CAMBIO DE PODER

Kamala Harris se vistió con los colores del feminismo para jurar como vicepresidenta de EE.UU.

Ayer se convirtió en la primera mujer en jurar como número dos de la Casa Blanca, también en ser la primera persona negra y con ascendencia asiática en lograrlo.

Kamala Harris hizo historia ayer en Washington. Foto: AFP
Kamala Harris hizo historia ayer en Washington. Foto: AFP

Kamala Harris se vistió de feminismo para hacer historia. La primera vicepresidenta de Estados Unidos llegó a las escalinatas del Capitolio protegida por un abrigo color morado, símbolo mundial de la lucha por la igualdad de género.

En la mañana de ayer se convirtió en la primera mujer en jurar como número dos de la Casa Blanca, también en ser la primera persona negra y con ascendencia asiática en lograrlo.

Horas antes, publicó un video en las redes agradeciendo su logro a “las mujeres que vinieron antes”.

Sin mascarilla, con el rostro solemne y la mano en alto, Kamala Devi Harris juró el cargo sobre la biblia.

“Lista para servir”, escribió Harris en su nueva cuenta de Twitter, @VP, tras jurar el cargo ante la juez Sonia Sotomayor, la primera hispana en el Supremo.

Hay muchas expectativas en la figura de Harris. Joe Biden, de 78 años, ha sugerido que será presidente durante solo un mandato. De cumplirse dicho escenario, el camino de la vicepresidenta para la carrera presidencial de 2024 estaría despejado. Traería a cuestas el legado de la Administración demócrata que promete sanar a Estados Unidos con un colosal proyecto tanto en lo económico como en lo social. Arropada por su partido, Harris sería la candidata para romper el techo de cristal de la Casa Blanca que ha mantenido a las mujeres al margen del Despacho Oval. Hasta el momento ha sido exitosa destrozando vidrios.

Biden y Harris se saludan durante la ceremonia de asunción en Washington. Foto: Reuters
Biden y Harris se saludan durante la ceremonia de asunción en Washington. Foto: Reuters

Cuando aún eras aspirante a demócrata a la Presidencia, Kamala Harris como una solucionadora de problemas, una "pragmática". Sin duda será la “mujer fuerte” del mandato que se inicia. Pero no la única.

Biden ha formado uno de los gabinetes más diversos de la historia del país. Una gran parte de su gobierno está compuesto por mujeres y también cuenta con una alta representación de minorías raciales. Janet Yellen será la primera mujer a cargo de la Secretaria del Tesoro y Avril Haines se desempeñará como directora de Inteligencia Nacional. Una mujer trans, Rachel Levine, estará al frente de la subsecretaría de salud.

El gabinete de la primera dama, Jill Biden, profundiza los cambios. Nueve de sus miembros son mujeres. Y la jefa de ese gabinete será Julissa Reynoso, exembajadora de Estados Unidos en Uruguay.

Kamala Harris, la vice que hace historia
Kamala Harris

Kamala Harris hizo ayer historia al convertirse en la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos, así como la primera afroamericana y la primera persona de origen asiático en acceder a este puesto, tras una carrera profesional en la que ya está acostumbrada a ser una pionera.

Fue la primera fiscal de distrito afroamericana y la primera fiscal general en la historia de California; la primera indio-americana en llegar al Senado y, ahora, marca otro hito al convertirse en vicepresidenta.

Nacida en 1964 en Oakland (California), Harris es la hija mayor de una pareja de inmigrantes -Shyamala Gopalan, una investigadora contra el cáncer de la India, y Donald Harris, un economista de Jamaica-, que se divorciaron cuando ella tenía 7 años.

Tras la separación su madre las crió a ella y a su hermana, Maya, en el piso de arriba de un dúplex de color amarillo en Berkeley (California).

Su nombre, Kamala, hace mención a su origen indio, ya que significa "loto" y es una de las denominaciones de la diosa hindú Lakshami.

Pese a su origen multicultural, Harris prefiere describirse a sí misma simplemente como "una estadounidense", y asegura que siempre se ha sentido bien con su identidad.

La trayectoria política de Harris ha sido fulgurante: graduada en Ciencias Políticas y Economía en Howard University, una de las universidades negras por excelencia, se especializó en la lucha contra el crimen.

Entre 2004 y 2011 fue fiscal de distrito en San Francisco y hasta 2017 ejerció como fiscal general de California. En 2016 alcanzó un escaño en el Senado del país, donde enseguida destacó por sus preguntas incisivas a responsables de la Administración de Donald Trump durante las audiencias.

El año pasado, Harris lanzó su candidatura presidencial bajo el lema "Kamala Harris por la gente", aunque su propuesta no logró convencer para recaudar suficientes fondos, por lo que anunció su retirada en diciembre.

Biden la eligió como compañera de fórmula pese a los momentos de tensión entre ambos, mientras Harris era todavía aspirante.

Dentro de los sectores más izquierdistas, Harris ha sido criticada por su actuación como fiscal, ya que durante sus mandatos aumentaron las condenas de cárcel, especialmente las relativas a causas sobre drogas.

Se opuso al empleo de cámaras corporales de los agentes de policía y a la legalización de la marihuana con fines recreativos, aunque sobre este tema cambió su visión.

Jill Biden, la profesora que seguirá ejerciendo
Jill Biden, primera dama de Estados Unidos. Foto: Reuters

Jill Biden, la flamante primera dama de Estados Unidos, hará historia al mantener su empleo de profesora, además de atender la oficina de la primera dama.

La esposa del mandatario, de 69 años, ha dedicado su vida a la educación. Comenzó como maestra de secundaria para niños con necesidades especiales y durante la vicepresidencia de su marido en 2009 compaginó una apretada agenda institucional con su trabajo de profesora de inglés en un colegio universitario en Virginia, donde como primera dama seguirá desempeñando su trabajo.

"Para mi es difícil considerar mi decisión en términos históricos, porque ya enseñé durante los ocho años en los que fui segunda dama", explicó en una entrevista con el humorista Stephen Colbert.

Pese a la intensa carrera política de Joe Biden, que intentó optar a la Presidencia en varias ocasiones y fue vicepresidente de Barack Obama durante ocho años, Jill ha desarrollado su carrera como docente y ha sido durante este difícil año una defensora de la importancia de los educadores durante la pandemia.

La primera dama obtuvo en 2007 un doctorado en educación.

Jill y Joe se conocieron en 1975 en una cita organizada por el hermano del ahora mandatario. Jill estaba aún terminando su grado de inglés en la Universidad de Delaware y se estaba separando de su primer marido. Joe Biden venía de pasar tres duros años tras la muerte de su primera esposa, Neilia Hunter Biden, en un accidente de tráfico, en el que también falleció su hija Naomi, aún una bebé.

Contrajeron matrimonio en 1977 en una discreta ceremonia católica en la capilla de las Naciones Unidas en Nueva York.

Jill vino a reemplazar el vacío de la familia Biden para convertirse, no solo en esposa del entonces senador, sino también en madre para sus hijos, Beau y Hunter. "Puso las piezas de nuevo juntas. Me devolvió la vida y una familia", aseguró Joe Biden en una entrevista.

Tras cuatro años de matrimonio, nació la única hija de ambos: Ashley Biden, activista y trabajadora social muy cercana al recién investido presidente.

Jill, que creció en el seno de una familia de clase media en Filadelfia, ha intentado mantener un rol discreto e independiente de la política.

Sus estudiantes la llaman "Doctor B" y pronto se enfrentarán al dilema de tratar con la primera dama de Estados Unidos en clase.

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