Pese a un avance de los populistas y de los soberanistas, Letonia mantendrá un gobierno proeuropeo tras las legislativas del fin de semana, en las que ganó el partido Lista Unida del primer ministro saliente Andris Kulbergs, proeuropeo y pro-Kiev.
Kulbergs, de centroderecha, consideró que el resultado es una muestra del deseo de “cambio” de los votantes, en un país de 1,8 millones de habitantes confrontado a un estancamiento económico y a un declive demográfico. Ahora, tendrá que formar una coalición mayoritaria en la Saeima, el Parlamento unicameral de 100 escaños de esta exrepública soviética, miembro de la Unión Europea y de la OTAN y fronterizo con Rusia y Bielorrusia.
La mayoría de las formaciones susceptibles de entrar en el Parlamento apoyan un fortalecimiento militar y la continuación de la ayuda a Kiev.
Lista Unida obtuvo 42 diputados con el 35,3% de los votos, un resultado inédito en la historia democrática del país desde su independencia en 1990, tras el escrutinio del 99,99% de las papeletas, informó la comisión electoral, que dio cuenta además de una baja participación (51,8%). El tema de la seguridad dominó la campaña, pero los desafíos socieconómicos -aumento del coste de la vida, bajos sueldos, declive demográfico y sanitario- también estuvieron muy presentes.
Una formación populista, Letonia Primero (LPV), quedó en segunda posición con el 13,1% de los votos (17 diputados), aupada por un discurso conservador y promesas de reactivación económica.
Justo por detrás, con el 11,7% y 15 escaños, quedó la también populista Poder soberano (Suverena vara, SV), crítica con la ayuda a Ucrania y con el aumento del gasto militar.
AFP