ANÁLISIS

Los nuevos problemas de Vladimir Putin

Para el teniente general Scott Berrier, un alto funcionario de inteligencia de EE.UU., “ni los rusos ni los ucranianos están ganando”.

Vladimir Putin. Foto: AFP.
Vladimir Putin. Foto: AFP.

La primera fase de la guerra en Ucrania fue en gran medida un fracaso para Rusia. La segunda fase tampoco va muy bien.

Luego de que no lograron capturar Kiev ni derrocar el gobierno de Ucrania, Vladimir Putin y sus asesores se han enfocado en una meta menos ambiciosa. Están tratando de tomar la región de Donbás.

Putin está tratando de dominar un arco de territorio que se extiende desde la parte más oriental de Ucrania, en la frontera rusa, hasta la península de Crimea, la cual Rusia anexó en 2014. Gran parte de la sección oriental se conoce como la región de Donbás e incluye dos provincias, Donetsk y Luhansk.

Las tropas rusas no han tomado el control de ninguna ciudad importante en la región de Donbás que ya no controlaran en febrero, al comienzo de la invasión, señala mi colega del Times, Julian Barnes. “La moral rusa sigue baja”, sentencia Julian. “Las bajas son numerosas”.

En la primera fase de la guerra, las tropas rusas se dispersaron demasiado por Ucrania mientras intentaban capturar gran parte del país. Las líneas de suministro rusas a menudo no pudieron seguirles el ritmo a sus unidades de combate y las fuerzas militares de Ucrania se aprovecharon de eso: repelieron el avance de Rusia y sorprendieron a gran parte del mundo.

“Desde entonces, los rusos han cambiado de estrategia”, afirmó Julian. “Se están movilizando con mucha mayor lentitud”.

Rusia está tratando de ganar una guerra de desgaste, en la que buscan hacerse de una pequeña cantidad de territorio cada semana para, en última instancia, controlar todo el este. Putin podría entonces intentar llegar a un acuerdo negociado que le permita anexar partes de Ucrania oriental. Muchos ucranianos, así como sus aliados más acérrimos en Occidente, temen que Estados Unidos y la Unión Europea pudieran aceptar tal acuerdo.

La mayor ventaja de Putin sigue siendo su superioridad en recursos: Rusia tiene más militares y más equipo militar que Ucrania. Occidente ha reducido esta ventaja al enviar armamento a Ucrania, pero Rusia ha destruido parte de esos equipos en los combates. Por ejemplo, algunos analistas creen que Ucrania podría estarse quedando sin los drones de fabricación turca que han sido muy efectivos para atacar a las tropas rusas.

Esta es la razón por la que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, sigue pidiéndole más armas a Occidente. El presidente Joe Biden y líderes de ambos partidos en el Congreso apoyaron el paquete de 40.000 millones de dólares que aprobó el Congreso. Gran parte de Europa también se ha alineado de forma contundente con Ucrania; Suecia y Finlandia han comenzado a moverse para unirse a la OTAN.

Aun así, la nueva estrategia “lenta” de Putin podría tener éxito, en especial si Occidente al final se cansa de ayudar a Ucrania. Muchos republicanos simpatizantes de Trump ya están mostrando su escepticismo sobre la guerra. Además, 57 representantes republicanos de la cámara votaron en contra del paquete de ayuda de 40.000 millones de dólares.

Por otro lado, Rusia enfrenta sus propios desafíos internos: las sanciones están perjudicando su economía y el sector industrial -que no puede importar piezas con facilidad- está teniendo problemas para fabricar suficientes armas de precisión, aseguró Julian.

Rusia también se está quedando sin tropas disponibles. Putin podría incrementar estos números instaurando un reclutamiento militar. Pero para eso tendría que reconocer que la guerra en Ucrania es, de hecho, una guerra en lugar de la operación modesta que ha dicho que es, probablemente porque sabe que no tiene mucho apoyo público.

“Tal como están las cosas, las opciones rusas se están reduciendo”, escribió recientemente Michael Kofman de CNA, un grupo de investigación de Washington. “Cuanto más alarguen esto, más se deteriorará su capacidad para sostener la guerra y sus opciones posteriores empeorarán”. Por ahora, el teniente general Scott Berrier, un alto funcionario de inteligencia de Estados Unidos, le ha dicho al Congreso que “ni los rusos ni los ucranianos están ganando”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados