En vivo 28 de marzo: EE.UU. enviará seis aviones a Alemania para interferir radares enemigos

Aviones de combate del Cuerpo de Marines estadounidenses "Lightning II". Foto: EFE

NUEVAS CONVERSACIONES

Ucrania, mientras tanto, advirtió por la "catastrófica" situación de Mariúpol, previo a la nueva reunión en Estambul entre los negociadores rusos y ucranianos.

En medio de la guerra entre Rusia y Ucrania, Estados Unidos enviará seis aviones para interferir radares enemigos a Alemania con el objetivo de mejorar las capacidades de la OTAN en el este de Europa, informó el Pentágono este lunes.

Los aviones EA-18G Growler "no están siendo desplegados para ser utilizados contra las fuerzas rusas en Ucrania", matizó el portavoz del Pentágono, John Kirby. 

El portavoz informó que los aviones, una versión modificada del F/A-18, utilizan sensores para interferir el funcionamiento de los radares y sistemas de defensa aérea enemigos. Agregó que el envío irá acompañado del despliegue de 240 miembros de la Armada en Alemania, agregó el portavoz.

Mientras tanto, Ucrania advirtió que la ciudad de Mariúpol, asediada por las tropas rusas y donde murieron al menos 5.000 personas, vive una situación "catastrófica", en un momento en que los negociadores rusos y ucranianos se preparan para una nueva reunión en Estambul este martes.

"Fueron sepultadas unas 5.000 personas, pero hace diez días que no se entierra a nadie por los continuos bombardeos", dijo Tetiana Lomakina, una asesora de la presidencia ucraniana, a la AFP. La funcionaria, ahora a cargo de los corredores humanitarios, también estimó que "dada la cantidad de personas que aún están bajo los escombros (...) podría haber unos 10.000 muertos". Mariúpol, en el mar de Azov, está sitiada por el ejército ruso desde finales de febrero, lo que obliga a miles de residentes a vivir en condiciones muy precarias, sin electricidad ni agua potable.

Por su parte, la fiscal general del Estado de Ucrania, Iryna Venediktova, afirmó este lunes que no se puede descartar que los crímenes cometidos por el ejército ruso contra los residentes de la ciudad de Mariúpol (sur) alcancen la categoría de genocidio.

Señaló que ve la posibilidad de que se trate de un genocidio "cuando la gente está sin agua, sin comida, sin calefacción, cuando no hay posibilidad de marcharse, cuando las caravanas que tratan de salir son blanco de disparos," según declaraciones citadas por la agencia ucraniana Unian.

Medios rusos aseguraron el lunes que el líder checheno Ramzan Kadyrov se encontraba en la urbe para apoyar a sus tropas, que participan en la ofensiva junto a Rusia para tomar el control del lugar. Si la urbe cayera en manos rusas permitirá a sus fuerzas armadas conectar Crimea, anexionada por Moscú en 2014, con las regiones separatistas prorrusas del Donbás. Unos 160.000 civiles siguen atrapados en la ciudad, sin la alimentación adecuada, agua o medicamentos, según su alcalde Vadim Boichenko.

El Ministerio ucraniano de Relaciones Exteriores tildó la situación de "catastrófica". El asalto ruso convirtió "en polvo" la ciudad, de 450.000 habitantes, añadió. La vice primera ministra ucraniana, Iryna Vereshchuk, indicó por su parte que las autoridades habían renunciado a abrir corredores humanitarios este lunes por temor a las "provocaciones" de las tropas rusas.

Daños económicos

Unos 20.000 ucranianos han muerto desde que Rusia inició su invasión, el 24 de febrero, y 10 millones han tenido que abandonar sus hogares, según las autoridades. Pero el conflicto también ha dejado huellas económicas. El gobierno de Kiev estimó que las pérdidas causadas por la guerra ascienden a más de 500.000 millones de dólares.

Muchos en Ucrania sospechan que Rusia podría usar las conversaciones como una oportunidad para reagrupar fuerzas y resolver graves problemas tácticos y logísticos en sus fuerzas militares. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo que la primera ronda de conversaciones cara a cara desde el 10 de marzo, y que probablemente empezarán el martes en Estambul (Turquía), deberían traer paz "lo antes posible".

La "neutralidad" de Ucrania y el futuro estatus del Donbás, dos de las exigencias planteadas por Rusia, podrían estar en el centro de las conversaciones de Estambul. Las delegaciones debían llegar este lunes a la ciudad turca. Según Zelenski, la cuestión de la "neutralidad" se está estudiando "cuidadosamente". "Entendemos que es imposible liberar todo el territorio por la fuerza, que eso podría significar una Tercera Guerra Mundial, eso yo lo entiendo totalmente", indicó Zelenski.

Pero, aludiendo a sus líneas rojas en la negociación, añadió: "La soberanía de Ucrania y su integridad territorial no están en duda. Garantías efectivas de seguridad para nuestro Estado son obligatorias".

Por su parte, Putin ha evitado ser preciso sobre las metas de la invasión, señalando solo que quiere "desmilitarizar" y "desnazificar", pero no ocupar a Ucrania. Analistas esperan que esa vaguedad le brinde espacio para aceptar un acuerdo, atribuirse una victoria y terminar la guerra.

El encuentro de Estambul sigue al del 10 de marzo en la ciudad costera de Antalya, también en Turquía, donde se reunieron el el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, y su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba. La cita, sin embargo, no desembocó en ningún acuerdo de alto el fuego.

Columnas de humo salen de una zona residencial en la ciudad de Mariúpol, en el sureste de Ucrania y asediada desde hace tres semanas por las tropas rusas. Foto: EFE
Columnas de humo salen de una zona residencial en la ciudad de Mariúpol, en el sureste de Ucrania y asediada desde hace semanas por las tropas rusas. Foto: EFE

Este lunes, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, afirmó que es "importante" que se reanuden los contactos cara a cara, después de que en las anteriores no se alcanzaran "avances significativos". Por otro lado, Lavrov apuntó que un encuentro entre Putin y Zelenski sería "contraproducente" y que estaría condicionado a la adopción de las exigencias de Moscú.

Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció este lunes en una comparecencia transmitida en directo por la cadena NTV que se reunirá tanto con la delegación ucraniana como con la rusa, antes que estas inicien mañana una nueva ronda de negociaciones en Estambul.

El mandatario agregó que sigue en contacto con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el de Ucrania, Volodímir Zelenski, para impulsar la mediación, subrayando que Turquía hace esfuerzos en este sentido desde 2014.

Biden presenta presupuesto con más gasto en defensa ante la guerra en Ucrania

El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, presentó este lunes un proyecto presupuestario de 5,79 billones de dólares, con un mayor gasto en defensa que coincide con la guerra en Ucrania, que quiere financiar subiendo los impuestos a las corporaciones y a los más ricos. En su propuesta, de 277 páginas, la Casa Blanca solicita que el Congreso apruebe para el año fiscal 2023, que comienza en octubre próximo, un presupuesto de 5,79 billones de dólares, frente a los 5,85 billones de 2022.

En total, el Gobierno estadounidense quiere destinar 813.000 millones de dólares a defensa, lo que supone un incremento del 4 % respecto al año fiscal 2022, de los que 31.000 millones de dólares serían en gasto nuevo. Para la guerra en Ucrania y reforzar el flanco este de la OTAN, la Administración de Biden busca asignar 6.900 millones de dólares con el fin de "contrarrestar" la invasión rusa del territorio ucraniano.

En un comunicado, Biden solicitó que el gasto continúe para responder "a la agresión" del presidente ruso, Vladímir Putin, a Ucrania, "con el apoyo de EE.UU. a las necesidades económicas, humanitarias y de seguridad" de Kiev.

Ya en el terreno doméstico, la iniciativa presupuestaria incluye 17.400 millones de dólares para las fuerzas de seguridad para luchar contra el crimen en EE.UU., de los que 1.700 millones serán para combatir el tráfico de armas de fuego.

La guerra ha causado el desplazamiento de 10 millones de personas

El secretario general de la ONU, António Guterres, anunció este lunes que la organización va a explorar "inmediatamente" con las partes del conflicto en Ucrania acuerdos y arreglos para un posible alto el fuego humanitario.

"Desde el inicio de la invasión rusa hace un mes, la guerra ha llevado a la pérdida sin sentido de miles de vidas; al desplazamiento de 10 millones de personas, sobre todo mujeres y niños; a la destrucción sistemática de infraestructura esencial y a un aumento vertiginoso de los precios de la comida y la energía en todo el mundo", señaló el jefe de la ONU.

Guterres insistió en que Naciones Unidas "está haciendo todo lo que está en sus manos para apoyar" a los ucranianos y recordó que en el último mes se ha dado ayuda a casi 900.000 personas.

"Pero seamos claros: la solución a esta tragedia humanitaria no es humanitaria, es política", insistió el diplomático portugués, que recalcó que un cese de las hostilidades es fundamental para facilitar las operaciones de ayuda.

António Guterres. Foto: AFP.
António Guterres. Foto: AFP.

Similar a Corea

El ejército ruso, que según los analistas occidentales parece empantanado en problemas tácticos, de comunicaciones y logísticos, sugirió el pasado viernes que en adelante se centrará en la región oriental de Ucrania.

Por su parte, el jefe de la inteligencia ucraniana, Kyrylo Budanov, cree que Putin podría estar considerando un escenario “coreano” para el país, buscando “imponer una línea de separación entre las regiones ocupadas y desocupadas de nuestro país”.

“Después de no poder capturar Kiev y derrocar al gobierno de Ucrania, Putin está cambiando sus principales directrices operativas”, escribió en Facebook, “un intento de establecer (un modelo como el de) Corea del Sur y Corea del Norte en Ucrania”, afirmó.

En la actualidad, Moscú mantiene el control de facto sobre las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk en la región oriental de Donbas del país.

Referéndum

El líder de la región separatista ucraniana de Lugansk, Leonid Paschenik, dijo que podría organizar un referéndum para dirimir si el territorio pasa a formar parte de Rusia, una medida inmediatamente criticada por Kiev como un intento de Moscú de socavar la soberanía y la integridad territorial del país.

En esa línea, el gobierno ucraniano advirtió ayer que “ningún país del mundo” reconocerá el resultado de un referéndum como el que pretenden llevar a cabo en la autoproclamada república separatista de Lugansk ya que, según Kiev, sería “ilegal”. Así lo afirmó en su cuenta de Facebook un portavoz del Ministerio de Exteriores ucraniano.

Kiev sostiene que una consulta de estas características, llevaría a Rusia a afrontar una “respuesta internacional” más contundente que las sanciones actuales y que “profundizaría” en su aislamiento.

Vladimir Putin. Foto: AFP.
Vladimir Putin. Foto: AFP.

El presidente ruso, Vladimir Putin, reconoció el 21 de febrero la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Lugansk y Donetsk.

Tres días después lanzó una ofensiva militar para “desnazificar” y “desmilitarizar” Ucrania y con el argumento de que el Ejército ucraniano comete un “genocidio” de la población prorrusa en el Donbás.

En las negociaciones que se llevan a cabo entre Rusia y Ucrania para un alto el fuego, el Kremlin exige el reconocimiento de la independencia de Lugansk y Donetsk por parte de Ucrania y de la pertenencia de la península ucraniana de Crimea a Rusia.

Kiev se niega a aceptar estas condiciones y por el contrario exige la devolución de los territorios temporalmente ocupados de Crimea y en parte del Donbás.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha insistido en que la integridad territorial de su país es innegociable, pero habrá que esperar cómo evolucionan las anunciadas nuevas negociaciones entre las partes.

Temores

Las fuerzas ucranianas controlan la situación en la capital y la región de Kiev, pero creen que Rusia intentará romper de nuevo la resistencia después de reagruparse en territorio bielorruso, al tiempo que proseguirá su ofensiva en el sur y el este de Ucrania, especialmente en el Donbás.

“Se asignaron varias unidades al área de Chernóbil -en la región de Kiev- para su posterior reubicación a Bielorrusia, con el objetivo de restaurar la capacidad de combate”, señaló ayer domingo el Mando General de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en inglés), con sede en EEUU, coincide en esta evaluación: “el Ejército ruso continúa concentrando reemplazos y refuerzos en Bielorrusia y Rusia al norte de Kiev, para luchar por posiciones en las afueras de la capital e intentar completar el cerco y la captura de Chernígov”, sostiene.

Ucrania teme una nueva ofensiva sobre Kiev tras el reagrupamiento de tropas rusas. Foto: EFE
Ucrania teme una nueva ofensiva sobre Kiev tras el reagrupamiento de tropas rusas. Foto: EFE

En su último análisis, el ISW afirma que “las actividades rusas alrededor de Kiev no muestran cambios en la priorización del alto mando ruso de la lucha alrededor de la capital de Ucrania, que continúa ocupando la mayor concentración individual de fuerzas terrestres rusas en Ucrania”.

En la región de Kiev en las últimas 24 horas hubo más de 30 bombardeos por parte de las tropas rusas contra urbanizaciones e infraestructura social, según indicó la Administración Regional Militar.

Desde el inicio de la ofensiva militar rusa, se registraron destrucciones en 34 de las 69 comunidades de la región, el 49,2 %. Más de 500 objetos fueron destruidos.

Chernígov a su vez amenaza con convertirse en una segunda Mariúpol, ciudad símbolo de la resistencia ucraniana, pero también de la tragedia humana por el prolongado asedio que lleva sufriendo. Pese al anuncio de Rusia de que iba a concentrarse en la liberación del Donbás, el ISW no ve aún indicios de que esto sea así. (Con información de AFP y EFE)

Dispuestos a levantar sanciones

El Reino Unido está dispuesto a levantar las sanciones contra la economía rusa si el presidente de Rusia, Vladímir Putin, accede a retirar sus tropas de territorio ucraniano y se compromete a “no lanzar nuevas agresiones”.

En una entrevista con el dominical “The Sunday Telegraph”, la ministra británica de Exteriores, Liz Truss, dio pistas sobre una posible vía de salida para Rusia en caso de que decida dar marcha atrás en su invasión de Ucrania. Truss señaló que si se produce “un alto el fuego y una retirada completos”, Londres estaría preparado para renunciar a sus medidas punitivas contra bancos, empresas y oligarcas rusos, para lo que se ha establecido una “unidad de negociaciones” dentro del Foreign Office.

También se necesitaría la garantía de Moscú de que no lanzará nuevos ataques, de lo contrario se aplicarían de forma inmediata “sanciones de represalia” contra Rusia.

“Las sanciones han tenido un efecto paralizante sobre la economía rusa, así que la perspectiva de reimplantarlas automáticamente sería una disuasión importante para cualquier agresión futura”, manifestó. EFE

Georgieva

La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, se mostró preocupada por la guerra en Ucrania, país en el que tiene familia cercana, pero dijo que más que por ese motivo, se siente preocupada por el futuro de los niños y del mundo que éstos van a heredar.

“Mi historia personal es que mi hermano está en Jarkov, la segunda mayor ciudad de Ucrania, que es bombardeada cada día”, señaló en el Foro de Doha.

Steinmeier: “Lo más duro está aún por llegar”
El gobierno alemán ha activado alivios fiscales y otras ayudas
Frank-Walter Steinmeier, ministro de Asuntos Exteriores alemán. Foto: EFE.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, reiteró ayer domingo la plena solidaridad de su país hacia Ucrania, al tiempo que advirtió a sus compatriotas que los “tiempos duros” y consecuencias económicas de la invasión rusa “no han hecho más que empezar”.

“Se nos vienen días duros. Y tenemos que estar dispuestos a afrontarlos si no queremos que la solidaridad se quede en palabras”, afirmó Steinmeier, en un discurso previo al concierto ofrecido en el palacio presidencial de Bellevue, en apoyo de Ucrania, en el que llamó la atención la ausencia del embajador de Ucrania, Andrij Melnyk, quien a través de su cuenta en twitter expresó su malestar porque el acto estaba dominado por solistas rusos.

El presidente defendió como “incuestionables” las sanciones ya dictadas contra Rusia. “Y la pura verdad es que lo más duro está aún por llegar”, añadió.

Alemania, país que importa de Rusia un 50 % del gas que consume, ha emprendido bajo el gobierno del canciller Olaf Scholz el camino para reducir su dependencia energética de ese país. Sin embargo, su ministro de Economía, el verdeRobert Habeck, ha advertido también de que el proceso será largo y que el país no puede permitirse una prohibición inmediata de esas importaciones.

Para tratar de paliar los efectos de la escalada de precios de los combustibles, el Ejecutivo ha activado una serie de medidas, entre alivios fiscales y ayudas directas al ciudadano y las empresas. (Con información de EFE)

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