La OTAN se reúne en medio de divergencias por retiro de tropas

Cumbres mundiales. Antes del encuentro de la Alianza Atlántica, Hollande advirtió a Obama que sus hombres se Irán a fines de 2012 y no en 2014 como estaba previsto. La crisis golpea a las tropas

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Tras una década en Afganistán, los líderes de la OTAN se reúnen para una cumbre en la que quieren mostrar unidad, pese a que aún persisten fuertes divergencias sobre el retiro. El presidente galo advirtió que sus hombres se irán antes de fin de año.

El presidente estadounidense, Barack Obama, será el anfitrión de la cita de dos días en Chicago, en la que se busca mostrar un frente común para resolver el conflicto en Afganistán, mientras que en las calles son cada vez más las personas que protestan contra la sangrienta guerra que ha provocado la muerte de miles de soldados y de civiles, entre ellos muchos niños.

También el presidente afgano, Hamid Karzai, está invitado a la cita, que se celebrará en el Centro de Convenciones y Exposiciones McCormick Place, en la que participarán 60 dirigentes, entre ellos 28 de los países integrantes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

La cumbre busca afinar el plan de traspaso de las responsabilidades de seguridad a las fuerzas locales antes de fines de 2014, según el cronograma previsto y aprobado hace ya dos años.

DESPEDIDA. El presidente francés Francois Hollande dijo ayer a su anfitrión Obama que cumplirá su promesa de retirar las fuerzas combatientes de Afganistán antes de fin de año, dos años antes de lo que París había previsto anteriormente.

Tras la reunión de los mandatarios en la Casa Blanca, Hollande dijo que mantiene su promesa electoral de retirar las fuerzas, pero que Francia seguirá apoyando a Afganistán "de otra manera". La guerra, que ya lleva una década, tiene menos apoyo público en Francia que en Estados Unidos.

Es probable que los 3.300 efectivos franceses dejen de cumplir funciones de combate antes de lo previsto, pero quedará una presencia gala en el país asiático para cumplir otras funciones.

"Le recordé al presidente Obama el compromiso que formulé al pueblo francés: el retiro de las fuerzas de combate desde ahora hasta finales de 2012", dijo Hollande a la prensa, con el presidente estadounidense a su lado. "También aclaré que habrá apoyo para Afganistán... Podremos respetar nuestro compromiso pero de otra manera".

Obama asintió, pero no respondió cuando Hollande describió su conversación sobre Afganistán. Luego dijo: "Coincidimos que en la transición de la fase de combate en Afganistán, es importante mantener nuestro compromiso de ayudar a los afganos a construir su seguridad y seguir avanzando por la senda del desarrollo".

Hollande no es el único líder que dijo querer irse rápido de la impopular guerra. Canadá y Holanda ya han modificado sus misiones a una de entrenamiento, mientras que la mandataria australiana Julia Gillard indicó que sus tropas podrían irse el próximo año, aunque luego rectificó y afirmó que se quedará hasta 2014.

Aún en ese contexto, el secretario de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, insistió en que la cumbre consagrará el mandato de unidad de la Alianza Atlántida.

CRISIS. Los líderes de la OTAN también debatirán sobre la escasez de fondos en medio de una devastadora crisis de la deuda.

Estados Unidos ha sido hasta ahora el principal contribuyente en lo referente a los costos de las operaciones de la Alianza, pero la idea es debatir cómo continuar con las operaciones militares bajo muy estrictas reducciones presupuestarias.

Afganistán espera además obtener un acuerdo de financiamiento de 4.100 millones de dólares anuales para sus fuerzas de seguridad después de 2014.

Probablemente ese será el asunto que debatirán el presidente estadounidense y su homólogo afgano, antes del comienzo de la cita.

"Tengo mucho interés en reunirme con el presidente Karzai y mis homólogos en Chicago para debatir sobre los pasos que reforzarán la soberanía de Afganistán y acabarán con la guerra", dijo Obama.

Los 130.000 soldados extranjeros, la mayoría de miembros de la OTAN, combaten junto a unos 350.000 efectivos de seguridad afganos contra la insurgencia de los grupos talibanes.

Los debates no serán fáciles. Estados Unidos ha mostrado que busca un papel menos protagónico en la OTAN. Sobre todo, luego que la intervención en Libia expuso serias deficiencias en el poder militar europeo y una brecha transatlántica en sus capacidades, comparado con Estados Unidos.

En uno de sus últimos discursos como secretario de Defensa, Robert Gates lanzó la advertencia de que si los gobiernos de Europa fracasaban en aprender de las lecciones de la operación en Libia y en invertir en sus fuerzas armadas, la Alianza enfrentaría "un futuro sombrío, si no oscuro".

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