El viceprimer ministro chino He Lifeng se reunirá hoy domingo en Nueva York con el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, para preparar la inminente visita a Washington del presidente chino, Xi Jinping, con asuntos como la tregua comercial entre las dos mayores economías del mundo y la pugna tecnológica sobre la mesa, entre otros temas estratégicos.
El Ministerio chino de Economía confirmó el viaje ayer, días después de que lo adelantara el propio Bessent, quien también encabeza las conversaciones entre Washington y Pekín sobre inteligencia artificial (IA), por lo que se espera que el encuentro incluya un asunto en el que ha habido dificultades para progresar, según el diario hongkonés South China Morning Post.
Uno de los acuerdos alcanzados por Xi y su homólogo estadounidense, Donald Trump, durante la visita a China de este último en mayo pasado fue el de establecer un canal intergubernamental sobre IA, una vía que hasta ahora había avanzado con lentitud y de forma independiente a las negociaciones económicas lideradas por Bessent y He.
Fuentes citadas por el rotativo señalan que ese diálogo sobre IA, uno de los puntos que ha tensionado la relación bilateral más recientemente, será “bastante preliminar” y estará más centrado en fijar la agenda que en abordar cuestiones de fondo.
En la semana directivos de este sector estadounidense, entre ellos los consejeros delegados de Anthropic y OpenAI, lideraron los llamamientos a tomarse en serio el riesgo que supone la IA, aunque Trump rechazó las advertencias con el argumento de que frenar su desarrollo comprometería el liderazgo de EE.UU. frente a China en este ámbito y sostuvo que “quien gane en IA ganará en todo lo demás”.
Bessent, que la semana pasada advertía que “no habrá un pasado mañana” si China gana la carrera de la IA, declaró el miércoles a Axios que su país está dispuesto a hablar con Pekín sobre cómo evitar riesgos comunes y una “bifurcación” entre los sistemas tecnológicos de ambos países. Desde China, mientras, altos cargos de Defensa han abogado por buscar cortafuegos para la IA, mientras la prensa oficial y otras autoridades han tachado las alertas desde EE.UU. como un intento de contener a Pekín con mentalidad de “guerra fría”.
Sin embargo, el analista Kyle Chan apunta en un análisis para la Brooking Institution que China podría estar dispuesta a acordar restricciones conjuntas con EE.UU., “siempre y cuando sus términos no sean impuestos unilateralmente” por Washington.
Yuan, divisa de mayor rendimiento este año
El yuan, la divisa nacional china, cotizaba ayer en su nivel más alto frente al dólar desde julio de 2022 ante el apoyo explícito del banco central días antes de la reunión entre los presidentes de China y EE. UU., Xi Jinping y Donald Trump, quien acusa a Beijing de manipular su moneda. Poco antes de las 11:00 hora local (03:00 GMT), la tasa ‘offshore’ -negociada en mercados internacionales como Hong Kong- se situaba en torno a 6,6962 yuanes por cada dólar tras subir un 0,11 % frente al último cierre. El yuan se ha consolidado como una de las divisas asiáticas con mejor rendimiento este año, apoyado por la fortaleza exportadora de China, e incluso ha mantenido esa tendencia ante apuestas de que la subida de tipos en EE.UU. haga subir los rendimientos de los bonos del Tesoro. EFE
Aranceles y más
Se espera que en la cita neoyorquina He y Bessent aborden la agenda y potenciales acuerdos económicos del próximo encuentro entre Xi y Trump, que se celebrará el 24 de septiembre según fuentes estadounidenses.
La tregua arancelaria alcanzada en octubre del año pasado en la ciudad surcoreana de Busan tras meses de escalada arancelaria caduca el próximo 10 de noviembre, por lo que cabe esperar que su prórroga figure entre las prioridades de los mandatarios.
El pacto aún vigente incluye una rebaja de Washington en los aranceles vinculados al fentanilo, la suspensión durante un año de un gravamen adicional chino del 24 % sobre productos estadounidenses, la reanudación parcial del comercio agrícola y la suspensión parcial de los controles chinos a la exportación de tierras raras. Ese último punto -minerales esenciales para defensa, automoción, energías limpias o chips cuya producción controla China, que ha impuesto controles a su exportación- sigue siendo una de las bazas negociadoras más poderosas de Pekín, que controla la producción mundial de estos materiales.
La tregua convive, además, con un frente arancelario complejo: pese a todo lo anterior, la tasa efectiva media aplicada por EE.UU. a las importaciones chinas se sitúa, según estimaciones del Penn Wharton Budget Model de la Universidad de Pensilvania, en el 22,8 %, la más alta entre sus grandes socios comerciales.
Uno de los puntos más sensibles de la tregua es el régimen chino de controles a la exportación de tierras raras, materiales esenciales para sectores como defensa, automoción, energías limpias, semiconductores y tecnología avanzada. China incorporó estos minerales a su contraofensiva comercial en abril de 2025, cuando restringió a nivel global la exportación de siete elementos del grupo y de imanes derivados, lo que provocó cuellos de botella en cadenas industriales. El acuerdo de Busan incluyó la suspensión parcial de esos controles, pero Pekín conserva esta baza negociadora.
Nvidia y OpenAI invitados a la cena
El jefe de Nvidia, Jensen Huang, y el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, figuran entre los líderes tecnológicos invitados a una cena de Estado en la Casa Blanca en honor al presidente chino, Xi Jinping, el próximo 24 de septiembre, informó una funcionaria estadounidense.
“Será un evento muy codiciado, con plazas muy disputadas”, dijo esa fuente bajo condición de anonimato durante una charla con periodistas.
Añadió que también se prevé que asistan el fundador de Amazon, Jeff Bezos; el jefe de SpaceX y Tesla, Elon Musk; el máximo responsable de Apple, Tim Cook, y el CEO de Google, Sundar Pichai. La inteligencia artificial ocupará un lugar destacado en las conversaciones entre Trump y Xi, dado que Estados Unidos y China son las dos potencias dominantes en la carrera por dominar esa tecnología. A pesar de los crecientes llamados a moderar el ritmo de la IA ante el riesgo de perder su control, el gobierno estadounidense considera que los principales actores del sector -OpenAI, Anthropic, Google y Meta- no pueden permitirse reducir la velocidad, por temor a que China tome la delantera. Como Donald Trump, Jensen Huang se ha opuesto a la idea de ralentizar la IA.
“Tenemos que movernos tan rápido como sea posible, sin preocuparnos sobre qué están haciendo otros”, dijo Huang durante una entrevista con CBS el viernes. “Vamos a movernos tan rápido como sea posible, pero nunca, nunca comercializaremos productos sin que estén listos, ni entregaremos productos peligrosos”, agregó.
Washington intenta frenar los avances de China limitando sus exportaciones hacia es país de chips avanzados necesarios para la IA de punta, en particular los semiconductores de Nvidia. AFP
Con información de EFE y AFP