Más de mil personas se movilizaron ayer domingo en Ceuta en el entorno de la frontera con Marruecos, en la zona conocida como el Tarajal, donde se produjo la entrada masiva de migrantes a finales de julio, para volver a denunciar la situación que padece desde entonces la ciudad española del norte de África.
Entre los día 30 y 31 de julio, más de 70.000 personas cruzaron a nado desde Marruecos a Ceuta y aunque 90%, según autoridades, regresaron a las horas, varias miles permanecen en la ciudad, lo que ha causado importante crisis.
Convocada por la Federación de Asociaciones de Vecinos, la marcha coreó consignas en contra de la gestión del Gobierno de España y del Reino de Marruecos, y defendieron el carácter español de la ciudad.
La sensación que tienen los vecinos de Ceuta es “de abandono, tristeza, impotencia, desolación y miedo, porque no sabemos si mañana nos querrán meter a otros 80.000 (migrantes)”, explicó David, uno de los ceutíes que se manifestó.
Un coronel retirado, Carlos Pavón, pidió a los mandos del Ejército que, cuando saquen a la calle a los militares, lo hagan “con la dignidad y el honor que les corresponde”; y afirmó que “están trabajando sin medios, sin poder defenderse”.
Por su lado, la Embajada de España en Rabat ha difundido en redes sociales una campaña para desincentivar los cruces irregulares a las ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, en línea con los mensajes del Ministerio español de Exteriores, en plena tensión por nuevas convocatorias en redes de entrada masiva a los enclaves españoles.
Con información de EFE y AFP