EN TODO EL MUNDO

La pandemia del COVID-19 se acelera; casi 9 millones de casos

Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos globales de COVID-19 alcanzaron los 8,9 millones, mientras que los fallecidos confirmados ascienden a 465.460.

Personal médico en la Unidad Operativa de Hospitalización COVID-19 del Campo Militar 1 en la capital mexicana. Foto: AFP
Personal médico en la Unidad Operativa de Hospitalización COVID-19 del Campo Militar 1 en la capital mexicana. Foto: AFP

Brasil, con sus 51.271 muertos por la COVID-19 y 1,1 millones de enfermos, y Chile, con 4.608 nuevos casos, se presentan como los países más comprometidos por la pandemia en la región.

Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos globales de COVID-19 alcanzaron los 8,9 millones, mientras que los fallecidos confirmados ascienden a 465.460. Ayer lunes se volvió a batir el récord de infecciones diarias, con más de 183.000, algo favorecido por el alza de casos en Brasil y Estados Unidos, que parece haber entrado en un segundo pico de infecciones.

Por su parte, Chile, que ayer lunes superó a España en número de infectados tras detectarse 4.608 nuevos casos, lo que eleva a 246.963 la cifra total de contagios, es el séptimo país con más positivos del mundo, detrás de Estados Unidos, Brasil, Rusia, India, Reino Unido y Perú, este último con más de 250.000.

“Hemos dicho siempre que la situación es preocupante”, dijo el ministro de Salud chileno, Enrique Paris, luego de que un grupo de científicos pidiese medidas “drásticas” para frenar la pandemia y alertase de que de los decesos podrían llegar a 70.000 en los próximos meses si no se detiene el actual ritmo de contagios.

Brasil, con sus 51.271 fallecimientos y 1.106.470 positivos, convive con una crisis sanitaria en la que se mezclan las turbulencias políticas desatadas en torno al presidente Jair Bolsonaro.

Pese a la alta cantidad de casos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) destacó el lunes que Brasil aún realiza pocas pruebas para detectar el coronavirus en relación con el tamaño de su población, lo que apunta a un subregistro de infectados en el país.

El secretario de Vigilancia Sanitaria brasileño, Arnaldo Correia, dijo la semana pasada que se veían señales de estabilización en la crisis, aunque estimó que en un plazo de dos semanas se confirmaría la tendencia. Ayer lunes no hubo una conferencia de prensa del ministerio para comentar la situación.

Muchas ciudades y estados de Brasil, aunque enfrentan una aceleración de la pandemia, ya han comenzado el proceso de reapertura económica y de aliviar las normas de aislamiento social, incluidos San Pablo y Río de Janeiro, los estados más afectados por el coronavirus en el país.

Ante este panorama, la OMS advirtió ayer lunes que la pandemia sigue “acelerándose” en el mundo.

La pandemia de COVID-19 “continúa acelerándose”, con “un millón de casos señalados en solamente ocho días”, declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una conferencia telemática organizada por Dubái.

“Sabemos que la pandemia es mucho más que una crisis sanitaria, es una crisis económica, social y, en muchos países, política. Sus efectos se sentirán durante décadas”, agregó.

El director general de la OMS pidió además a los laboratorios farmacéuticos que se aumente la producción de dexametasona y se “distribuya rápidamente en el mundo entero” este potente esteroide que ha resultado ser eficaz para tratar a los enfermos más graves de COVID-19.

Mientras algunos países en Europa, continente más castigado por la pandemia con más de 192.000 fallecidos y 2,5 millones de casos, siguen suavizando las medidas de precaución ante una disminución de casos, otros empiezan a reimponer medidas estrictas por nuevos brotes.

Es el caso de Portugal, donde las autoridades reforzaron las medidas de confinamiento que había suavizado recientemente en la región de Lisboa, para controlar nuevos focos de contagio.

Instituto de Israel avanza en una vacuna

El Instituto de Israel para Investigación Biotecnológica ha probado con éxito una posible vacuna contra la COVID-19 en roedores, un paso que le permitirá avanzar en las pruebas con otros animales y, en una última fase, con humanos, informa hoy el digital local Times of Israel.

El centro, dependiente del Ministerio de Defensa, espera acabar la preparación de la vacuna en un año o incluso antes.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados