CONFLICTO
Kadri Simson, comisaria europea de Energía, dijo que exigencia de Rusia de recibir pagos en rublos es una “modificación unilateral e injustificada de los contratos, y por eso es legítimo rechazarla”.
La Unión Europea (UE) no pagará sus compras de gas a Rusia en rublos, y por lo tanto ahora se prepara para una ruptura del abastecimiento.
La comisaria europea de Energía, Kadri Simson, dijo que la exigencia rusa de recibir pagos en rublos es una “modificación unilateral e injustificada de los contratos, y por eso es legítimo rechazarla”.
De acuerdo con Simson, aproximadamente el 97% de los contratos firmados por empresas europeas para compra de gas ruso y que especifican la moneda de pago se refieren al euro o al dólar estadounidense.
Simson dijo que los pagos que se harán a mediados de mayo se realizarán “con respeto a los contratos”.
“Debemos prepararnos para una suspensión del abastecimiento”, dijo Simson.
Ayer se realizó la primera reunión de ministros europeos de energía después que Rusia cortó su abastecimiento de gas a Polonia y Bulgaria porque esos dos países se negaron a pagar en rublos por sus importaciones de gas licuado.
Al fin de la reunión Simson dijo que la Comisión Europea comunicó a los países del bloque su convicción de que pagar las compras de gas ruso en rublos representa una ruptura de las sanciones adoptadas por la UE contra Rusia.
Este es un tema que se tornó un enorme dolor de cabeza para la UE: prácticamente el 40% del gas licuado utilizado por la industria europea proviene de Rusia.
La posibilidad de que Rusia corte el suministro de gas a los países que se nieguen a pagar en rublos hace encenderse luces de advertencia, y para evitar ese escenario los países del bloque buscan aclaraciones sobre sus opciones.
En la reunión de ayer, los países bálticos (Estonia, Lituania y Letonia), Dinamarca, Holanda y Finlandia aseguraron que no pagarán sus compras de gas ruso en rublos, sumándose a Polonia y Bulgaria.
A raíz de las sanciones adoptadas por la UE la empresa rusa de hidrocarburos Gazprom pasó a exigir que los pagos sean efectuados en la divisa rusa, en un procedimiento que envuelve al banco central del país y elude de esa forma las sanciones.
Embargo al petróleo
Por ahora no hay riesgo inmediato para los consumidores polacos y búlgaros y, a medio plazo, Polonia podrá recibir gas de Lituania y Bulgaria de Grecia. Pero la decisión de Gazprom “es un punto de inflexión en la actual crisis”, según Simson, que no descarta que Rusia pueda ordenar un corte de gas a toda la UE de cara a la mitad fría del año.
Simson indicó que habrá que apoyarse en las energías renovables y el hidrógeno y anunció que a finales de mayo la Comisión presentará los detalles de su plan para acelerar la desconexión de la energía rusa.
Los ministros también discutieron un cese gradual de las compras de petróleo ruso, como parte de un eventual sexto paquete de sanciones.
Alemania y de Austria, hasta ahora reacios, expresaron su disponibilidad a adoptar un nuevo de paquete de sanciones que incluya el petróleo ruso, dejando a Hungría como único país que todavía lo rechaza.
“Austria está dispuesta a apoyar un embargo de petróleo de forma consecuente si la Comisión y los Estados miembros así lo deciden. Estamos preparados, puedo decirlo”, afirmó la ministra austríaca de Energía, Leonore Gewessler.
En la misma línea, el ministro alemán Robert Habeck subrayó que “tras dos meses de trabajo” su país “no está en contra de una prohibición al petróleo de Rusia”. Sí precisó Habeck la necesidad de que la sanción al petróleo de Moscú sea gradual para acometer “preparaciones técnicas”, al tiempo que reconoció que “otros países pueden tener problemas” más graves si se adoptara una medida así.
La decisión de Alemania y Austria deja a Hungría como el único país de la UE que todavía mantiene abiertamente su veto a que las sanciones europeas -que deben ser aprobadas por unanimidad- incluyan el petróleo y el gas procedentes de Rusia, según expresó en Twitter el portavoz del primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Y eso a pesar de que el Gobierno polaco, su principal socio en el bloque, exigió ayer lunes mayor contundencia contra Moscú en respuesta a los cortes en el suministro de gas a su país y a Bulgaria.
“Ya tenemos el carbón, ahora es el momento del petróleo y el siguiente paso es el gas. La mejor opción es que vayan juntos”, enfatizó la ministra polaca de Clima y Medioambiente, Anna Moskwa.
La Comisión Europea no ha detallado todavía el contenido del que será el sexto paquete de sanciones contra Rusia, en el que se baraja también sancionar a más bancos rusos y bielorrusos, nuevas sanciones individuales o aplicar correctivos también al sector nuclear ruso.
Según el Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA), la Unión Europea ha comprado más de 47.400 millones de euros en productos energéticos a Rusia desde la invasión de Ucrania (19.700 millones en petróleo, 27.000 millones en gas y 780 millones en carbón). (EFE, AFP)