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Multimillonarios con agenda global: Bill Gates se reúne con Xi Jinping y Elon Musk con Macron

El cofundador de Microsoft visitó China en nombre de su fundación para impulsar avances en investigación médica. El dueño de Tesla fue a París con planes de abrir una fábrica y habló de los riesgos de la IA.

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El filántropo y cofundador de Microsoft, Bill Gates, es recibido por el presidente de China, Xi Jinping
El filántropo y cofundador de Microsoft, Bill Gates, es recibido por el presidente de China, Xi Jinping.
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EFE, AFP
Bill Gates y Elon Musk, multimillonarios de la industria de la tecnología, se reunieron ayer con Xi Jinping y Emmanuel Macron respectivamente, en encuentros que no pasaron desapercibidos ni en China ni en Francia. La visita del cofundador de Microsoft estuvo destinada a apoyar los esfuerzos del gigante asiático en materia de investigación médica; la del dueño de Twitter, a alertar sobre los riesgos de la inteligencia artificial (IA) y la importancia de regularla -además de tratar con Macron la instalación de una fábrica de Tesla en Francia, algo que le interesa especialmente al mandatario francés-.

Uno por salud y otro por tecnología, dos de los empresarios más emblemáticos de este siglo estrecharon la mano a dos líderes mundiales y hablaron al público sobre el presente y el futuro de la humanidad.

El encuentro de Gates y Xi, anunciado por la televisión estatal china, es muy poco habitual para un empresario estadounidense. En los últimos años, solo unos pocos fueron recibidos individualmente por Xi, entre ellos el jefe de Apple, Tim Cook, y el de Amazon, Jeff Bezos. La reunión del jefe de Estado con el multimillonario se produce dos días antes de la esperada visita a China del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas entre Pekín y Washington.

“Usted es el primer amigo estadounidense con el que me reúno este año”, dijo Xi Jinping, citado por los medios estatales chinos. Bill Gates fue recibido como copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates. El magnate y filántropo llegó a China el miércoles por la noche y explicó que había venido para reunirse con socios en temas de salud y desarrollo.

Su fundación anunció el jueves que donaría 50 millones de dólares para apoyar los esfuerzos chinos en la lucha contra enfermedades como la malaria y la tuberculosis. Estas enfermedades “afectan de manera desproporcionada a los países más pobres del planeta”, subrayaron.

La fundación renovará su cooperación con el Instituto de Descubrimiento de Medicamentos para la Salud Mundial (GHDDI) -fundado en Pekín por Bill Gates-, las autoridades municipales de Pekín y los responsables de la prestigiosa universidad Tsinghua.

“China ha hecho grandes progresos en la reducción de la pobreza y la mejora de la salud en el país”, dijo Gates el jueves en un discurso en el GHDDI.

“Espero que China pueda desempeñar un papel aún más importante para hacer frente a los desafíos actuales, en particular los que enfrentan los países africanos”, añadió.

Cuando estuvo en China en 2019, se reunió con la primera dama, Peng Liyuan, para hablar sobre el trabajo de su fundación en la prevención del sida.

Gates se suma a un creciente número de empresarios occidentales que viajaron recientemente a la segunda economía mundial aprovechando su reapertura tras el fin de las restricciones anticovid.

Durante su visita en mayo, Musk fue recibido por varios ministros chinos y visitó la enorme fábrica de su marca de coches eléctricos en Shanghái, donde pudo hablar con el personal.

Ahora, el dueño de Tesla y SpaceX fue por Francia. Y como Gates, advirtió a una multitud que lo escuchaba sobre algo que puede tener consecuencias potencialmente “catastróficas” en la vida de las personas, pero que no es (todavía) una enfermedad: la IA.

Elon Musk durante una conferencia en el salón VivaTech en París (Francia)
Elon Musk durante una conferencia en el salón VivaTech en París (Francia).
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El multimillonario se reunió con Macron el jueves. Llegó en un vehículo eléctrico Tesla al Palacio del Elíseo en París y se retiró de la entrevista con el presidente francés sin hacer declaraciones.

En la agenda de la reunión figuraban la IA, las redes sociales y el marco regulatorio del sector, enumeró el miércoles el mandatario en el VivaTech, el gran salón europeo de la tecnología donde se celebró un certamen que acogió a unas 4.000 personas.

“Voy a hablarle también de automóviles, de baterías, de este sector, para alabar el atractivo francés y europeo”, reconoció Macron.

El presidente sabe muy bien que este empresario, que acaba de conseguir autorización en Estados Unidos para probar implantes cerebrales con su compañía Neuralink, se ha convertido en una fuerza política al otro lado del Atlántico.

Musk pasó por VivaTech ayer viernes, y fue recibido por más de 3.600 fans en París. “WE LOVE YOU ELON!” se podía leer en una de las pancartas que portaban sus seguidores.

“Estoy a favor de la regulación, hay que tener alguna regulación para la IA porque puede ser un riesgo para el público”, manifestó.

El propietario de Tesla insistió en sus alertas sobre las consecuencias potencialmente “catastróficas” de la IA en la humanidad.

“Tenemos que darnos una pausa (...) Hay que minimizar la posibilidad de que algo vaya mal con la aplicación de la súper inteligencia”, aseguró. “Se trata de la tecnología más innovadora que jamás hemos visto”, abundó Musk, considerado uno de los precursores de herramientas como Chat GPT.

Nada más realizar esta afirmación, un periodista le cuestionó si no sería también buena idea regular Twitter, a lo que Musk respondió con un rotundo “no”.

Antes de su visita a Francia, Musk viajó el lunes a Roma para reunirse con la jefa de gobierno de Italia Giorgia Meloni, con quien habló de algunos “temas cruciales” como los “riesgos de la IA” y la “natalidad”, según la dirigente.

Medios piden negociar acceso a su información

El diario Financial Times defendió ayer la necesidad de que los medios de comunicación negocien con las grandes firmas del sector de la Inteligencia Artificial (IA) las condiciones para que sus sistemas de aprendizaje se nutran de noticias e informaciones elaboradas por ellos.

“Como empresa basada en las suscripciones, necesitamos proteger el valor de nuestro periodismo y nuestro modelo de negocio. Iniciar un diálogo constructivo con las compañías relevantes es el mejor modo de lograrlo”, indicó el FT en una pieza en la que asegura que otros grandes medios siguen el mismo camino.

Open AI, Google, Microsoft y Adobe se han reunido ya con ejecutivos del sector de la comunicación para abordar la cuestión de los derechos de autor respecto a la información que alimenta la inteligencia de “chatbots”, generadores de imágenes y otros productos.

Entre las firmas que han entrado en contacto con los grandes actores de la IA se encuentran The New York Times y The Guardian, según el FT. Fuentes cercanas a las negociaciones indicaron al diario británico que una de las estructuras que se contempla es que las tecnológicas paguen a los medios una tasa por su contenido para entrenar a sistemas como ChatGPT y Google Bard.

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