GABINETE

Gobierno argentino estremecido por renuncia de su ministro de Economía

Martín Guzmán renunció mientras era criticado en un discurso por Cristina Kirchner.

Alberto Fernández y Martín Guzmán. Foto: AFP.
Alberto Fernández y Martín Guzmán. Foto: AFP.

Tras muchos meses de desgaste y una gestión obstaculizada por la interna política que atraviesa de punta a punta al Gobierno de Argentina, el ministro de Economía, Martín Guzmán, renunció ayer a su cargo.

Lo hizo mediante una carta al presidente Alberto Fernández en la que consideró necesario que “un acuerdo político” sostenga a quien vaya a reemplazarlo en el Palacio de Hacienda.

Con una carta, que hizo pública en sus redes sociales, el saliente funcionario agradeció a Alberto Fernández su apoyo. “Con la profunda convicción y la confianza en mi visión sobre cuál es el camino que debe seguir la Argentina, seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana”, dice el posteo que acompaña la carta en la que agradeció a diferentes sectores del gobierno, pero no a la vicepresidenta.

El momento que eligió Guzmán para dar a conocer su decisión fue peculiar: cuando publicó su misiva en su cuenta en Twitter, Cristina Kirchner estaba promediando su discurso desde Ensenada con nuevas críticas al rumbo económico y al ministro, ante una concurrencia masiva.

Pocos minutos después, se supo que, junto con Guzmán, renunciaron los secretarios de Estado que respondían directamente al ministro, entre ellos Sergio Chodos (representante ante el FMI); el secretario Raúl Rigo y Guillermo Hang (Comercio Interior) seguirían los mismos pasos. También confirmó su alejamiento Rodrigo Ruete, subsecretario de relaciones institucionales en el Ministerio de Economía.

No se manifestó aún el secretario de Energía, Darío Martínez, con quien Guzmán había tenido un fuerte cortocircuito en los últimos días por su decisión de desentenderse de la segmentación energética.

Una fuente cercana al Presidente deslizó, a su vez, que Fernández analiza introducir cambios en el Gabinete que no se limitarán al reemplazo de Guzmán en la cartera económica, sino que podrían ser más amplios. Desde hace semanas que se especula con la posibilidad de una salida del jefe de Gabinete, Juan Manzur. Sin embargo, sus voceros aseguraron que el tucumano “sigue firme” en el cargo.

Reunión urgente

El presidente Alberto Fernández convocó a sus colaboradores más estrechos a una reunión de urgencia en la quinta de Olivos, tras el cimbronazo que provocó en el Gobierno la renuncia de Guzmán.

Del encuentro con el mandatario, que debe analizar los nombres para reemplazar a Guzmán, participaron el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el canciller Santiago Cafiero; y la portavoz Gabriela Cerrutti, según deslizaron fuentes gubernamentales.

Aunque las primeras versiones indicaban que Sergio Massa participaba de la cumbre, el presidente de la Cámara de Diputados se encontraba en su casa luego de haber asistido al partido de Tigre, informaron sus colaboradores.

En la puerta de la quinta de Olivos, sobre la calle Villate, había esta noche muy poco movimiento. Pero eso no le impidió a un vecino de la zona gritar: “¡Renuncien todos, chorros!”, enfatizó al observar que ingresaba a la residencia un automóvil particular.

Ganó fama por negociar la deuda con el FMI

El economista Martín Guzmán asumió como ministro de Economía de Argentina (designado por Alberto Fernández) desde el 10 de diciembre de 2019 hasta ayer.

Sus primeras medidas fueron la renegociación de la deuda externa y la “Ley se solidarídad y reactivación productiva” que impulsó el “impuesto País”, y fijó un nuevo esquema de retenciones, que causó gran polémica. Lideró las negociaciones con el FMI, resistido por una parte del oficialismo encabezado por la vicepresidenta Cristina Fernández, y logró evitar que el país cayera en default.

Los porqué

El ahora exministro venía resistiendo los permanentes cuestionamientos públicos de la vicepresidenta, además de los múltiples cortocircuitos con los funcionarios kirchneristas del equipo económico. Ante las incesantes especulaciones sobre su salida, siempre respondía con calma e inexpresividad.

Sin embargo, los conflictos internos de las últimas semanas trabaron fuertemente la gestión de la crisis, una circunstancia que se sumó a los coletazos en el mercado financiero. Los desacuerdos con sus subalternos que le impedían tener el control completo de los instrumentos, sumado a la erosión continua de Cristina Kirchner, lo llevaron a tomar la decisión.

Tras una semana marcada por una escalada del dólar, Guzmán había estado recluido buena parte del viernes con su grupo más estrecho de colaboradores en el Palacio de Hacienda, antes de asistir al acto de Alberto Fernández en la Confederación General del Trabajo (CGT).

Además del tembladeral financiero, había especial irritación por las trabas que las segundas líneas del ministerio habían interpuesto a la segmentación de las tarifas de luz y de gas, que debía lanzarse el viernes. Fue un capítulo más de una gestión marcada por las internas con el kirchnerismo.

Lo cierto es que el ministro llegó como un académico desconocido, quiso ser el más cristinista del gabinete económico y terminó como un solitario soldado del Presidente en medio de una incertidumbre creciente.

Ríos de reacciones

La renuncia de Guzmán, en medio del discurso de Cristina Kirchner en Ensenada, desató una catarata de reacciones en las redes sociales. Sobre todo, fuertes críticas de gran parte del arco opositor.

“Acaba de renunciar Martín Guzmán. Se acaba de iniciar la 2da etapa de la 8va crisis argentina en 60 años”, apuntó el economista y diputado nacional José Luis Espert. “Ahora se va Guzmán. Hagan apuestas para adivinar quién sigue. Una vergüenza, un país sometido a personas que no están bien de la cabeza y que nos están llevando al colapso”, consideró con dureza la diputada de la Coalición Cívica Paula Oliveto.

No se descarta que los cambios vayan más allá de la cartera de Economía.

En tanto, algunos consideraron sugestivo el momento en que Guzmán comunicó su renuncia, en pleno discurso de la vicepresidente en Ensenada, como parte de los homenajes del Frente de Todos (FdT) por el 48º aniversario de la muerte del líder justicialista Juan Domingo Perón. “No es casual que mientras hablaba @CFKArgentina renuncie Martín Guzmán. Las conclusiones son obvias”, señaló Alfredo Cornejo.

Cristian Ritondo, exministro de Seguridad bonaerense, ironizó: “Alberto le tenía tanto miedo al discurso de CFK que echó a Guzmán en el medio para cortar la transmisión”.

Bullrich: el pro toma distancia

Patricia Bullrich, presidenta del PRO, dijo: “Esto es producto de una decisión de desatar una guerra entre ellos, por eso me parece importante que Juntos por el Cambio tome una distancia simbólica. Somos una alternativa, no somos parte de esta guerra, no somos parte de esta disolución del Estado. Somos una alternativa de recambio para la Argentina, llevamos tranquilidad y tomamos distancia de este enfrentamiento”, señaló.

Sobre Sergio Massa, posible sucesor de Guzmán, dijo: “Un día es oficialista, el otro día no; un día pide más impuestos, otro no. A esta altura del partido, creo que el objetivo de Massa es el poder por el poder y no tiene una mirada sobe qué hacer en la Argentina. Con nosotros empezó muy amigable y a los cuatro meses nos clavó un cuchillo por la espalda”, afirmó.

“Hace tiempo que vengo advirtiendo que el gobierno está en un tobogán. La salida de Guzmán lo corrobora. Este es un momento de máxima tensión. El Presidente, Cristina Kirchner y todo el FdT deben poner cordura y actuar con responsabilidad para alejar a la Argentina del abismo”, expresó el diputado por la provincia de Córdoba, Mario Negri.

“Guzmán renunció, era la crónica de una salida anunciada por la interna del oficialismo. Al Presidente le dieron permiso para seguir sentándose en el sillón de Rivadavia, ya que el control del Gobierno por el kircherismo es total. Nada bueno podemos esperar de su reemplazo”, sentenció Luis Petri, diputado de la Unidad Cívica Radical (UCR).

“La interna del Gobierno ha dado un nuevo paso en la disolución del Estado, cruzado por un conflicto del oficialismo donde ambos, Presidente y vicepresidenta, están destruyendo la Argentina. La guerra del peronismo no puede desviar nuestro objetivo de cambio”, señaló la presidenta de la Propuesta Republicana (PRO), Patricia Bullrich.

Javier Milei, de La Libertad Avanza, criticó al presidente y apuntó a una situación extrema de la economía argentina en un video que publicó ayer en las redes sociales de su partido. “Mientras el presidente alardea sobre el crecimiento económico, su ministro de Economía renuncia. Lo hace en el medio de una situación en la que la inflación crece de manera descontrolada, hay falta de oportunidades, y aumentan los pobres y los indigentes. La solución requiere de coraje, la Argentina tiene coraje, pero ese futuro solo existe si es liberal”.

Más cambios

Alberto Fernández comunicó anoche a sus colaboradores más cercanos que se tomará unas horas para pensar con quién reemplazará a Guzmán. “La definición pasa para mañana (hoy, domingo”, aseguró un dirigente oficialista que tomó contacto con el primer mandatario.

El Gobierno dejó trascender, en tanto, la decisión del Presidente de “mantener el programa económico” vigente, que incluye un acuerdo con el FMI, que ha sido objetado por Cristina Kirchner.

Entre los candidatos para suceder a Guzmán, además de Sergio Massa, se ubicaban los economistas Emmanuel Alvarez Agis, Marco Lavagna y Augusto Costa, aunque las versiones que circulaban en el oficialismo no descartaban la posibilidad de que los cambios en el Gabinete no se limitarán a la cartera de Economía.

Según La Nación, tras la dimisión de Guzmán, Fernández habló con el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el canciller Santiago Cafiero; y la portavoz Gabriela Cerrutti, al tiempo que chateó con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

CLIMA HOSTIL

Éxodo de políticos albertistas estratégicos

Menos de un mes pasó entre la renuncia de Matías Kulfas a la cartera de Desarrollo Productivo y la de Martín Guzmán a la de Economía. Piezas fundamentales de las filas del presidente Fernández, Kulfas salió eyectado el 4 de julio, tras la difusión de un supuesto off en el que apuntaba a La Cámpora, y Guzmán dio un paso al costado ayer, en medio de las críticas del kirchnerismo y massismo ante la falta de resultados de su gestión. Ambos, además, estaban desde el comienzo de su administración. “Él tiene la lapicera, ella tiene el poder”, resumió una fuente del Ejecutivo, para graficar la resolución de los futuros de ambos tras la avanzada de Kirchner sobre ellos.

Guzmán y Kulfas, además, formaban parte del denominado “gabinete económico”, que durante buena parte de 2020 y 2021 se reunía semanalmente en Casa Rosada, pero que tras la crisis de septiembre del año pasado, en las horas posteriores a la derrota oficial en las PASO, dejó de hacerlo. Entonces quien salió eyectado de su cargo fue uno de los principales promotores de esos encuentros, el por entonces jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, otro de los blancos de críticas del ala dura del Gobierno y hombre de extrema confianza de Fernández. En esos días también debió presentar su renuncia Juan Pablo Biondi, vocero y amigo del mandatario, tras ser señalado por Kirchner en una carta, de las que la caracterizaron hasta comienzos de este año.

Mientras que Cafiero recaló en Cancillería, Biondi quedó fuera del Gobierno.

“Ella (por Kirchner) le echó a Cafiero, Biondi, Kulfas, Bielsa, Losardo, Frederic, Guzmán”, enumeró una de las voces consultadas por La Nación. En referencia también a las salidas de María Eugenia Bielsa, Sabina Frederic y Marcela Losardo, de los Ministerios de Hábitat, Seguridad y Justicia, respectivamente.

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