La realidad argentina está reflejada en una telenovela

| Mientras los grupos de derechos humanos reclaman por un testigo contra la dictadura, en Montecristo

¿Qué tienen en común Julio José López y Laura Sáenz, el personaje principal de "Montecristo"? Los dos se encuentran misteriosamente desaparecidos.

Como rara vez ocurre en la televisión, realidad y ficción parecen ir de la mano con temas que se encuentran en la agenda informativa y, contrario a lo que ocurre con las advertencias que suelen hacerse en las películas cualquier coincidencia con la realidad no es coincidencia.

Hoy se cumplen 40 días de la desaparición de Julio José López, un albañil de 77 años que fue testigo clave en el juicio que condenó a prisión perpetua al ex comisario de la policía bonaerense, Miguel Etchecolatz, por crímenes de lesa humanidad en dictadura.

Tres días después de su testimonio en La Plata, López salió de su casa y desde entonces no se supo más nada de él. Para el gobierno, encontrar a López se volvió una cuestión de Estado. El miércoles 18, Kirchner pidió a los argentinos que colaboren con la búsqueda del "amigo" López.

Ese día, en Plaza de Mayo, organizaciones de derechos humanos realizaron la segunda marcha en reclamo de una pronta aparición de López. El gobierno de la Provincia de Buenos Aires ofrece 400 mil pesos argentinos (unos U$S 130 mil) a quien aporte datos de su paradero. Mensajes de texto llegan a los celulares reclamando la aparición de López, preso y torturado durante la dictadura.

El gobierno tiene claro que el caso López puede tener un costo político para las elecciones de octubre de 2007, ya que los derechos humanos son un asunto prioritario para Kirchner. Existe un enérgico rechazo de las autoridades cada vez que los medios citan a López como el primer desaparecido de la democracia, el desaparecido 30.001.

FICCION. Paralelamente, Telefé tiene en "Montecristo" uno de los programas de mayor rating. Se trata de una adaptación de la novela de Dumas pero que agrega a la trama la última dictadura.

Santiago Díaz Herrera (Pablo Echarri) quiere vengar la muerte de su padre abogado a manos de un médico (Alberto Lombardo) que trabajó para las Fuerzas Armadas durante el golpe. La trama de la novela gira en torno a la venganza y búsqueda permanente de justicia del protagonista que, además, se enamora y vive un triángulo amoroso de dos hermanas hijas de desaparecidos.

Antes del final feliz, la pareja que interpretan Echarri y Paula Krum (como Laura) atravesará infinidad de obstáculos. Entre ellos, la misteriosa desaparición de Laura y su hijo, Matías. Al igual que en el caso de López, después que el asesino del padre de Santiago fuera enviado a prisión, desaparecen madre e hijo.

Tres semanas pasaron entre la detención de Miguel Etchecolatz y la de Alberto Lombardo en la ficción. Los comparaciones son inevitables.

Funcionarios del gobierno confiaron que en los pasillos de la Casa Rosada son recurrentes los comentarios sobre lo visto en "Montecristo" la noche anterior.

El oficialismo destaca el oportunismo de esta novela en un año que se cumple el 30° aniversario del golpe de Estado.

Abuelas de Plaza de Mayo cedieron sus oficinas a la producción de la novela para filmar varias escenas. Una de ellas fue clave para el transcurso de la trama: el encuentro de dos hermanas, separadas en dictadura.

Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza Mayo, elogió la temática aunque consideró que el personaje de Echarri es demasiado vengativo.

Eso no quita que la citada agrupación de derechos humanos no valore el aporte que la novela le dio a su causa. Gracias a "Montecristo", los llamados de personas con dudas sobre su identidad se triplicaron.

En septiembre, Abuelas celebraron el hallazgo del nieto número 85 gracias al teleteatro.

Viviana Saconne, la actriz que interpreta a una de las hermanas, mostró la foto en cámara de un bebe que estaba siendo buscado por las Abuelas en la realidad. Se trataba de Marcos, un joven de 31 años que se había acercado a esta organización porque tenía dudas de su pasado.

Por obra del azar, según el testimonio de Abuelas, Marcos se identificó en la foto e inmediatamente se contactó con Abuelas que le comentaron que era hijo de dos estudiantes de medicina, secuestrados en la pasada dictadura militar. Por primera vez, la ficción estuvo a la altura de la realidad.

Los cortes de ruta también actúan

Para que la temática que maneja Montecristo se mantuviera en línea con la coyuntura política argentina, los autores abordaron -sutilmente, eso sí- el conflicto entre Argentina y Uruguay por las plantas de celulosa.

Por eso, no sorprendió que Laura Sáenz (Paola Krum) y su hijo Matías estuvieran secuestrados en un pueblito cercano a Gualeguaychú.

Por si fuera poco, meses atrás Rocamora, un personaje que es un ladrón de cuadros en la telenovela, escapó a Uruguay porque estaba siendo buscado por la Policía. A su regreso a Argentina, Rocamora cruzó la frontera disfrazado de mujer, pero el viaje tardó más de lo esperado porque había un corte de ruta, práctica habitual de los ambientalistas argentinos.

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