CONFLICTO
Reconoció las repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, y envió tropas a la región.
El mundo quedó al borde de una guerra, o la jugada de ayer lunes de Vladimir Putin puede forzar un acuerdo de paz. Lo único cierto en este momento es que el presidente ruso cruzó una línea de la que no le será fácil retroceder. Putin reconoció la independencia de las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, en el este ucraniano. Además, decretó el despliegue de militares a esos territorios, lo que ha desencadenado el rechazo internacional y el anuncio de sanciones.
“Considero necesario tomar una decisión que desde hace tiempo caía por su propio peso: reconocer de inmediato la independencia y la soberanía de la República Popular de Donetsk y de la República Popular de Lugansk”, dijo Putin en una alocución televisada de casi una hora de duración.
Putin agregó que tomó la decisión después de recibir de los respectivos líderes prorrusos de ambos territorios una solicitud al respecto y una vez que la Duma (Cámara Baja de Rusia) le enviara el pasado 15 de febrero una resolución para instarle a dar ese paso.
“Hago hincapié una vez más en que Ucrania para nosotros no es solo un país vecino. Es una parte integral de nuestra propia historia, cultura, espacio espiritual. Estos son nuestros camaradas, parientes, entre los cuales no solo se encuentran colegas, amigos, excompañeros, sino también parientes, personas conectadas con nosotros por lazos de sangre, familiares”, afirmó Putin.
Las dos regiones prorrusas que Putin reconoció ayer se enfrentan desde 2014 al Ejército ucraniano en una guerra que se ha cobrado la vida de unas 14.000 personas -según la ONU- y que se ha recrudecido en los últimos días.
Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) informaron ayer lunes de más de 3.000 violaciones del alto el fuego en el este de Ucrania, donde se encuentra la línea de contacto entre las tropas gubernamentales y las milicias separatistas prorrusas.
Militares rusos se desplegarán en esos territorios ucranianos para ejercer funciones de pacificación, según los decretos firmados por Putin.
De acuerdo con los documentos, los militares rusos “garantizarán la paz” en esos territorios hasta la firma de acuerdos sobre la Amistad, la Cooperación y la Ayuda Mutua entre ambas entidades y Rusia.
Ucrania ya anunció que sigue considerando las regiones de Donetsk y Lugansk, incluidas las zonas controladas por los separatistas prorrusos, parte de su territorio.
Reacciones.
Nada más conocer que Putin iba a reconocer a esas regiones, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, llamó al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y convocó una reunión del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, que abordó los pasos a dar.
La comunidad internacional, con la Unión Europea (UE), Estados Unidos y la OTAN a la cabeza, expresó su rechazo a la decisión de Putin.
Alemania, Francia y Estados Unidos responderán “de forma conjunta” al reconocimiento de las repúblicas separatistas del Donbás por Rusia, informó el Gobierno de Berlín, tras una conversación entre el canciller Olaf Scholz y los presidentes Emmanuel Macron y Biden.
Los tres líderes acordaron en su conversación “no ceder en su compromiso con la integridad territorial de Ucrania”, así como emplearse “con todas sus fuerzas” para evitar una nueva escalada.
Biden firmará “pronto” una orden ejecutiva con sanciones económicas para las autoproclamadas repúblicas separatistas de Donetsk y Lugansk, informó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki.
La UE también reaccionará con sanciones contra la decisión “ilegal” anunciada por Putin, informaron en un comunicado conjunto los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, Charles Michel y Ursula von der Leyen, respectivamente.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, condenó la decisión de Rusia porque “erosiona los esfuerzos hacia una resolución del conflicto”.
España, Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia y Georgia, entre otras naciones, también condenaron el reconocimiento ruso de las autoproclamadas repúblicas separatistas del Donbás.
Finalmente, el primer ministro británico, Boris Johnson, consideró el reconocimiento ruso de la independencia de Lugansk y Donetsk una “flagrante violación de la soberanía y la integridad de Ucrania”, y anunció que el martes presidirá el gabinete de emergencia del Gobierno (COBR) para coordinar la respuesta del Reino Unido, “incluido un paquete significativo de sanciones para ser introducido inmediatamente”, según señaló un portavoz de Downing Street. (EFE, AFP)
Reunión urgente del Consejo de Seguridad de ONU
Estados Unidos y sus aliados solicitaron que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna de urgencia luego que Rusia reconoció la independencia de Ucrania de los territorios separatistas.
Los países solicitantes, que se basan en una carta de Ucrania a la ONU, incluye entre otros a Francia, Reino Unidos y Albania. Será la presidencia rotativa del Consejo, actualmente Rusia, la que deberá agendar la reunión.
Ucrania rechazó ayer lunes la decisión del Kremlin de reconocer la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, que Kiev sigue considerando parte de su territorio. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reaccionó al anuncio ruso llamando por teléfono al presidente estadounidense Joe Biden, y convocando de urgencia al Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (CSND).
El secretario del CSND, Oleksii Danilov, dejó claro que Ucrania sigue considerando a las regiones de Donetsk y Lugansk, incluidas las zonas controladas por los separatistas prorrusos, parte de su territorio. Danilov subrayó en rueda de prensa que Ucrania seguirá cumpliendo “sus obligaciones” con “todos los habitantes” del Donbás, dividido en dos por una línea de separación de fuerzas desde la firma de los Acuerdos de paz de Minsk de 2014, que ambas partes denuncian que no se cumplen.
Donetsk y Lugansk
La cuenca minera del Donbás
Las repúblicas separatistas prorrusas de Donetsk y Lugansk, cuya independencia reconoció Moscú ayer lunes, están situadas en la cuenca minera rusófona del Donbás (este de Ucrania) y están fuera del control del gobierno ucraniano desde 2014. La guerra entre los separatistas y Ucrania ha dejado más de 14.000 muertos.
Donetsk (antes conocida como Stalino) es la principal ciudad de la cuenca minera del Donbás, así como uno de los principales centros metalúrgicos de Ucrania. Tiene una población de 2 millones de habitantes. Lugansk (antes Voroshilovgrado), una ciudad industrial, tiene 1,5 millones de habitantes.
La cuenca del Donbás, fronteriza con Rusia en la orilla norte del Mar Negro, tiene enormes reservas de carbón.
La presencia de rusoparlantes en la región está relacionada con el gran número de trabajadores rusos enviados allí después de la Segunda Guerra Mundial, durante el periodo soviético.
El conflicto entre las fuerzas ucranianas y los separatistas de Donetsk y Lugansk estalló hace ocho años, a raíz de la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia.
Su independencia, proclamada en referéndum, no es reconocida por la comunidad internacional. Ucrania y los países occidentales acusan a Rusia de apoyar militar y financieramente a los separatistas prorrusos.
El Donbás también está en el centro de una batalla cultural entre Kiev y Moscú, que argumenta que la región, junto con gran parte del este de Ucrania, está poblada por rusoparlantes que deben ser protegidos del nacionalismo ucraniano.
La resolución del conflicto, prevista en los acuerdos de Minsk de 2015, está en un punto muerto, ya que el gobierno ucraniano y los separatistas se acusan mutuamente de no respetarlos.
Aunque se instauraron varias treguas, quedaron obsoletas por las repetidas violaciones de las partes en conflicto.
La parte política de los acuerdos, que prevé una amplia autonomía para las regiones rebeldes y la celebración de elecciones locales según la legislación ucraniana, sigue siendo letra muerta, y las partes enfrentadas se culpan mutuamente del fracaso.
El reconocimiento por parte de Moscú de la independencia de las regiones separatistas es “una violación flagrante de la soberanía ucraniana” y un “repudio” de los acuerdos de Minsk, dijo el primer ministro británico Boris Johnson.
Denis Pushilin, elegido en 2018 lidera la autoproclamada República Popular de Donetsk. Leonid Pasechnik dirige la autoproclamada República de Lugansk.