CONDENA ANTICIPADA

Kuczynski, el presidente de Perú que hunde Odebrecht

El mandatario va hoy al Congreso, que en esta jornada podría destituirlo.

La casa de presidente peruano fuertemente custodiada. Foto. Reuters
La casa de presidente peruano fuertemente custodiada. Foto. Reuters

El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, se defenderá hoy jueves ante un Congreso dispuesto a destituirlo en esta misma jornada. Kuczynski está acusado de mentir sobre sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht. El mandatario corre el riesgo de ser cesado por "incapacidad moral" y convertirse en el primer presidente en perder su puesto por Odebrecht, que admitió haber pagado decenas de millones de dólares en sobornos en varios países para lograr importantes contratos de obras públicas.

"Yo no he mentido, no soy corrupto", ha repetido Kuczynski en estos días.

"Se me acusa de cosas que sucedieron años atrás. No he cometido ningún crimen. No he hecho corrupción, ni he creado cuentas ficticias en paraísos fiscales. Todo está fiscalizado, reportado y tributado", dijo el mandatario.

Los analistas advierten que la economía peruana sufrirá un "impacto fuerte" por la incertidumbre política y la Iglesia Católica ha llamado a evitar que la crisis se profundice.

"La suerte del presidente Kuczynski está echada", dijo el analista político peruano Luis Benavente, quien vaticinó que el mandatario será destituido hoy mismo.

Kuczynski solicitó a la Organización de Estados Americanos (OEA) el envío de un observador a Perú "especialmente para que testimonie el desarrollo del proceso de vacancia", según carta enviada al secretario general, Luis Almagro, difundida ayer miércoles.

Almagro, a través de Twitter, señaló que se vienen "ajustando detalles para el envío de una delegación de la OEA".

Por su parte, el primer vicepresidente peruano, Martín Vizcarra, quien asumiría el gobierno en caso de que destituyan al presidente, llegó a Perú y afirmó su lealtad al mandatario.

"El presidente me pidió que retorne hoy (por ayer) y aquí estoy, al lado del presidente. Primero para escucharlo y para que se aclaren todas las dudas", dijo Vizcarra, quien además es embajador peruano en Canadá.

Ayer el exsocio de Kuczynski en las empresas que contrataron consultoría con Odebrecht salió en defensa del presidente. Westfield Capital, una empresa propiedad de Kuczynski, recibió unos 782.207 dólares entre 2004 y 2007, incluyendo unos 60.000 dólares en los años en que el ahora mandatario fue ministro de Economía y primer ministro de Alejandro Toledo.

Kuczynski ha dicho en su defensa que había entregado la gestión de su firma a su ex-socio, el empresario chileno Gerardo Sepúlveda, antes de asumir como funcionario público y que no estaba al tanto de sus operaciones. Odebrecht.

"Desde que empecé en Westfield en 1993, actué como gestor en muchas transacciones, en la mayoría no necesité una autorización", dijo Sepúlveda en una entrevista en Santiago con el diario peruano El Comercio. "El señor Kuczynski nunca tuvo una duda de que yo iba a hacer algo incorrecto. Esta conversación de qué hacer o qué no hacer no existió porque yo nunca iba a hacer algo inadecuado o imprudente", agregó el empresario.

Hay votos.

Kuczynski entregará sus descargos a partir de la hora 9 ante un Congreso dominado por la oposición decidido a destituirlo, ocho días después de que el escándalo Odebrecht se cobrara otra prominente figura política, el vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado a seis años de prisión por recibir sobornos.

Empresario de 79 años con experiencia y amigos en Wall Street, Kuczynski alega que nunca recibió un pago ilegal de la compañía brasileña, pero tres de cada cinco peruanos estiman que debe dejar el poder, según encuestas.

Después de escuchar los descargos del mandatario, el Congreso unicameral sostendrá un debate antes de votar si lo destituye por haber ocultado que empresas vinculadas a él realizaron asesorías a Odebrecht, por las que les pagó casi cinco millones de dólares.

Para aprobar la vacancia por "incapacidad moral permanente" de Kuczynski, con base en que negó insistentemente sus vínculos con la constructora para luego ser desmentido por la propia empresa, se requieren 87 votos de los 130 escaños del Parlamento.

Los votos parecen asegurados, puesto que el proceso de destitución fue solicitado por 93 legisladores.

El partido fujimorista Fuerza Popular, que ha tenido contra las cuerdas a Kuczynski desde que comenzó su mandato en julio de 2016, le exigió hace unos días renunciar para evitar ser destituido. Pero los acusadores del presidente tampoco están exentos de sospechas: la propia líder de Fuerza Popular, Keiko Fujimori (hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori), es investigada por Odebrecht y debe declarar ante la Fiscalía. Debía hacerlo ayer miércoles, pero pidió postergar la entrega de su testimonio.

Odebrecht admitió haber pagado 29 millones de dólares en sobornos para ganar obras en Perú entre 2004 y 2015, periodo que abarcó los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006), en el que Kuczynski fue ministro; Alan García (2006-2011); y Ollanta Humala (2011-2016).

Humala permanece en prisión preventiva, al igual que su esposa Nadine Heredia, acusados de recibir tres millones de dólares para su campaña electoral de 2011. Sobre Toledo pesa una orden de extradición desde Estados Unidos, por recibir presuntamente 20 millones de dólares en sobornos para conceder a Odebrecht la construcción de una carretera. Y García es investigado por dádivas en el Metro de Lima.

Efecto económico.

El caso Odebrecht y el proceso de destitución están provocando perjuicios económicos. Aunque Perú registra un crecimiento superior al de sus vecinos (3,9% en 2016), tuvo que recortar en un punto sus expectativas para 2017 a 3,8% por la paralización de algunas obras.

Kuczynski pronosticó en julio que la economía peruana crecería más del 4% en 2018 con la reanudación de los grandes proyectos de infraestructura, pero esa meta ahora parece lejana. El legislador oficialista Juan Sheput propuso que si el Congreso destituye a Kuczynski, renuncien los dos vicepresidentes peruanos. Esto obligaría a convocar a nuevas elecciones, lo que provocaría mayores turbulencias económicas, según analistas.

MARTÍN VIZCARRA

El sucesor llamado de urgencia a Lima.

Martín Vizcarra, primer vicepresidente peruano, y el que asumiría el gobierno en caso de que destituyan al presidente Pedro Pablo Kuczynski, llegó ayer miércoles a Lima y afirmó su lealtad al mandatario.

"Manifiesto toda mi lealtad al presidente de la República", dijo a la prensa Vizcarra, que ocupa el cargo de embajador de Perú en Canadá.

Vizcarra llegó a Lima a solicitud de Kuczynski por el pedido de vacancia presidencial que se votará hoy jueves en el Congreso y que ha provocado una crisis política en el país. "Teníamos pasajes para la próxima semana, pero el presidente me pidió que retorne hoy y aquí estoy, al lado del presidente. Primero para escucharlo y para que se aclaren todas las dudas", explicó el vicepresidente.

"Desde el momento que soy parte de este gobierno tengo confianza", indicó el vicepresidente antes de dirigirse al palacio de gobierno para reunirse con el mandatario.

Al ser preguntado sobre su disposición a asumir la Presidencia en caso que prospere la vacancia, Vizcarra se limitó a decir: "Lo único que le diría a los peruanos es serenidad, porque las decisiones más importantes se toman estando serenos. Que prime el raciocinio, la serenidad y la cordura".

En caso de que se apruebe la vacancia del mandatario, Vizcarra tendrá que asumir el cargo de presidente del Perú hasta julio del 2021.

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