El dron que impactó la noche del 28 al 29 de mayo contra un edificio en Rumania, cerca de la frontera con Ucrania, es un Geran?2 de fabricación rusa, afirmó ayer domingo el presidente rumano, Nicusor Dan. Se trata de la primera caída de un dron sobre un edificio residencial fuera de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa a ese país en febrero de 2022.
“El dron que se estrelló el jueves por la noche en Galati es un Geran?2, de origen ruso”, afirmó Dan en un mensaje en X, acompañado de cuatro imágenes que supuestamente muestran el aparato.
“Esa es la conclusión inequívoca del informe técnico elaborado por los expertos del Estado rumano”, subrayó.
Un niño de 14 años y una mujer de 53 fueron hospitalizados el viernes después de que el dron impactara contra un bloque de apartamentos en Galati, cerca de la frontera con Ucrania. La embajada de Rusia en Bucarest acusó a Kiev de haber orquestado una provocación, y el presidente Vladimir Putin declaró el viernes que “nadie” podía determinar con autoridad el origen de la aeronave hasta que se realizara un examen exhaustivo.
En su mensaje de ayer, Dan señaló que se había llevado a cabo una pericia técnica completa que demostraba la “entera responsabilidad” de Moscú.
“Los hechos son el mejor remedio contra las mentiras de Putin y demuestran que las manipulaciones de Rusia no prosperarán”, reaccionó al anuncio de Bucarest el presidente ucraniano, Zelenski.
El hecho ha sido condenado por la OTAN y sus miembros, que se mantienen atentos a que la invasión rusa en Ucrania no se desborde y alcance a otras naciones.
Zaporiyia
Mientras tanto, autoridades rusas denunciaron un nuevo ataque contra la central nuclear ucraniana de Zaporiyia, ocupada por las fuerzas rusas desde 2022, pero el gobierno de Zelenski niega la responsabilidad de Ucrania en el hecho.
“Tanto el edificio del taller de transporte como los vehículos de servicio que allí se encuentran son atacados con regularidad. Además, se han producido repetidos ataques contra los autobuses que transportan a los empleados de la planta por la ciudad”, denunciaron los operadores rusos en un comunicado. El informe indica que el ataque del 31 de mayo destruyó seis autobuses y dos furgonetas sin producirse víctimas. Expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccionaron la sala de máquinas de la central nuclear de Zaporiyia y declararon haber observado daños en una escotilla de acceso ubicada en uno de los pisos superiores del edificio concluyendo que “las observaciones del equipo son compatibles con un ataque de dron”. La OIEA añadió que, durante la inspección técnica, los especialistas oyeron sonidos de drones sobrevolando la zona y disparos.
Las tropas rusas tomaron la central en 2022, tras el inicio de la invasión a Ucrania. Tanto Kiev como Moscú se culpan mutuamente de bombardeos en la zona próxima a la central, que quedó repetidamente aislada de suministro eléctrico externo. El director general del organismo, OIEA, Rafael Grossi, afirmó que el ataque, del que no determina su origen, fue un incidente grave que puso en peligro principios clave de seguridad nuclear.
Acuerdo militar entre Rusia y talibanes
El Gobierno de facto talibán afirmó ayer domingo que el acuerdo técnico-militar firmado entre Kabul y Moscú “no va dirigido contra ningún otro país” y que tiene como objetivo mejorar las capacidades de defensa de Afganistán.
Los talibanes añadieron que siguen abiertos a acuerdos de cooperación en materia de defensa con otros países.
Rusia y Afganistán firmaron el acuerdo técnico-militar el pasado miércoles durante el Foro Internacional de Seguridad celebrado en Moscú, el cual contó con la participación del ministro de Defensa talibán.
El Gobierno de facto talibán no ha revelado más detalles sobre el alcance o las disposiciones específicas del acuerdo. Sin embargo, el anuncio se produce en medio de los esfuerzos continuos del Gobierno liderado por los talibanes por ampliar la colaboración diplomática y de seguridad con las potencias regionales desde su regreso al poder en 2021. La visita a Moscú y el acuerdo posterior ponen de relieve los crecientes contactos entre el Gobierno talibán y Rusia en cuestiones relacionadas con la seguridad, la cooperación en materia de defensa. “Una gran parte del equipamiento militar de Afganistán es de fabricación rusa, incluidos helicópteros, aviones, armas y otro material militar. Estos recursos requieren mantenimiento, actualizaciones y supervisión. Por lo tanto, tenemos que llegar a acuerdos con los países que los fabricaron”, declaró el gobierno de facto talibán, según el medio local Tolo News. EFE
Con información de EFE y AFP