El desempleo en Brasil cayó a su nivel más bajo desde 2012 durante el trimestre comprendido entre septiembre y noviembre, debido a nuevos puestos creados en la administración pública y los servicios sociales, informó ayer martes la autoridad estadística. La tasa de desocupación en el periodo fue de 5,2%, una caída de 0,2 puntos respecto al trimestre móvil anterior, que también registró un mínimo histórico, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
En la comparación interanual también hay una baja frente al 6,1% de desempleo en el mismo período de 2024.
La tasa revelada ayer refleja la creación de 492.000 nuevos puestos de trabajo en el sector que abarca la administración pública, defensa y seguridad, educación y los servicios sociales. Es la más baja en la serie histórica iniciada en 2012 por el IBGE. El mercado laboral resiste a los aranceles estadounidenses de hasta 50% a varios productos brasileños, que estuvieron en vigor desde el 6 de agosto hasta mediados de noviembre.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, levantó las sobretasas a buena parte de los productos agrícolas a mediados de noviembre, luego de una reunión con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. Brasil es el mayor exportador mundial de productos como carne de res y café.
Los aranceles estadounidenses, sin embargo, siguen castigando a algunos sectores como el de la maquinaria.
A pesar de la caída en la población desocupada, la proporción de los brasileños que trabajan en el sector informal se mantiene elevada: 37,7%.
Por otro lado, el déficit de las cuentas públicas en el acumulado de los últimos doce meses hasta noviembre bajó hasta el equivalente al 8,13% del PIB, frente al 9,50% del PIB en el mismo mes de 2024, informó el Banco Central.
La diferencia negativa entre los ingresos y los gastos del sector público brasileño, incluyendo los gobiernos central, regionales y municipales, así como las estatales, se ubicó en el acumulado de doce meses hasta noviembre dos décimas porcentuales por debajo del de octubre de este año, cuando el déficit fiscal equivalía al 8,15% del PIB.
Por su parte, el déficit primario, usado como referencia por el Gobierno para medir la salud de sus cuentas y que no incluye los intereses de la deuda, subió desde el equivalente al 0,30% del PIB en los últimos doce meses hasta octubre al 0,36% del PIB en noviembre.
Con información de EFE y AFP