El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro rompió el silencio este sábado a través de un mensaje difundido en sus canales oficiales, asegurando encontrarse "bien, firme y sereno" en su primer contacto público desde que fuera capturado por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
Recluido en una unidad de máxima seguridad en Brooklyn, Nueva York, el exmandatario atraviesa sus días de detención junto a su esposa, Cilia Flores, a la espera de un proceso judicial por cargos de narcotráfico que ha reconfigurado el tablero geopolítico de la región tras la incursión militar en Caracas.
Cómo son los días de Nicolás Maduro en la cárcel
La comunicación, emitida en la víspera de Semana Santa, marca un hito en el aislamiento del líder depuesto, quien permanece en una celda sin acceso a internet ni prensa escrita, contando apenas con una hora diaria de patio y 15 minutos de contacto telefónico supervisado. Mientras su defensa intenta, sin éxito, desestimar los cargos en los tribunales federales, el mensaje busca movilizar a su base de apoyo espiritual y política, aunque el actual gobierno interino de Delcy Rodríguez ha mantenido una distancia prudencial, enfocándose en el desmantelamiento de la estructura previa y el alineamiento con la administración de Donald Trump.
El régimen de reclusión en Brooklyn y el contacto con el exterior
A pesar de las restricciones severas impuestas por el sistema penitenciario de los Estados Unidos, Maduro logró filtrar sus primeras palabras de agradecimiento hacia quienes le envían correspondencia y oraciones. Según confirmaron fuentes cercanas a la agencia AFP, la rutina del exmandatario se limita a breves comunicaciones con sus abogados y familiares directos. La autenticidad del mensaje, firmado en conjunto con Flores, no ha sido detallada por su equipo de comunicación, aunque coincide con las declaraciones de su hijo, Nicolás Maduro Guerra, quien recientemente afirmó que su padre se mantiene activo físicamente y en calma a pesar de la presión del proceso legal.
El giro político de Delcy Rodríguez ante el proceso judicial
En Caracas, el silencio de la cúpula ministerial que acompañó a Maduro durante años es notable. La actual mandataria interina, Delcy Rodríguez, ha evitado comentar los avances del juicio en Nueva York, limitándose a pedir oraciones por la pareja detenida en actos religiosos específicos. Este distanciamiento ocurre en un contexto de reformas profundas en el Estado venezolano, donde la estructura de poder que sostuvo a Maduro ha sido desmontada en menos de tres meses. El rechazo del juez federal a los pedidos de la defensa el pasado jueves deja a Maduro en una posición de vulnerabilidad jurídica total ante la justicia estadounidense.
AFP