ESTADOS UNIDOS Y RUSIA
El ministro de Exteriores ruso destacó que el suministro de armamento estadounidense y de la OTAN a Ucrania “únicamente prolonga la agonía (...) alargando el conflicto y multiplicando las víctimas”.
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, abordaron ayer la situación en Ucrania, la crisis alimentaria y el posible canje de prisioneros, en su primera conversación telefónica desde la guerra, el pasado 24 de febrero.
Lavrov destacó que el suministro de armamento estadounidense y de la OTAN a Ucrania “únicamente prolonga la agonía (...) alargando el conflicto y multiplicando las víctimas”.
Blinken y Lavrov prestaron especial atención a la situación en torno a la seguridad alimentaria global y el acuerdo suscrito el 22 de julio en Estambul para sacar el cereal ucraniano desde sus puertos en el mar Negro.
Rusia “resaltó que la situación se ve dificultada por las sanciones estadounidenses y porque la promesa de Estados Unidos de conceder una excepción para los suministros alimentarios rusos no se ha consumado”, dijo un comunicado ruso.
Por su parte, Blinken confirmó que “urgió” a Lavrov a aceptar su propuesta para liberar a los dos estadounidenses detenidos en Rusia, Brittney Grinner y Paul Whelan. Hace unos días la cadena CNN informó de que Estados Unidos propuso a Rusia un intercambio por el que liberaría al traficante de armas ruso Víktor But a cambio de la liberación de Griner y Whelan, lo que no ha sido todavía confirmado por las autoridades de ninguna de las partes.
El secretario de Estado le reclamó además a Lavrov a Rusia desbloquee la salida de cereales de Ucrania y permita que lleguen a los países que lo necesitan para paliar la crisis alimentaria provocada por dicho bloqueo.

Blinken también aseguró que insistió al ministro ruso en los “costes significativos adicionales” que Rusia tendrá que afrontar si trata de anexionarse territorios de Ucrania.
El secretario de Estado aseguró que pidió a Lavrov “que cumpla con el acuerdo” alcanzado para permitir la salida de cereales y poner fin al bloqueo que hay desde el puerto de Odesa.
Blinken insistió en que hablaba en nombre de muchos países que siguen esperando que Rusia “permita a los barcos zarpar”.
Asimismo, aseguró haber hablado en nombre de “muchos países” que están “preocupados” por la intención rusa de proceder con la anexión de territorios de Ucrania montando “farsas de referéndum” y tratando de demostrar “falsamente” que los habitantes de esas zonas la quieren.
Movimientos, añadió, para tratar de “borrar a Ucrania como un país soberano”. “Por supuesto que eso no va a pasar”, advirtió.
Añadió que el presidente ruso, Vladímir Putin, está “tratando de agarrar todo el territorio ucraniano que pueda”.