El joven muerto por disparos del Servicio Secreto de Estados Unidos en la tarde del pasado sábado al acercarse y tirotear un puesto de control de seguridad de la Casa Blanca tenía 21 años de edad, había sido detenido anteriormente en la zona, intentado acercarse a la mansión presidencial en varias oportunidades y tenía problemas mentales, según medios estadounidenses.
El hombre, identificado como Nasire Best, de Dundalk, Maryland, estaba en el punto de mira del Servicio Secreto “por pasearse por el complejo de la Casa Banca preguntando cómo acceder a los distintos puntos de entrada” en numerosas ocasiones, según documentos del Tribunal Superior de DC obtenidos por The New York Times y otros medios.
Incluso, había sido arrestado en julio pasado por entrar en una zona restringida de los terrenos de la Casa Blanca, haciendo caso omiso a los agentes que le ordenaron detenerse.
Según destacaron los medios, Best un mes antes, en junio de 2025, había sido llevado a un centro psiquiátrico involuntariamente por impedir a un vehículo el acceso al ala este de la Casa Blanca, y entonces les dijo a los policías que “era Jesucristo y quería que lo arrestaran”.
Se trató de un delito menor y no tenía órdenes de arresto pendientes en ese momento, según informó el Daily News.
Tras una audiencia, un magistrado le impuso una orden de alejamiento del lugar y había otra orden contra él por no presentarse a una vista judicial en agosto pasado.
Best fue desalojado del apartamento donde vivía en diciembre de 2025 después de dejar de pagar el alquiler y no presentarse a una cita judicial con su casero, según informó The Baltimore Banner.
Tiroteo
El pasado sábado, agentes del Servicio Secreto dispararon a Best, después de que él se acercara a un puesto de control de seguridad y disparara, según los medios de comunicación.
El New York Times indicó que el tiroteo se produjo después de que el hombre sacara un arma de una bolsa y comenzara a disparar contra los agentes.
El suceso, que ocasionó su muerte, ocurrió poco antes de las 18:00, hora local (11.00 GMT) en una intersección cerca del Edificio de Oficinas Ejecutivas Eisenhower, a las afueras del complejo presidencial, donde se encontraba el presidente estadounidense, Donald Trump, explicó el Servicio Secreto en un comunicado en X.
Según la cadena WRC-TV, afiliada de NBC, ayer domingo se podían ver los agujeros de balas en un escaparate de la pastelería de la Casa Blanca, así como en los edificios contiguos de la calle 17.
EFE