Los miles de trabajadores que cruzan a diario entre España y el enclave británico de Gibraltar comenzarán hoy miércoles una nueva era, cuando entre en vigor el tratado de libre circulación que suprimirá los controles fronterizos.
Este acuerdo se firmó ayer martes en Bruselas, más de seis años después de que los británicos abandonaran oficialmente el bloque.
Con apenas unos 40.000 habitantes, este pequeño territorio británico situado en el extremo sur de la península ibérica depende de los 15.500 trabajadores transfronterizos que llegan cada día desde España, y que representan casi la mitad de su mano de obra. En las horas punta pueden formarse largas colas en la frontera terrestre donde se revisan los documentos, especialmente durante los periodos de tensión entre el Reino Unido y España, que reclama la soberanía sobre Gibraltar.
Pero estos controles se eliminarán a partir de hoy miércoles 15 de julio, cuando entre en vigor el acuerdo alcanzado finalmente entre Bruselas y Londres, tras años de complejas negociaciones.
Es “un acuerdo que abre una nueva era para Gibraltar y el Campo de Gibraltar, que abre enormes posibilidades tres siglos después”, resaltó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ayer martes en la radio Cadena Ser.
El presidente español, Pedro Sánchez, tiene previsto visitar hoy miércoles la zona fronteriza, donde en las últimas semanas los trabajadores fueron retirando la vieja verja metálica que separaba ambos territorios.
“Por fin, después de cientos de años, se va a poder derribar el último muro que queda dentro de la Unión Europea, que es la verja del Campo de Gibraltar”, había celebrado en mayo el líder socialista, durante un acto de su partido.
El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, celebró de su lado este acuerdo que supone la eliminación de “las barreras físicas de una época pasada de fricción”, pero que permite mantener al enclave “las llaves” de su “puerta principal”.
El dictador español Francisco Franco (1939-1975) cerró esta frontera en 1969, después de que Gibraltar decidiera en referéndum, por gran mayoría, continuar bajo dominio británico. El cierre, que duró 13 años, interrumpió el tráfico diario de trabajadores desde España hacia Gibraltar.
España cedió Gibraltar a la corona británica en 1713 como parte del Tratado de Utrecht, pero nunca ha dejado de reclamar su soberanía sobre el peñón, lo que genera tensiones recurrentes entre Madrid y Londres. AFP