En vivo 29 de marzo: "Rusia fracasó en su objetivo de capturar Kiev", pero "aún puede infligir un daño brutal", alerta EE. UU.

Soldados ucranianos en la zona norte de Kiev. Foto: AFP

EN BUSCA DE LA PAZ

Los soldados ucranianos no bajan la guardia, ya que advierten del "alto riesgo" de que en su retirada los rusos ataquen infraestructuras civiles y militares.

Con todo, los soldados ucranianos no bajan la guardia, ya que advierten del "alto riesgo" de que en su retirada los rusos ataquen infraestructuras civiles y militares. "Los militares ucranianos están listos para cualquier escenario y, por supuesto, contemplamos cualquier opción de defensa", subraya la administración militar.

El jefe de la delegación rusa, Vladímir Medinski, destacó que Rusia "había dado dos grandes pasos hacia la paz". Eso sí, matizó que esto no significa "un cese al fuego" en todo el país, sino un intento de desescalar el conflicto en parte de Ucrania.

En relación al avance negociador entre Moscú y Kiev, el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, se negó a echar las campanas al vuelo.
"Hay lo que Rusia dice y lo que Rusia hace. Nos centramos en lo último", dijo durante su visita a Marruecos.

EE. UU. afirma que todavía no se puede hablar de "retirada"

Rusia está "reposicionando" sus fuerzas cerca de Kiev, pero sin ser una "retirada", y la capital ucraniana sigue bajo amenaza, dijo el martes el Pentágono. "Estamos viendo un pequeño número (de tropas) ahora que parece estar alejándose de Kiev", dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby.

"Pero no estamos preparados para llamar a esto un retroceso o una retirada", aseguró en rueda de prensa. Y agregó: "Creemos que lo que probablemente tienen en mente es un reposicionamiento para priorizar otros lugares".

"Todos deberíamos estar preparados para ver una gran ofensiva contra otras áreas de Ucrania", dijo Kirby. "Esto no significa que la amenaza a Kiev haya terminado".

El portavoz del Pentágono afirmó que "Rusia ha fracasado en su objetivo de capturar Kiev", pero "aún puede infligir un daño brutal masivo en el país, incluso en Kiev".

Rusia se comprometió este martes a reducir la actividad militar en torno a Kiev tras las "significativas" conversaciones mantenidas con Ucrania en Estambul, aunque Estados Unidos puso en duda la "seriedad" de Moscú en esas negociaciones.

Se aproxima un encuentro entre Putin y Zelenski

"Podemos decir que los dos bandos se han acercado. Han hecho un progreso significativo hoy. Ahora, los ministros de Exteriores de ambos países se reunirán y luego se prevé un encuentro de los líderes", dijo a la televisión pública turca TRT el jefe de la diplomacia turca, Mevlüt Çavusoglu.

También miembros de la delegación ucraniana y la rusa expresaron a la prensa que los avances de hoy podrían ser suficientes para que, una vez aprobados a nivel ministerial, abran la vía a un encuentro de presidentes.

Tras varios días de negociaciones por videoconferencia, la delegación ucraniana y la rusa continuaron hoy en Estambul cara a cara las conversaciones iniciadas a finales de febrero en Bielorrusia.

El encuentro fue precedido por una breve reunión del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, con ambas delegaciones, tras lo que el mandatario subrayó que Turquía no tiene un rol de mediador pero sí de facilitador en este encuentro.

Según avanzó la delegación ucraniana, Kiev renunciaría formalmente a buscar el ingreso de la OTAN, si a cambio recibe garantías firmes de un grupo de diez países, entre ellos los cinco miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, de protección contra toda agresión militar.

El presidente turco Erdogan en negociaciones entre Rusia y Ucrania. EFE/EPA/TURKISH PRESIDENT PRESS OFFICE
El presidente turco Erdogan en negociaciones entre Rusia y Ucrania. EFE/EPA/TURKISH PRESIDENT PRESS OFFICE

"Difíciles negociaciones por la paz"

El consejero del presidente ucraniano Volodimir Zelensky, Mikhaylo Podolyak, dijo que las negociaciones avanzan con dificultad.

“Difíciles las negociaciones para la paz en nuestro país en curso ahora en Estambul”, dijo Podolyak.

El negociador ucraniano enumeró los objetivos de su país en las negociaciones. Ente ellas mencionó “garantías sobre la seguridad sin condiciones para Ucrania, cese del fuego, decisiones eficaces sobre los corredores y convoyes humanitarios y respeto de las partes por las reglas de la guerra”.

Ha pasado más de un mes desde que los tanques del presidente ruso, Vladimir Putin, ingresaron en Ucrania buscando debilitar o deponer al gobierno democrático de Kiev.

Los combates han dejado unos 20.000 muertos, según estimaciones del presidente ucraniano Volodimir Zelenski, y ha forzado a más de 10 millones de personas a dejar sus casas.

Las conversaciones en Estambul comenzaron luego de que el diario Wall Street Journal informó de que el oligarca ruso Roman Abramovich y negociadores ucranianos fueron envenenados semanas atrás después de unas conversaciones previas.

Vista de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, tras ataques. Foto: AFP
Vista de la ciudad de Járkov, en el este de Ucrania, tras ataques. Foto: AFP

Abramovich, un multimillonario sancionado por Occidente, y los negociadores presentaron síntomas de intoxicación como ojos rojos y descamación de piel, aunque luego se recuperaron.

Zelenski había indicado que su gobierno recibió una oferta de apoyo de parte de Abramovich, quien tiene vínculos de larga data con Putin.
Ucrania quitó importancia a estas informaciones y su ministro de Relaciones Exteriores, Dmytro Kuleba, indicó que las conversaciones de Estambul se centrarán en mejorar la situación humanitaria, aunque dejó entrever su escepticismo sobre el resultado.

"Si vemos que el tono ha cambiado y que están listos para una conversación seria, sustantiva y un acuerdo equilibrado, entonces las cosas avanzarán", declaró Kuleba.

"Pero si es una repetición de su propaganda", las conversaciones fracasarán, acotó.

Abramovich estaba presente en la cita de Estambul, según una foto distribuida por la presidencia turca.

Seguridad de plantas nucleares

El jefe del organismo de la ONU encargado de energía atómica está en Ucrania para dar "asistencia técnica" al gobierno para garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares, informó el martes este ente, un mes después de que las tropas rusas tomaran el control de varias plantas, incluyendo Chernóbil.

El jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, va a sostener conversaciones con altos cargos del gobierno y va a viajar a un central nuclear ucraniana durante una visita de una semana, indicó este organismo en un comunicado.

"El objetivo de la visita del director general es comenzar a dar un apoyo rápido a Ucrania sobre las instalaciones militares", indicó el OIEA.En el marco del viaje habrá un "envío de suministros vitales de seguridad y de protección", incluyendo material de monitoreo y equipo para emergencias.

"El conflicto militar supone un peligro sin precedentes para las centrales nucleares y otros emplazamientos del país. Debemos tomar medidas urgentes para garantizar que sigan funcionando de forma segura y reducir el riesgo de accidente", dijo Grossi.

El alto funcionario internacional indicó que Ucrania pidió asistencia y que la organización está respondiendo.

Desde el inicio de la ofensiva rusa contra Ucrania, Grossi ha advertido en reiteradas ocasiones sobre los peligros que representa este conflicto en un país con una vasta red nuclear que incluye 15 reactores, además de la planta de Chernóbil, donde se produjo el mayor desastre de la historia de la energía atómica.

Retoman las evacuaciones

Putin justificó la invasión de Ucrania para llevar a cabo la "desmilitarización" y "desnazificación" del país, y ahora reclama la imposición de un estatus de neutralidad y el reconocimiento de que las regiones de Donbás y Crimea ya no son parte de esta antigua república soviética.

Pero Kuleba indicó que en eso hay poco margen de acuerdo: "no canjeamos personas, tierra ni soberanía. Nuestra posición es firme".

Ucrania también anunció el reinicio de las evacuaciones de varias zonas bajo control ruso en el sur del país, incluso desde la ciudad sitiada de Mariúpol, tras un día de suspensión por temor a las "provocaciones" rusas.
Las tropas rusas han rodeado este puerto estratégico y mantienen bombardeos indiscriminados, atrapando a unas 160.000 personas con poco alimento, agua o medicamentos. Pero las fuerzas ucranianas luchan por retener el control.

Refugiados ucranianos llegan a Moldavia. EFE/EPA/DUMITRU DORU
Refugiados ucranianos llegan a Moldavia. EFE/EPA/DUMITRU DORU

Al menos 5.000 personas han muerto según un alto cargo ucraniano, quien calcula que la cifra real de muertos podría llegar a 100.000."Los entierros se suspendieron hace 10 días por el continuo bombardeo", declaró a AFP Tetyana Lomakina, una asesora presidencial a cargo de los corredores humanitarios.

El ministerio ucraniano de Exteriores calificó la situación en Mariúpol de "catastrófica", e indicó que el asalto ruso por tierra, aire y mar hizo "polvo" una ciudad que llegó a tener 450.000 habitantes.

En Mikolaiv, otra ciudad clave en el sur, el gobernador local, Vitaly Kim, dijo que un ataque ruso alcanzó el martes la sede de la administración regional, y los equipos de rescate buscaban a ocho civiles y tres militares bajo los escombros. Periodistas de la AFP en el lugar pudieron ver cómo eran extraídos dos cuerpos sin vida.

"Peligro sin precedentes"

Las autoridades ucranianas aún creen que Rusia quiere tomar Kiev y descartan la idea de que el Kremlin se centrará en la región oriental de Donbás.

Capturar "Kiev equivale a capturar Ucrania, y esa es su meta", sostuvo la viceministra ucraniana de Defensa, Ganna Malyar, quien insistió en que Rusia "intenta traspasar el corredor alrededor de Kiev y bloquear las rutas de transporte".

El lunes, los ataques rusos cerca de Kiev dejaron más de 80.000 viviendas sin electricidad, dijeron las autoridades, reiterando el peligro que aún enfrenta la ciudad.

En las afueras de la localidad suburbana de Irpin, un punto clave de acceso a Kiev, periodistas de AFP dijeron haber escuchado el martes el sonido de proyectiles esporádicos, un día después de que Ucrania anunció que la había recapturado.

Un militar ucraniano hace guardia cerca de un almacén en llamas alcanzado por un proyectil ruso en los suburbios de Kiev. Foto: AFP.
Un militar ucraniano hace guardia cerca de un almacén en llamas alcanzado por un proyectil ruso en los suburbios de Kiev. Foto: AFP.

"En mi opinión, quizás 70% u 80% (de la ciudad) está libre, mientras las afueras están tomadas" por los rusos, declaró Roman Kovalevskyi, un habitante de Irpin de 48 años quien salió en bicicleta a Kiev en busca de provisiones.
Con el estancamiento de los enfrentamientos en tierra y el aumento de las bajas rusas, Moscú parece recurrir a tácticas cada vez más brutales.
Las potencias occidentales han dicho que tienen pruebas de crímenes de guerra, los cuales están siendo investigados por la Corte Penal Internacional.

La fiscal general ucraniana, Iryna Venediktova, dijo que hay pruebas de que las fuerzas rusas han usado bombas de racimo --prohibidas en 2010 por una convención internacional-- en las zonas sureñas de Odesa y Jersón.

Entre tanto, el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) viajó a Ucrania "para mantener conversaciones con funcionarios del gobierno" con el fin de proporcionar "asistencia técnica" para garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares, según informó el martes la agencia de la ONU.

"El conflicto militar supone un peligro sin precedentes para las centrales nucleares y otros emplazamientos del país", alertó Rafael Grossi en un comunicado.

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