extremadamente permisivas. Todo era válido para evitar bajas entre los soldados en un Ejército que se nutre cada vez más de jóvenes de la extrema derecha y de las consignas de rabinos que conminaban "a no tener piedad". El Ejército promete investigar. EL PAÍS DE MADRID

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar