Año a año son cientos las medidas que se toman para minimizar los impactos del cambio climático. Sin embargo, existen hechos puntuales que provocan para los que no parece haber dinero, ni plan que pueda solucionar.
El Río Danubio posee una extensión de más de 2.850 kilómetros y atravesando una decena de países dentro del continente europeo. Nace en la Selva Negra de Alemania, para luego ir en dirección sureste cruzando Austria, Eslovaquia, Hungría, Croacia, Serbia, Bulgaria, Rumanía, Moldavia, y derivando finalmente en Ucrania donde desemboca en el mar Negro.
Justo debajo del puente Margarita, uno de los históricos atractivos turísticos de la capital húngara, los niveles de agua alcanzan extremos tan bajos que permiten visualizar grandes bancos de arena que lleva a cientos de visitantes tomando fotografías y acercándose al fenómeno cada día.
Sin embargo, la situación que transcurre en Budapest aún no es crítica para las autoridades locales. Algo similar piensan los habitantes locales, quienes indicaron a Euronews que se suelen ver tramos de tierra bajo el puente con frecuencia.
Si bien entienden que es una situación para atender, prefieren que el Gobierno se centre en la salvación del lago Velence. Este es un popular destino turístico para los locales, siendo el tercer lago más grande en tamaño dentro del país europeo con una superficie de 26 kilómetros cuadrados.
Abonyi Csaba, jefe del Departamento de Protección frente a las inundaciones, relató a Euronews que lo más preocupante del fenómeno no es el hecho que transcurre actualmente, sino su tendencia. Csaba analiza que en 125 años, el nivel del agua se colocó por debajo de los 100 centímetros en 21 oportunidades. Haciendo hincapié en que 14 episodios de esos 21 se dieron en los últimos 25 años.
Explica que los científicos que han estudiado el Danubio confirman que se esperan caudales más bajos, con una frecuencia más grande y durante periodos cada vez más largos. Agrega que hace algunos años, en épocas de sequías similares a la actual, el deshielo que llegaba desde los Alpes funcionaba como una compensación ante la carencia de agua de lluvia.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte, debido en gran parte al calentamiento global según explica, los glaciares se retiraron de manera drástica y apenas permiten un margen de reserva.
En el tramo inferior del Danubio, la situación se agrava aún más. El nivel de agua ha caído a niveles históricos permitiendo la visualización de restos de un buque de la Segunda Guerra Mundial que logra asomarse por fuera de la superficie en la zona cerca de la ciudad de Mohács.
Al mismo tiempo, en la ciudad de Baja se ve el peor de los tramos. Allí algunas ramas del río Sugovica, un antiguo afluente del Danubio, se han secado por completo, llevándose consigo la vida alrededor de ella.
En el peor día de profundidad del agua, las medidas llegaron a situarse en 14 centímetros, la mitad del mínimo histórico registrado hasta el momento.