Los expresidentes Cristina Kirchner y Jair Bolsonaro, ideológicamente enfrentados, tienen por estas horas algo en común, además de que cumplen prisión en sus respectivos países: el quirófano.
El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil aprobó ayer martes que Bolsonaro salga hoy miércoles de prisión para ser sometido a una cirugía por una hernia inguinal.
La operación de Bolsonaro, de 70 años, fue autorizada por el juez Alexandre de Moraes, a cargo del juicio en el que el exmandatario fue condenado en septiembre a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
Será la primera vez que Bolsonaro deja las dependencias de la policía federal en Brasilia donde fue encarcelado a finales de noviembre.
Bolsonaro estará hospitalizado en el DF Star, una clínica privada en Brasilia donde ya fue operado en el pasado. El expresidente sufre secuelas del ataque con arma blanca que sufrió en 2018, que requirió varias cirugías mayores.
Moraes ordenó a la policía garantizar “vigilancia las 24 horas del día” con un mínimo de dos agentes en la puerta de la habitación de Bolsonaro en el hospital. Prohíbe además que el exgobernante tenga acceso a computadoras, teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos.
Bolsonaro fue declarado culpable de liderar una “organización criminal” que conspiró para asegurar su “control autoritario del poder” tras su derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva en octubre de 2022.
El Congreso brasileño aprobó la semana pasada un proyecto de ley que puede reducir su tiempo efectivo de cárcel en algo más de dos años. El presidente Lula aseguró que vetaría el texto, aunque los parlamentarios pueden a su vez derribar el veto.
Cristina Kirchner
Por su parte, la expresidenta argentina continuará ingresada en el Sanatorio Otamendi de Buenos Aires tras la intervención del pasado sábado por un cuadro de apendicitis, informó ayer martes el centro médico en un comunicado.
“Informamos que la Dra. Cristina Fernández de Kirchner continúa su evolución del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada. La paciente continúa con tratamiento antibiótico y mantiene un drenaje peritoneal, con evolución dentro de los parámetros esperables para el cuadro, afebril”, expresó el mensaje del centro de salud.
Cristina Kirchner fue trasladada el sábado al Sanatorio Otamendi, en la capital argentina, ante un agudo dolor abdominal, en lo que constituyó su primera salida desde junio pasado, cuando comenzó a cumplir en su domicilio una condena de seis años de prisión por corrupción. La exmandataria, de 72 años, fue sometida a exámenes que concluyeron que sufría una apendicitis, por lo que se decidió intervenirla.
La condena a Cristina Kirchner quedó firme el 17 de junio de este año tras la ratificación de la sentencia en el caso conocido como “Vialidad”, en el que fue declarada culpable de irregularidades en la concesión de obras públicas en la provincia de Santa Cruz durante su Gobierno y el de su difunto esposo.
Con información de EFE y AFP