Rusia emitió una orden de búsqueda internacional contra el fundador de Telegram, Pavel Durov, a quien acusa de “complicidad en terrorismo”. Según el Kremlin, la aplicación de mensajería es utilizada por los servicios de seguridad ucranianos con fines de reclutamiento.
Nacido en Rusia y titular de pasaportes de Francia y Emiratos Árabes Unidos, Durov, de 41 años, está procesado en Francia desde 2024, acusado de no actuar contra la difusión de contenidos criminales en Telegram.
En Rusia, este servicio de mensajería es uno de los más populares, utilizado tanto por ciudadanos de a pie como por los servicios públicos, entre ellos el Kremlin. Ayer miércoles el Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso anunció haber emitido una “orden de búsqueda internacional” contra Durov.
El FSB acusa a Telegram de no haber eliminado un popular bot de citas que, según las autoridades, la inteligencia ucraniana utilizaba para involucrar a hombres rusos “en actividades terroristas y de sabotaje”.
Según el comunicado, 46 ciudadanos de entre 12 y 22 años que utilizaron el bot Leo Match, prohibido en Rusia, han sido detenidos desde julio de 2025 por agredir a miembros de las fuerzas de seguridad y cometer actos contra infraestructuras.
Todos ellos fueron contactados a través de esa herramienta tecnológica por agentes de inteligencia ucranianos que se hacían pasar por chicas jóvenes con el fin de chantajearlos posteriormente, explicó el FSB.
Rusia, que lleva a cabo una ofensiva en Ucrania desde febrero de 2022, ha impulsado desde hace meses restricciones digitales sin precedentes en su territorio, que afectan también a la aplicación WhatsApp. Durov se ha negado a cualquier moderación en la aplicación de mensajería Telegram, que cofundó en 2013.
Naturalizado francés en 2021, Durov fue detenido en agosto de 2024 cerca de París al bajar de un avión e imputado por una serie de delitos relacionados con el crimen organizado. La justicia francesa lo señala, en general, de no haber tomado medidas contra la difusión de contenidos delictivos en su plataforma de mensajería. Además de una fianza de 5 millones de euros, su control judicial le prohibió al principio viajar y le obligaba a presentarse cada dos semanas en una comisaría, pero obtuvo una flexibilización en 2025.
En un primer momento, consiguió que se levantaran las medidas que le impedían viajar, lo que le permitió desplazarse a Dubái, donde se estableció, y después, en una segunda fase, obtuvo la eliminación de la obligación de fichar en la comisaría de Niza, por lo que ya no está obligado a regresar a Francia cada 14 días.
A finales de julio, afirmó en su cuenta de Telegram que se trasladó a Georgia. AFP